Charly El Duro
Charly El Duro, partió a la aventura solo. Esta parte de la historia parece difícil de creer, pero es verdad, dejó de lado los amores, las conquistas, las faldas y las usurpaciones sentimentales.
PREPARA SU PROPIO WOK EN WOK TAKE RESTAURANT
Charly El Duro, partió a la aventura solo. Esta parte de la historia parece difícil de creer, pero es verdad, dejó de lado los amores, las conquistas, las faldas y las usurpaciones sentimentales. Nuestro héroe se conviertió en un experto chef de comida asiática y por primera vez preparó su propio platillo, sin compañía de nadie y menos de alguien que le diga pon esto, aquellito también, sazona con este menjunje, con esa lechuga te quedará mejor o no le pongas tanta sal!!!
Charly El Duro y Kin, un amigo con el que juntos fueron a corretear bachilleres de un colegio de monjas y la correteada preferida llegó a ser pareja definitiva de este emprendedor chef, harán maravillas en la cocina, armaron su propio wok y se divirtieron como locos en día libre.
Para ello, Charly el duró visitó WOK TAKE Restaurant, donde fue muy bien recibido por sus propietarios y se dispuso a la poner en práctica una de las experiencias más emocionante de la vida, personalizar su comida con verduras frescas y muy saludables.
Con una elegante toga de fino chef en la cabeza y un mandil muy varonil que le resultó un poco ceñido y con un escote bárbaro, Charly El Duro, Kin y la elegida dieron rienda suelta a la imaginación. Para comenzar el lance, tenían en frente una base especial de arroz y tallarín, más allá y muy bien dispuestas estaban las carnes frescas y variadas, luego estaban las verduras muy elegantes y sabrosas y finalmente las deliciosas y diversas salsas con unos nombres medio raros, pero que le daban un sexapil muy fufurufu a lo que se iba a preparar.
Combinadas la cosas, con unos salteados muy extraños, unos movimientos psicodélicos, unas cuantas palabras mágicas e invocaciones a los hados del buen comer, que son los secretos de WOK TAKE Restaurant, la cosa llegó a su fin. Frente a sus narices, Charly El Duro tenía una porción gigantesca de algo exquisitamente exquisito.
El ambiente acogedor, cómodo, moderno, la fina atención, la música, la comida personalizada y toda una estrategia envolvente de WOK TAKE Restaurant, hicieron una perfecta combinación para disfrutar un momento mágico. El asunto se pintaba como para una película de cinco estrellas y lo que empezó con un ejercicio culinario muy novedoso y práctico, resultó una experiencia incomparable del trío de sibaritas.
Y como no podía ser de otra manera, la cosa salió ¡Per-fec-ta! La mezcla de laaargos y extensos tallarines, junto al primer topping, que no era otra cosa que carne de res y pollo y combinados con el segundo topping convertido en verduras frescas, más unos cuantos golpes de salsas deliciosas en un wok muy bien templado, dio como resultado un bocatto di Cardinale listo para ser compartido con quienes saben de lo bueno, de lo rico y de lo fino.
Agradecido por la experiencia, feliz con la barriga llena y con la sed saciada gracias a los líquidos que también ofrece WOK TAKE Restaurant, Charly El Duro puso fin a esta experiencia que tiene que ser experimentada por todos quienes desean saber algo más de la comida asiática.