Bajo Delicias: Vecinos lamentan otro año más de inundaciones
Piden solución al principal problema del sector y mayor control policial
"Cada año es lo mismo”, dice un vecino del barrio Bajo Delicias al referirse a los problemas que tienen en la estación de lluvias. El agua que se acumula en la zona por el taponeo de bocas de tormenta provoca la inundación de varias viviendas todos los años y es el problema principal que atraviesa el barrio, junto con la inseguridad ciudadana y el tráfico vehicular. Piden más atención y soluciones inmediatas a las autoridades.
La zona presenta como principal referencia el parque Mariscal Sucre y tiene en sus inmediaciones al Hospital Universitario, la Universidad del Valle y varias unidades educativas como el colegio Nazareno, lo que la convierte en un área muy concurrida.
El principal problema que advierten los vecinos del barrio son las inundaciones que sufren sus viviendas y la acumulación de sedimentos en las calles tras las lluvias. Indican que es un inconveniente que se repite todos los años y, a pesar de pedir soluciones a las autoridades, no son escuchados.
Si bien se instalaron varias bocas de tormenta y se ampliaron las que ya habían, no son suficientes para el agua que se acumula. “El agua viene por aquí como un río grande”, resalta el vecino Severo Colque, al tiempo de lamentar que en varias ocasiones su vivienda y su negocio de reparación de autos se inundaron.
A decir de los vecinos, es el taponeo de bocas de tormenta de zonas como el Mercado Campesino y la plazuela San Juanillo que, unidos a la estructura del barrio en pendiente, provocan las inundaciones.
¿SOLUCIÓN?
Uno de los más afectados con las lluvias es el Hospital Universitario. Debido a su ubicación, las dos calles que lo rodean son las que más agua acumulan, lo que significa un grave problema de accesibilidad al nosocomio, sostiene el director interino Porfirio Ecos.
“El agua viene desde el Mercado Campesino y se convierte en un río improvisado. Para el personal del hospital y sobre todo para los mismos pacientes es muy complicado ingresar al hospital”, indica.
Según su criterio, la solución no es tan complicada como parece; consiste en construir canales en las dos calles paralelas del hospital para que el agua fluya y de esta manera no se acumule.
“La solución es muy sencilla, por así decirlo (…) se podría hacer una especie de canal por toda esta calle del hospital (refiriéndose a la calle contigua), en realidad los paralelos, una especie de túnel”, manifesta.
TRÁFICO VEHICULAR
Otra de las grandes dificultades que debe atenderse con prontitud, según la autoridad del hospital, es el alto tráfico vehicular que presenta la zona, especialmente en la puerta del nosocomio, donde la congestión, se agravó por el inicio de la gestión escolar.
“Es una calle de tres rutas, dos están bien y una es de contra ruta, lo que nos ha provocado casi dos accidentes. Ahora con los niños que salen del colegio es aún más peligroso porque la situación hasta a los mayores desorienta”, afirma.
INSEGURIDAD CIUDADANA
Una deficiente iluminación y la presencia de indigentes son algunas de las razones para que en la zona sean frecuentes los robos, se quejan los vecinos. Sumado a ello, varios jóvenes usan las instalaciones del parque Mariscal Sucre para consumir bebidas alcohólicas.
“Toman en el parque, están pasando las chicas y le agarran y le quitan su celular, y cuando las protegemos se agarran con nosotros”, apunta la vecina Ricarda Cardona. Piden que se instale un puesto policial.