Cancha San José: El abandono persiste en el espacio deportivo
Vecinos alertan que sigue siendo punto de encuentro para quienes generan inseguridad
En la zona San José, ubicada en la calle República Federal Alemana entre las avenidas Gregorio Donoso y Jaime Mendoza, permanece una cancha deportiva en completo estado de abandono. Lo que alguna vez fue un espacio de encuentro para jóvenes y vecinos se ha convertido en un basural y en un punto de reunión de personas en situación de riesgo, generando preocupación por la inseguridad y los problemas sanitarios que esto provoca.
El terreno, administrado por el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, no fue una obra impulsada por la Alcaldía. Hace aproximadamente 20 años, la Fundación Tréveris Chuquisaca gestionó la explanación del área –ubicada frente a la residencia “San José”, también de su administración– con el propósito de brindar un espacio deportivo a la comunidad.
Al tratarse de un terreno público, tiempo atrás, Tréveris y la Municipalidad firmaron un acuerdo de comodato para la administración de la cancha. La construcción contó con la participación de los vecinos del barrio; allí nació incluso el Club Amistad.
Durante varios años, fue escenario de campeonatos, kermeses y distintas actividades comunitarias. Sin embargo los problemas comenzaron en 2013, cuando el programa “Bolivia Cambia, Evo Cumple” gestionó la construcción del kínder “San Lázaro” junto al predio. El paso constante de maquinaria pesada deterioró la cancha hasta volverla inutilizable. Aunque los vecinos intentaron recuperarla, la situación se agravó.
DEL COMODATO AL OLVIDO
En 2017, al concluir el acuerdo de comodato, la administración del terreno pasó a manos de la Alcaldía. Desde entonces, el lugar quedó sumido en el abandono: sin cercado, sin acceso adecuado y convertido en un sitio para el consumo de bebidas alcohólicas y el depósito de basura y escombros.
Algunos taxistas y comerciantes de la parada de microbuses hacia el aeropuerto Alcantarí también utilizan el espacio como mingitorio, mientras que en época de lluvias el terreno se inunda y el agua arrastra lodo y residuos hasta el interior. Las bocas de tormenta existentes están mal ubicadas o totalmente tapadas.
TRES AÑOS DESPUÉS, NADA CAMBIÓ
Tres años después de un primer reporte de este medio, una nueva visita al lugar permitió constatar que la situación no mejoró. La cancha continúa abandonada y los vecinos aseguran que el sitio sigue siendo punto de encuentro para personas que consumen alcohol y generan inseguridad.
Consultado por CORREO DEL SUR, el subalcalde del Distrito 2, Silvestre Mamani, se comprometió a analizar el estado actual del predio y evaluar alternativas para su recuperación, aunque hasta el momento no se anunciaron acciones concretas.