¿Quisieron matar a los dos cóndores en las pampas de Yamparáez?

Los encontraron intoxicados; se habían comido un perro muerto por envenenamiento

RESCATADAS. Las aves están en buen resguardo y en los próximos días, ya repuestas, volverán a su hábitat natural. RESCATADAS. Las aves están en buen resguardo y en los próximos días, ya repuestas, volverán a su hábitat natural. Foto: RRSS

Sucre/CORREO DEL SUR
Local / 29/08/2021 02:13

La jornada del martes, en la pampa de Yamparáez, la vida transcurría tranquilamente en medio de un ambiente de cielo despejado y los vientos gélidos de la temporada de invierno a más de 3.280 metros sobre el nivel del mar. Hasta que dos cóndores se intoxicaron al alimentarse de un perro muerto. ¿Los campesinos quisieron eliminarlos?

Ese día, o quién sabe un día antes, a alguien se le ocurrió envenenar a un perro. El responsable de la veterinaria RomaVet, Douglas Romay, cree que pudo haber sido con órganos fosforados que se utilizan para eliminar ratas.

Esa acción, que está tipificada como delito penal, derivó en el envenenamiento de dos cóndores hembras que al ver al inerte can, acudieron a darse un festín. Pero, el enigma ahora pasa por saber si esto fue intencional o no.

UNA HIPÓTESIS

El director departamental de la Policía Forestal y Preservación del Medio Ambiente (Pofoma) de Chuquisaca, mayor Ludwin Miranda, piensa que los comunarios de la zona no envenenaron al perro y menos tuvieron la intención de matar a los cóndores; por el contrario, se maneja la hipótesis de que alguien que no es del lugar pudo haber ido a arrojar el can muerto porque no estaba lejos de la carretera.

Lo más probable es que esto haya ocurrido la tarde del martes, en la comunidad de Huasa Cancha, en una colina con escasa vegetación y mucha piedra menuda.

A ese banquete asistieron Maléfica y Cruela de Virus, dos cóndores hembras de 10 y 4 años, respectivamente, que pudieron haber estado en compañía de otros animales de su misma especie.

AVES CARROÑERAS

Los cóndores, por definición, son aves carroñeras: se alimentan de la carne de cualquier animal, pero siempre con una función de mantener el ecosistema.

Así lo explica a CORREO DEL SUR el biólogo Diego Méndez, coordinador del Programa de Aves Rapaces en Bolivia e investigador asociado del Museo Nacional de Historia Natural.

Las dos hembras, una mayor y otra joven, según Romay, disfrutaron de su comida. Pero mientras saciaban su hambre, de pronto, empezaron a sentir fuertes dolores estomacales y su sistema nervioso, poco a poco, se fue paralizando, como sucede con los humanos cuando sufren intoxicación a causa del consumo de órganos fosforados, explica el veterinario. Es demasiado sufrimiento, recalca él.

Ambas aves apenas pudieron alzar vuelo. Fueron encontradas cerca de un atajo de agua, pues, se supone, ya habían sufrido las consecuencias del envenenamiento con diarreas frecuentes, lo que las llevó a tener una deshidratación severa, de acuerdo con la explicación de Romay.

EL RESCATE

“Hago conocer a su autoridad que el señor René Terrazas Arancibia, dirigente de la comunidad de Huasa Cancha, manifiesta que las dos aves silvestres estaban cerca del atajo de agua, intoxicadas. Cerca de la carretera, a unos cinco metros, había un perro muerto. Ya consumieron una parte los cóndores, probablemente estaba con veneno”, dice el informe del suboficial segundo José Copa, que atendió el caso.

Para suerte de Maléfica y Cruela de Virus, ambas inconscientes, fueron vistas por comunarios. “Si no hubiese aparecido la gente, prácticamente hubiesen muerto”, recalca Romay al estimar que pudieron estar en esa situación “de tres a cuatro horas antes de que los hayan recogido”.

ATENCIÓN VETERINARIA

Después, los comunarios de Huasa Cancha denunciaron el hecho a la Policía y socorrieron a ambos animales. El veterinario cuenta que cuando llegaron a Sucre “estaban muy delicados. No tenían muchas proyecciones para vivir, estaban deshidratados. Estaban echados, movían sus ojos, sus cabezas por cumplir, ya no tenían mucha energía. La más pequeña era un bulto, uno podía manipularla de la forma que quisiera y no reaccionaba”.

Eso ocurrió la noche del martes.

El veterinario dice que se hizo un lavado de estómago para que pudieran eliminar el alimento intoxicado; luego, las “inundamos con sueros para que eliminen el resto del veneno que se ha esparcido por todo su cuerpo”.

