Pascua: Iglesia boliviana pide apostar por la paz
Sobre los conflictos en curso, monseñor Centellas abogó por el diálogo y el encuentro
CELEBRACIÓN. La eucaristía de Domingo de Pascua presidida por el arzobispo Ricardo Centellas. Foto: Gentileza “Jesús está vivo, no está muerto”. Esta fue una de las frases más escuchadas ayer, Domingo de Pascua de Resurrección, en la Catedral Metropolitana de Sucre. El arzobispo, monseñor Ricardo Centellas, exhortó a los bolivianos a apostar por la paz, la alegría, la justicia y la reconciliación, más aún en el actual panorama de conflictos que vive el país.
“La Pascua quiere decir paso de la muerte a la vida, del odio al amor, de la tristeza a la alegría, del desánimo a la esperanza. (Es) no quedarse en la tristeza; buscar siempre la alegría, no quedarse en el sufrimiento; buscar siempre la sanación, la liberación”, exclamó durante su homilía. La autoridad eclesiástica pidió a los cristianos que experimenten el paso de la Pascua, una de las fiestas más importantes de la Iglesia católica en el mundo entero con la Resurrección de Jesús, cuyos signos son de alegría, regocijo y fiesta.
Recordó que en muchos lugares de Bolivia y de Chuquisaca se organizan ferias por estas fechas, que tiene otras connotaciones culturales y sociales pero el motivo principal es la Resurrección de Cristo. Y la actitud del cristiano es apostar continuamente por la paz, la alegría y la justicia, enfatizó.
LLAMA AL DIÁLOGO
Sobre la posible agudización de los conflictos esta semana, Centellas abogó por que prevalezca el espíritu del diálogo y del encuentro fraterno.
“Todas las dificultades se pueden solucionar buscando alternativas en un contexto de pacificación. No hace falta dañarnos, ponernos trabas entre nosotros. Es posible caminar respetando nuestras diferencias y buscando el bien de todos”, agregó.
EL PAPA ORA POR LA PAZ
La guerra de Ucrania volvió a ser el centro del mensaje del papa Francisco, quien en su bendición Urbi et Orbi pidió “ayuda al amado pueblo ucraniano”, luz sobre el pueblo ruso y se mostró “preocupado” por el recrudecimiento de la violencia entre Israel y Palestina.
“Abre los corazones de toda la comunidad internacional para trabajar por el fin de esta guerra y de todos los conflictos que tiñen de sangre el mundo, comenzando por Siria, que aún espera la paz”, indicó el pontífice ante unos 100 mil fieles congregados alrededor de la plaza San Pedro.
Francisco también expresó su preocupación por el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio tras la escalada de violencia de los últimos días.
BENDICIÓN
“Quisiera decir a todos, con alegría en el corazón: Feliz Pascua a todos”, concluyó el papa Francisco desde el balcón de la Basílica de San Pedro ante una plaza abarrotada de locales y turistas de todas partes del mundo, que portaron banderas de España, Líbano, Polonia y Ucrania, entre otros lugares.