¿Zudáñez pudo haber sido presidente de Bolivia después de Sucre?
El líder revolucionario fue propuesto como posible sucesor de Antonio José de Sucre, en medio de un motín
Habría ocurrido un día como hoy, 19 de abril, pero de 1828.
Al día siguiente del motín contra el presidente Antonio José de Sucre, al que hemos calificado como el primer golpe de Estado en Bolivia (Lea la nota aquí), sus gestores habrían proclamado como nuevo presidente a Jayme de Zudáñez (escrito con "y" porque así lo escribía el revolucionario, según el historiador Tomás Sepúlveda), que fue uno de los líderes del alzamiento del 25 de Mayo de 1809.
El dato aparece en el "Calendario Histórico de Bolivia" que Juan Landívar Garrón publicó en 1996 pero no menciona su fuente. Tampoco refiere nombres así que la posibilidad queda flotando en medio de todo el misterio que rodeó a los sucesos de 1828. Es difícil hablar de "autores" al referirse al motín aunque el criterio generalizado es que este fue urdido por el general peruano Agustín Gamarra y el abogado boliviano Casimiro Olañeta. No faltan autores que incluyen entre los conspiradores al presidente José de La Mar que era el principal adversario de Bolívar en el Perú de aquel año. Entre los ejecutores del complot se nombra al argentino Guillermo Cainzo, al músico mayor Victorio Robles y a dos sargentos peruanos que no se pudo identificar para esta nota. A esa lista habría que sumar a José Antonio Asebey, al que los alzados nombraron prefecto de Chuquisaca tras haber triunfado con el motín que postró a Sucre en una cama, con herida de bala en el brazo.
Si hubo una propuesta de que Zudáñez sea presidente, en reemplazo de Sucre, pudo haber salido de ese grupo de personas y se ajustaría particularmente al estilo de Olañeta quien dio sobradas muestras de su capacidad de manipulación incluso desde los tiempos en los que era secretario de su tío Pedro Antonio, el general realista que fue derrotado en Tumusla. José Alberto Diez de Medina afirma que "el susodicho político alentó a la poblada, poniéndose a lado de los sublevados, alentando la rebelión. Desde ese momento se incrementó el motín a la cabeza de un oficial de nombre Cainzo".
Pero había un detalle: en 1825, Zudáñez ya estaba bien establecido en Montevideo.
El chileno Tomás Sepúlveda afirma que Jayme de Zudáñez de la Torre nació en La Plata, hoy Sucre, el 25 de julio de 1772, en el matrimonio del general realista Manuel Ignacio de Zudáñez y doña Manuela Ramírez de la Torre. Junto a su hermano Manuel fue uno de los instigadores del alzamiento de Chuquisaca y coautor de los pasquines que circularon en la ciudad en los días previos a los sucesos de mayo.
Como se sabe, la detención de los hermanos motivó la insurrección popular del 25 de Mayo, que logró que los liberen cuando aquella triunfó. De lo que se ha escrito poco es de lo sucedido después. Los alzamientos de Chuquisaca y La Paz, particularmente esta última, fueron reprimidos por José Manuel de Goyeneche y la corona logró restaurar temporalmente el orden en la Audiencia de Charcas nombrando presidente a Vicente Nieto. José Luis Roca escribió que "los acontecimientos referidos permitieron que Nieto ocupara su sitial en la audiencia y adoptara medidas disciplinarias tales como la liberación de los detenidos que ordenó la Audiencia Gobernadora (que tomó el mando tras los sucesos de mayo) y, a la vez, encarcelara a los principales responsables de lo sucedido, empezando por los hermanos Zudáñez. Manuel falleció en cautiverio y Jaime fue enviado a Lima donde lograría un indulto que le permitió pasar a Chile y luego a Buenos Aires, lugar donde prosiguió con su labor revolucionaria".
¿Nos revela Roca, entre líneas, una negociación con los realistas a cambio de la entrega de los Zudáñez? Pese a su indudable peso específico, poco es lo que se ha escrito sobre este prócer que; sin embargo, ejerció notable influencia no solo en Chuquisaca, donde habría sido detenido dos veces, sino en Chile, donde escribió el "Catecismo Político Cristiano", que fue una de las bases ideológicas para la independencia de ese país, y en Uruguay.
En el capítulo XIV de su monumental "Ni con Lima ni con Buenos Aires", Roca dice ignorar las razones por las que Zudáñez jamás volvió a Bolivia pero ofrece un interesante detalle de su vida después del 25 de Mayo de 1809. Quienes deseen consultarlo en el libro de la edición de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia, lo encontrarán entre las páginas 473 a 499.