Este alegre querubín que jamás quiso alzar vuelo, es el casi ex contralor don Gabriel
No sabemos cuál fue la razón y cuál el motivo para que desde arriba le bajen el dedo gordo y como consecuencia hoy y pronto tendremos a su sucesor.
No sabemos cuál fue la razón y cuál el motivo para que desde arriba le bajen el dedo gordo y como consecuencia hoy y pronto tendremos a su sucesor. Más de un lustro que trabajó como Contralor de nada ni de nadie, y aquí lo tienen, a punto de mover las alas e ir lo más lejos posible, mientras tanto nos queda mucho camino por recorrer para ver cuál fue lo positivo de su trabajo a favor del cambio, como buen soldado de la revolución.
1.- Silla que a muchos gusta, al extremo que no interesa cómo quedarse y quién es el padrino que permite que uno se esté hasta las calendas griegas. Ahora ese cómodo y apoltronado instrumento de poder pasará a otras manos y seguramente será motivo de discordia entre propios, extraños y extrañados.
2.- De cantar el himno nacional en su curul de la Asamblea como diputado con una mano en el pecho y la otra levantada hacia el cielo donde vive el Señor, siguió con la misma tradición de hacerlo desde la nueva oficina que debería servir para descubrir a los pícaros y acabar con todos los corruptos que pululan de oficina en oficina.
3.- Por la punta de sus narices y delante de sus ojos pasaron asuntillos a los cuales ni les hizo caso y no les dio bola. Gracias a hacerse al del otro viernes, duró largos años en la pega, pero como pago del soberano seguro tendrá el olvido general. Salvo que esos avioncitos lo lleven de cónsul o embajador a alguna parte.
4.- “O rey Pelé” quedó un enano al lado suyo, el rey chiquito al cual le quedó muy bien la corona, disfrutó de su reinado y lo disfrutó como pudo, sin moverse, sin cansarse, sin hacerse notar y sin ni siquiera despeinarse.
5.- El traje de sucesor que aunque no parezca, está pintado y está a la medida de quien canta el himno como este ángel Gabriel que pronto moverá las alitas y se irá al vuelo a otra parte.
6.- ¿Y la Constitución qué dice de su mandato? Parece que nada, se la pasó como si nada y su interinato le duró hasta que se aburrió y hasta que los otros parece que se dieron cuenta que no estaba bien que este ángel esté en el trono tanto tiempo y sin decir, muchas veces, esta boca es mía y es mi turno ponerme en movimiento.