El pensador de Jhodin
No es ninguna discriminación, pero ese jalón de orejas a los masitas por querer hacerse a los abanderados con la Carta Orgánica está en buena ley. Como vieron, hasta sus correligionarios del Concejo se rieron en...
No es ninguna discriminación, pero ese jalón de orejas a los masitas por querer hacerse a los abanderados con la Carta Orgánica está en buena ley. Como vieron, hasta sus correligionarios del Concejo se rieron en ellos y si siguen con esa cantaleta les mandarán a pisar sus juanetes y callos con todo el regimiento RI-2.
De un tiempo a esta parte, el abuso de los taxistas es exagerado, les dijimos que por más que pase lo que pase los de Tránsito no harán nada y así fue, empezamos por el incremento del pasaje, el poco aseo de los choferes, la escasa limpieza de esas latas viejas y un sinfín de colerones que deja mudas hasta a las autoridades.
A estos del más allá no les entra en la cabeza que su jefe, aunque va primero en las encuestas, no está en carrera y no lo estará nunca más, por lo tanto si siguen fregando la paciencia el soberano les pedirá otro referéndum y suponemos que no esperan lo que pasó el 21-F.
Tienen mucha razón los payasitos a salir en defensa de su digna profesión, la competencia de algunos políticos, sindik’ateros y demás ramas afines es desleal, pérfida y alevosa y no están para aceptar a nadie sin aptitudes innatas.
¡Aistá! Tanto engríen los de Tránsito a los micrero que al final estos canallas les muestran el dedo del centro. La norma dice los micros deben circular con las puertas cerradas y, esos porque como no hacen caso a nadie y son reyes, provocan caídas de sus pasajeros. Ahora qué dicen sus engreidores.
Está bien que los protectores de animales protesten cuando a un perro le echan con ácido, esos mismos protectores desaparecen del mapa cuando una mujer es asesinada, una niña violada o un infante secuestrado. Yo creo que hay que intentar medir con la misma vara las desgracias del prójimo y no exagerar las cosas.