Agosto, mes para venerar con q'oa a la Pachamama
En Sucre, la oferta varía y el comercio se concentra en la populosa zona del mercado Campesino
Agosto es el mes elegido para rendir culto a la madre tierra, alimentándola con ofrendas a manera de retribución por las bendiciones otorgadas y para pedir una renovada prosperidad, además de agradecerle por limpiar el camino de toda desgracia.
Aunque se trata de costumbres milenarias, arraigadas con la zona andina de Bolivia, esta tradición logró incrustarse en las urbes del llano y el oriente del país, donde personas dedicadas al comercio, el transporte, la construcción y otro tipo de profesionales no dudan en pedirle bendiciones a la Pachamama que, según la tradición, este mes se abre con un hambre tan insaciable que incluso puede llevarse la vida de aquellos que no la alimenten, mientras que retribuirá enormemente a los que le brinden ofrendas.
Sucre no está exenta de estos ofrecimientos, por lo que miles de ciudadanos se dirigen a la populosa zona del Mercado Campesino, donde decenas de comerciantes preparan presurosas las tradicionales “mesas”.
“Tenemos todo clase de q'oas, uno para casa, otro para amor en el hogar, para auto, negocio, dinero y también la mesa blanca para que el dinero no se vaya”, explica doña Flora, propietaria de uno de los puestos más famosos del lugar.
Según la entrevistada, los martes y viernes son los días preferidos para alimentar a la madre tierra y mejor si se lo realiza a las 0:00 horas y lograr la conexión entre los mundos material y espiritual.
Entre los pedidos principales están la salud, trabajo y prosperidad. Las q’oas para las tiendas, viviendas y emprendimientos de negocios también figuran entre las más requeridas por los solicitantes.
“Me lo están preparando para la casa. Me llevo completo para que bendiga mi casa, nos vaya bien en la familia y la Pachamama nos dé bendiciones”, dice Guadalupe, una mujer de la tercera edad que adquiere uno de estos preparados.
Aunque la consistencia de las q’oas parece ser la misma, ya cuando el cliente especifica lo que quiere, los vendedores agregan un incienso particular y principalmente definen las figuras de azúcar que representan a vehículos, casas y alimentos, los que acompañan a personas o a imágenes de insectos como víboras o sapos; entonces, los costos varían.
“El más barato cuesta 30 bolivianos y el más carito alcanza los 200 y 300 bolivianos, depende al gusto del cliente”, acota Rosmeri, otra de las comerciantes de esta populosa zona.
La ancestral tradición de las “q’oachadas” se replicará durante todo este mes de agosto, especialmente cuando la noche extienda su manto y se convierta en cómplice del culto a la Pachamama.
TRADICIÓN
El 1 de agosto se celebra el Día de la Pachamama o Madre Tierra, y durante todo el mes se le rinde culto para pedirle bendiciones.