El verso perverso
QUEREMOS QUE LOS JUANDEDIANOS, DEL MANICOMIO SE SIGAN OCUPANDO,
NO ACEPTAMOS EXCUSAS NI TIRASACOS, EL DEDO NO NOS ESTAMOS CHUPANDO
Si el Manicomio está como está y hasta ahora no se ha desbordado,
es porque los hermanitos con entrega todos estos años lo han cuidado;
no creemos que otros funcionarios puedan hacer tan bien ese trabajo,
no vamos a hacer pruebas, ¡no los pueden echar con tanto desparpajo!
En esta ciudad de locos, pocos seres humanos pueden soportar esta carga,
no es fácil ocuparse de los t´ojpis, requiere paciencia y experiencia larga;
si de conseguir trabajo fácil se trata, se llevarán una ingrata experiencia,
cuidar a enfermos es un apostolado, no una pega sin nada de exigencia.
En vez de estar ocupándose en atormentar a estos humildes servidores
los jefazos deberían preocuparse en sancionar a corruptos y vividores,
reestructurar todas esas instituciones que no sabemos a qué se dedican
y dar un gran ejemplo de servicio como demuestran los que ahora critican.
Primero las Siervas de María y ahora los Juandedianos. ¡Qué obsesión!
como si los religiosos fueran malos e inservibles, vaya obstinación.
Ojalá ahora que la población ha protestado pongan fin a su ambición,
no sea que quieran copar el Arzobispado y hasta el templo de sanación.
DANILO