Charly El Duro
Charly El Duro es un personaje que recorre la ciudad en busca de emociones fuertes, aventuras extremas, comida rica, lugares vistosos llenos de “sexapil”, con buena compañía y santas intenciones.
PREPARA PIZZAS DELICIOSAS EN “PIZZA’S DEUS”
Charly El Duro es un personaje que recorre la ciudad en busca de emociones fuertes, aventuras extremas, comida rica, lugares vistosos llenos de “sexapil”, con buena compañía y santas intenciones.
Eso no significa que está en busca de algún monasterio o claustro donde anidar esos instintos salvajes e indomables y ese apetito troglodítico e insaciable, más bien, es más el sano deseo de conocer lugares donde comer rico, disfrutar de la comida y ejercitar esas inclinaciones de chef experto en preparar lo que disfrutará luego.
Gracias a las últimas semanas en las cuales disfrutó de todo cuanto ofrecen las fiestas, Charly El Duro ahora desea conocer algún lugar donde su espíritu se llene de paz, su voraz apetito sea satisfecho y salir contento y feliz porque fueron gratificadas sus necesidades espirituales y terrenas de santo sibarita.
Con la percanta -una linda, hermosa, esbelta y candorosa estudiante de Derecho- que al igual que él busca esas emociones, salió cierto día en busca de algo nuevo y diferente. Tras visitar varios lugares, el espacio donde hallar esas agitaciones recargadas se encontraba en el Barrio Petrolero, en la calle René Barrientos 754 entre las calles Costa Rica y Nicaragua, y no era nada más ni nada menos que “Pizza’s DEUS”.
Allá una simpática y guapetona michiñawi era la experta en preparar esas delicias, amante de ese arte y k’arapanza empedernida al extremo que una buena pizza debería, para ser exquisita y única, llevar todos los ingrediente sucrenses y de la región.
En “Pizza’s DEUS”, a sugerencia del mandamás del lugar y advertencia de la Jefa, Charly El Duro y la modelo aspirante a jurisconsulta pudieron y tuvieron la oportunidad de preparar su pizza, la carta les ofrecía una deliciosa y apetitosa base de masa especial junto a una salsa con recetas muy secretas, ellos podían combinar tres ingrediente y algunos otros aditamentos y mandarlos al horno para tener como resultado una exquisita y única “Pizza’s DEUS”.
Y así fue, la pizza con sus fórmulas enigmáticas, las sugerencias de expertos, los menjunjes de por medio, una que otra pócima de buen trato y buen humor, un horno caliente y ¡Zaz! ahí va lo que para muchos parece imposible de probar: Una delicia lista para disfrutar gracias a los prodigios que realiza Dios.
Y para acompañar semejante delicia, otro ingrediente propio de la ciudad, soda Salvietty, y uno que otro líquido que alguna vez se pueda encontrar en “Pizza’s DEUS”. Allá la comida es sagrada y por lo tanto nadie comete el sacrilegio de combinarla con alguna bebida con alcohol, muchos se sometieron a ese desafío y casi todos salieron convencidos que para comer rico no es necesario ningún elemento fuera de lugar.