EL FINAL

Afortunadamente todo salió bien.

Maléfica reaccionó primero, la mañana del miércoles, y al final de la tarde tuvo que ser sacada de la jaula para llevarla a un lugar más amplio.

Cruela de Virus enseñó signos de reacción al inicio de la noche del mismo día, cuando tomó agua por su cuenta.

Romay dice que al ver a las hembras con esperanza de vida sintió una “satisfacción única”.

Hoy, ambos animales están en proceso de recuperación y se espera liberarlas en los siguientes días.

 

El mal manejo del ganado provoca pugna entre cóndores y campesinos

Cuando salen a la luz pública casos de envenenamiento de cóndores, lo primero que la gente se pregunta es: ¿Por qué los campesinos quieren eliminar a los cóndores? O, directamente, los apunta como responsables del hecho.

Sin embargo, el coordinador del Programa de Aves Rapaces en Bolivia e investigador asociado del Museo Nacional de Historia Natural, Diego Méndez, cree que la situación no es tan así, aunque sí admite que hay un conflicto entre cóndores y personas.

Explica que todas las historias sobre ataques de cóndores a animales domésticos generalmente se basan en suposiciones, en cuentos que se arrastran por años, cuando en realidad no hay ataques frecuentes de cóndores a ovejas, chivos o becerreros.

“Las personas solemos magnificar el hecho; si en el año 2000 pasó un ataque del cóndor, a partir de eso es como si ya fuera normal en el imaginario de la gente”, ejemplifica.

MAL MANEJO

Detalla que el conflicto entre los cóndores y los campesinos empieza por el mal manejo del ganado por parte de las personas. “Hay que tomar en cuenta que si los cóndores atacan a un animal vivo, estos animales muy probablemente ya tenían una condición de vulnerabilidad; por ejemplo, un parto prematuro, el mismo hecho de que el ganado pare en el cerro, es una condición de vulnerabilidad”, fundamenta.

El experto dice que lo que “siempre se ha hablado mucho es de los cóndores atacando becerros, terneros y corderos recién nacidos, por lo general”, pero eso se debe a un “mal manejo del ganado”, insiste. “Si una vaca pare en un cerro es una invitación no solo al cóndor, a cualquier animal silvestre, a aprovechar de ese recurso”.

Méndez admite que esta situación, efectivamente, pone en confrontación a cóndores con campesinos. “El conflicto cóndores-personas es real y es una de las raíces del problema como el envenenamiento de cóndores”, sostiene.

CADA QUIEN, UN ROL

Entonces, CORREO DEL SUR le consultó al experto: ¿El campesino ataca o se defiende del cóndor?

“Yo creo que esa dicotomía no existe. Todos, la fauna, tenemos un rol en los ecosistemas que habitamos, tenemos una razón de estar ahí. Eliminar a la vida silvestre cuando se da este tipo de conflictos nunca es la solución, mucho menos si se usan métodos tan dañinos como el envenenamiento”, responde Méndez.

 

DATOS

- Casi el 100% del territorio chuquisaqueño, son la sola excepción de la llanura chaqueña, tiene presencia de estos animales.

- El cóndor tiene mayor presencia en las regiones de los Cintis, Chuquisaca Centro y el Chaco, donde se localizan los cerros más empinados.

- Generalmente, los cóndores se encuentran en la cuenca del río Grande, frontera entre Chuquisaca-Cochabamba y Chuquisaca-Santa Cruz.

- En estas zonas, las poblaciones de cóndores “están todavía razonablemente saludables”. En el país hay aproximadamente 1.400 ejemplares.

- No se puede estimar qué porcentaje de cóndores están en Chuquisaca, porque son aves que viajan mucho y por largas distancias.

- En febrero de este año, en la comunidad de Laderas Norte de Tarija murieron 35 cóndores a causa de envenenamiento: 18 eran machos y 17 hembras.

- En abril, en Tomoroco del municipio de Presto, dos cóndores fueron encontrados muertos con evidencias de haber sido envenenados.

Fuentes: Diego Méndez, experto en cóndores, y el Programa de Aves Rapaces en Bolivia

 

¿DARLES DE COMER?

No existe evidencia de que al cóndor le esté faltando alimento, por lo tanto no hay fundamento científico para pensar en que se le deba proporcionar alimento.

“Si se lo hace así, de buena voluntad, sin base técnica, podríamos estar desbalanceando el rol de los cóndores como limpiadores del ecosistema de las carroñas. Hay que tomar eso con mucho cuidado y siempre sobre la base de evidencia científica”, enfatiza el coordinador del Programa de Aves Rapaces de Bolivia, Diego Méndez.

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