Cabezas de Fancesa entre 2015 y 2016 serían autoras de "engaño"
Los responsables distribuyeron utilidades "irreales a sabiendas", afirma Luis Ayllón
El exdirector de Fancesa y Concretec, Luis Ayllón, sostiene que los exgerentes interinos de la cementera de la gestión 2015 y 2016, son responsables por permitir firmar los “estados financieros maquillados” de Bs 132 millones en utilidades.
Asimismo, explicó que según los estatutos de la factoría, las tres copropietarias deberían devolver el dinero que recibieron.
Según Ayllón (exdirector de Fancesa y Concretec, entre 2012 y 2014), para nadie es desconocido que se realizó un “maquillaje contable” de los estados financieros considerando un ingreso inexistente de Bs 132 millones por la supuesta venta de 521 casas construidas entre 2010 y 2013 "por órdenes del entonces presidente de Fancesa y de Concretec, L.I., designado por el gobernador Esteban Urquizu".
“El mismo que fue denunciado y destituido por negociados irregulares en la compra de terrenos de Julio Novillo en dos oportunidades y que pretendió hacer lo mismo (compra con sobreprecio de 20 dólares por metro cuadrado) con el terreno adquirido en Warnes para Concretc”, manifestó Ayllón.
También apuntó a los síndicos que dieron un dictamen positivo de esos resultados, además de los representantes de los tres accionistas, de las gestiones mencionadas, que aprobaron en una junta la distribución errónea de esos dividendos inexistentes y fraudulentos.
Dijo que el problema no solo es de sobrevalorización contable de ingresos, sino más bien de distribución de utilidades inexistentes a sabiendas de esa situación anómala (que fue denunciada por Ayllón en 2017), con el objetivo de disfrazar la baja de utilidades de Fancesa en las gestiones 2015 y 2016 ya que hubiese mostrado la ineficiente administración, dirección y fiscalización de la empresa.
Según Ayllón, esa práctica irregular e inapropiada, ahora no solo obliga a que cada copropietaria (de acuerdo con el Código de Comercio) devuelva alrededor de 44 millones de los dividendos incorrectamente recibidos, sino que además acarrea serios daños económicos porque se tuvo que pagar impuestos sobre esas utilidades ficticias que ahora no se podrán recuperar.
De acuerdo con los estatutos de Fancesa (respaldados por el Código de Comercio) en su artículo 24 de Distribución de Utilidades y Derechos de Créditos: “El accionista tendrá derecho a pedir en la Junta General Ordinaria, reunida para considerar el Balance, se delibere sobre la distribución de las utilidades consignadas en los estados financieros presentados a su consideración, las mismas que se distribuirán en proporción al importe pagado de las acciones.
La aprobación de la distribución de utilidades por la Junta General de Accionistas, confiere al accionista un derecho de crédito para cobrar a la Sociedad los dividendos que le corresponden, que serán pagados en dinero, salvo que el accionista admita su cancelación en productos elaborados en la entidad. Al accionista deudor moroso de la Sociedad por cualquier concepto, se le descontarán sus utilidades hasta cubrir el monto adeudado.”
En consecuencia las copropietarias tendrían que devolver el total de los 132 millones de bolivianos porque no existe ninguna certeza de que se seguirán generando utilidades, “peor aún por este concepto y en las actuales situaciones del mercado. O en el mejor de los casos, los accionistas se quedarían sin dividendos por lo menos durante los tres próximos años”, concluyó Ayllón.