Zoonosis: Denuncias en redes obstruyen captura de perros
La Alcaldía acusa a proteccionistas y ellos denuncian incumplimiento de la normativa sobre la tenencia
Aunque este año prácticamente cierra con menos casos de rabia canina, aumentaron las mordeduras de perros y hay preocupación. Las denuncias mediante redes sociales, sobre supuesto maltrato animal durante las capturas, se convirtieron en un inconveniente, según la Unidad Municipal de Zoonosis que culpa a los activistas, quienes por su parte reclaman que no se sancione a los propietarios irresponsables.
Según el responsable de Zoonosis, Carlos Téllez, las denuncias sobre supuestos maltratos que son publicadas por sociedades protectoras o usuarios de Facebook dificultan el trabajo de captura de los canes, reduciéndolo al mínimo. “Nos impiden nuestro trabajo, no nos dejan cumplir con el reglamento establecido”, se queja.
“Eventualmente aparecen personas que sacan fotos y ponen en redes sociales con textos que no le van al caso (…) Mi gente va con el afán de preservar la salud pública, preservar la seguridad ciudadana, el medio ambiente”, dice Téllez al recordar que el reglamento permite la captura en vías públicas de canes callejeros.
DENUNCIAS
Este año al menos dos casos viralizados en redes sociales llegaron a los medios de comunicación convencionales, el primero en agosto, cuando usuarios en Facebook denunciaron que funcionarios de Zoonosis aplicaron eutanasia a perros en el Mercado Central, lo cual fue desmentido por el personal que aseguró que sólo aplicó somníferos a los canes para posibilitar su traslado, ante constantes quejas de compradores y vendedores.
En octubre de 2018 internautas publicaron en la misma red social que los funcionarios usaban un can hembra para atraer a perros callejeros por la calle Canelas; Zoonosis replicó que se ató al animal para resguardar la seguridad de los funcionarios.
La presidenta de la Asociación Protectora de Animales de Chuquisaca (APACH) Litzy Martínez, responde que el fondo de la denuncia pública en redes sociales es el reclamo por el incumplimiento de la normativa, que debiera priorizar el castigo a los propietarios de las mascotas y no así a los animales. Asimismo, lamenta la retardación en el proyecto de construcción de un albergue para perros.
Este año el Servicio Departamental de Salud registró más de 2.800 mordeduras en 11 meses, un incremento respecto a 2017, cuando se reportaron 2.683 en todo el año. La gestión anterior también se presentaron siete casos de rabia canina, hasta noviembre de este año sólo dos.
Sin embargo, Martínez señala que las agresiones en vía pública corresponden a perros que salen esporádicamente de los domicilios ya que los callejeros están acostumbrados al contacto con la gente a la cual suelen acercarse sólo para pedir comida.
“Todos los perros que están en las calles en algún momento sí han tenido dueño”, afirma Martínez al manifestar que las principales causas del abandono de los animales tienen que ver con la falta de una casa propia de los dueños o la molestia que les causan los perros adultos. “Una vez que cumplen su objetivo de ser un juguete para sus hijos los despachan a la calle”, se queja.
Por lo mismo, la APACH que no acaba de pagar un terreno privado para la construcción de un albergue, se puso en campaña para recolectar recursos que posibiliten la compra de los predios y materiales de construcción como ladrillos, cemento, calaminas, malla olímpica, clavos, alambres, entre otros. La recolección se realiza en la plaza 25 de Mayo, frente a la Alcaldía, desde las 19:00 hasta las 21:00, todos los días.
POCOS SE SALVAN
Pese a las denuncias en redes sociales la Unidad Municipal de Zoonosis informa que el número de animales capturados por semana asciende a medio centenar; las adopciones sólo se concretan cuando los perros son pequeños y están sanos, mientras que a los canes de edad avanzada, agresivos o enfermos se les aplica la eutanasia. “Cumplimos el reglamento nomás”, dice el responsable al lamentar que sólo el 10% de las mascotas capturadas son reclamadas por sus dueños.