El Barrio 26 de Mayo reclama solución a un avasallamiento
Un predio en disputa priva a los vecinos de una cancha deportiva de esparcimiento
Desde hace varios años, el barrio 26 de Mayo, ubicado en el Distrito 4, enfrenta un problema legal por la propiedad de un predio que reclama como área pública. El conflicto con un antiguo propietario se circunscribe a un área donde se encuentra construida una cancha deportiva y donde –los vecinos alegan- desemboca también los canales del sistema de alcantarillado.
Los vecinos más antiguos del barrio argumentan que la cancha se encuentra sobre un lote destinado a áreas verdes y equipamiento, que abarca aproximadamente 4.000 metros cuadrados de superficie. Parte de esta propiedad es reclamada por una familia, lo que ha llevado a un proceso legal que data de hace varios años y que todavía no encuentra una solución.
SITUACIÓN LEGAL
Debido a la incertidumbre que rodea a la situación legal de esa propiedad, el escenario deportivo se encuentra deteriorado y las últimas lluvias de temporada han provocado un torrente proveniente de la avenida Circunvalación, lo que, a su vez, ha sembrado de lodo y sedimento el campo deportivo, haciendo imposible la práctica de cualquier actividad. Asimismo, uno de los accesos a la cancha ha sido clausurado por efectos de una construcción –considerada clandestina por el vecindario- que se alza desde el límite con la vía pública, obligando al desvío de las aguas pluviales.
La Junta de Vecinos observa demasiada lentitud en el avance legal del conflicto, por lo que ha elevado su reclamo a instancias administrativas como la Subalcaldía del Distrito 4. Los vecinos aseguran que el Municipio “debe hacer prevalecer sus derechos sobre áreas verdes” y viabilizar una solución a este problema que data de hace varias gestiones. Inclusive, están dispuestos a tomar acciones de hecho para expresar su reclamo. “Estamos en pleno sol y lluvia tenemos que hacer nuestras asambleas. Hay un documento firmado para cesión, pero no pasa ni cuatro meses y se paraliza. Hemos ganado una demanda también, a dónde vamos a recurrir? Estamos decididos a cerrar la avenida hasta que nos atiendan”, asegura Román Cayo, actual vicepresidente de la Junta Vecinal.
DOCUMENTOS
Wálter Chura, presidente del Barrio, asegura que los propietarios originales del terreno firmaron documentos cediendo una superficie destinada a áreas de equipamiento, pero el mismo intenta ser ahora desconocido. “Nosotros ganamos la tutela de 4 mil metros cuadrados, pero lamentablemente no se cumple”, asegura, al recordar que una revisión técnica estableció que los predios donde se construyó el campo deportivo eran anteriormente una quebrada. “El supuesto dueño no puede fundamentar con documentos su propiedad. Nosotros pedimos que se haga justicia a favor de la juventud. No tenemos un campo deportivo estable; está deteriorado y abandonado”, complementa.
El barrio 26 de Mayo ha crecido considerablemente en los últimos años y actualmente cuenta con 78 afiliados. Aparte del problema por el derecho propietario, el sector presenta también algunas dificultades en el abastecimiento de agua potable, sobre todo en aquellas las viviendas que se encuentran en la zona alta del sector. Asimismo, el alcantarillado no abarca a la totalidad de las casas de la zona. Lourdes Menchaca, miembro de la directiva de la Junta afirma que las bocas de tormenta presentan deficiencias, lo que se constituye en un problema cuando llueve torrencialmente y el agua se desborda, arrastrando todo tipo de sedimentos.
Entre las principales aspiraciones del barrio se encuentra la construcción de un salón de reuniones, pero el proyecto no podrá hacerse realidad si antes no se soluciona el problema legal que atinge a una mayoría del vecindario.
“Los vecinos con sus manos trajeron piedras desde Fancesa aplanaron para que sea un campo deportivo y se establezca la ubicación del poteo”, reitera Mario Chura.
El presidente del Consejo del Distrito 4, Florentino Condori, advirtió, por su parte, que “falta autoridad para solucionar el problema de los avasallamientos”.
Indicó que en el caso de este barrio, pese a la orden de paralizar la obra, el propietario de una vivienda continuó con la construcción, perjudicando al vecindario con el acceso a su cancha y provocando un desvío de los canales para el drenaje de aguas pluviales.
Subalcalde dice que se trabaja en el problema
Mario Torres es actualmente el subalcalde del Distrito 4, cuya jurisdicción comprende desde la zona del Cementerio General, se extiende por La Calancha, el sector de Ende y los aledaños al Instituto Psiquiátrico “Gregorio Pacheco”.
Consultado sobre la situación del barrio “26 de Mayo”, Torres dijo que tras reuniones realizadas con la Junta Vecinal se observó “un avasallamiento que está siendo solucionado en la vía legal” y el cual afecta a una calle de la zona.
Asimismo, la autoridad zonal indicó que se instruyó a los proyectistas la elaboración de un plano para la construcción de una boca de tormenta que pueda frenar las abundantes filtraciones de agua pluvial que se producen en la época lluviosa y que afectan a predios municipales.
“Nosotros como municipio hemos recuperado áreas municipales a favor de los vecinos del Distrito 4. Estamos trabajando en eso, tuvimos varias reuniones se está avanzando en ese tema”, sostuvo, al señalar que se dará “una solución ràpida" para que los vecinos puedan contar con su área deportiva”.
LOS VECINOS
“Nosotros quisimos construir un salón y nos paralizaron los supuestos dueños, pero ganamos la tutela de 4.000 metros de terreno”.
Mario Chura
“Hay una construcción clandestina que está encima de un poteo que afecta a todos los vecinos, No se hizo prevalecer el documento de ley”.
Fonrentino Condori
“Estamos en una avenida principal, no es una zona alejada. Nos sentimos muy preocupados. Esto era un río”.
Román Cayo
“Quisiera que la Alcaldía se haga respetar realmente. Dijeron que iban a frenar a los avasalladores y poner mano firme”.
Lourdes Menchaca