El verso perverso
HEMOS REIDO TANTO QUE SE VA, SE VA NOMÁS EL CARNAVAL, LA CUARESMA LLEGA PARA DEVOLVER TODO A SU LUGAR
Empezó la cuaresma con el miércoles de ceniza,
es tiempo de arrepentirnos y de olvidar tanta sonrisa.
El calendario gregoriano se pasó de impertinente,
con San Valentín tan cerca nos confundió la mente.
El Carnaval termina y la gente resucita
paren de bailar como zombis en las callecitas.
Portaron sus bebidas como estandarte y trofeos,
luego ni se acordaron cómo llegaron a los brazos de Morfeo.
Es tiempo de buscar el perdón,
aunque con tanto pecado, Dios está en un problemón.
Los cuarenta y seis días no son para jugar
son más bien de penitencia y para ayunar.
Ayúdanos, Señor, en este apremio,
en tiempos como estos no podemos ser abstemios,
“es tan corto el amor y tan largo el olvido”,
con este ch’enko de fechas ya no sé ni dónde vivo.
La Mari