El verso perverso
Aquí estamos otra vez, de la Cuaresma en su última semana rezando para que liberen a nuestros milicos y a los de Aduana.
La Semana Santa vivimos, un periodo para reflexionar,
si en bien de nuestra gente se basa nuestro accionar
Aquí estamos otra vez, de la Cuaresma en su última semana
rezando para que liberen a nuestros milicos y a los de Aduana.
Qué lástima por estos connacionales, su vida ahora es un calvario,
k’apachados en Chile, sin que reaccione nuestro Gobierno visionario.
Desde hace 25 días están viendo el sol a cuadritos, qué humillación,
no estarán en su casa ni en Ramos ni en Domingo de Resurrección.
Estas nueve familias bolivianas no ven a sus hijos, qué tragedia,
todo por atacar al contrabando, un caso digno de enciclopedia.
Mientras aquí recordamos pasión, muerte y resurrección de Cristo,
allá los pobres lamentan que no tengamos un equipo jurídico listo;
recién se presentó un amparo, el Gobierno tardó en reaccionar,
por qué no se percata lo que su discurso está logrando ocasionar.
Queremos soluciones ya y que a los compatriotas se libere,
basta de fanfarroneadas y que la buena diplomacia impere,
ojalá que en esta Pascua, en esta semana de reflexión alta
las autoridades encuentren los huevos que les hace falta.
DANILO