La crisis climática eleva porcentaje de migrantes
Indígenas, campesinos, autoridades y expertos debaten y analizan salidas
EVENTO. La inauguración de la actividad, este lunes, en la Fundación ACLO, en Sucre. Foto: Correo del Sur La crisis climática es uno de los factores que en el país ha elevado el porcentaje de la migración del campo a la ciudad. Según el Censo de 2024, siete de cada diez bolivianos ahora viven en ciudades.
En Sucre, desde este lunes, se desarrolla el Foro Regional de Experiencias en Crisis Climática y Migración 2025, con el que se busca visibilizar esta problemática, posicionar una agenda estratégica para abordar los efectos e impactos y articular acciones que permitan enfrentar de manera integral los desafíos que conllevan esta realidad, promoviendo resiliencia, sostenibilidad y justicia social en las comunidades más afectadas.
El evento es organizado por la Red Departamental Chuquisaca-Potosí de la Unión Nacional de Instituciones para el Trabajo de Acción Social (Unitas), que integran la Fundación Acción Cultural Loyola (ACLO) y las ONGs Investigación Social y Asesoramiento Legal Potosí (Isalp), el Instituto Politécnico Tomás Katari (IPTK), Línea de Desarrollo Económico Rural (Líder) y la Pastoral Social Cáritas (Pascar). Entre los participantes destacan delegados de los pueblos indígenas, comunidades campesinas, autoridades municipales y departamentales y de la academia.
Martha Leytón, directora del Líder, dijo a CORREO DEL SUR que la crisis climática en Potosí y Chuquisaca “se constituye en expulsora no solo de jóvenes, hombres y mujeres, sino también de productores y productoras” debido a que varias comunidades están quedando sin agua, son constantemente golpeadas por prolongadas sequías, granizadas y la pérdida de la biodiversidad. A ello se suma la deforestación, aunque en estas regiones en menor grado.
“No todo está perdido. Las instituciones hemos ido buscando alternativas para mejorar las condiciones de vida en las comunidades, de los productores, estas alternativas amigables con el medio ambiente para que ellos adapten y sean resilientes al cambio climático. Alternativas que ayuden a productores a generar conocimiento, a generar capacidades para que la gente ya no migre a otras ciudades a otros países”, explicó.
Agregó que la migración afecta a las familias, genera inestabilidad y también pobreza.
CLIMA Y MIGRACIÓN
Por su parte, Alfonso Hinojosa, investigador del Instituto de Investigaciones Sociológicas de la Universidad Mayor San Andrés (UMSA) de La Paz, afirmó que la relación estrecha que se va dando entre la crisis climática y los procesos de migración preocupa cada vez más, por lo que es necesario visibilizar y discutir este tema.
Aseguró que en las últimas tres décadas, la cantidad de personas que viven en la ciudad se ha elevado de un 54 a un 70 por ciento. Es decir, antes, cinco de cada diez bolivianos vivían en ciudades y las otras cinco en el área rural, mientras que ahora esa relación es de siete a tres.
“El año 1992 era el 54% la población urbana; hoy en día, según el Censo del año pasado, es el 70%. Siete de 10 bolivianos viven en ciudades y solo tres en el área rural”, expuso este lunes en el primer conversatorio del Foro.
NUEVA DINÁMICA
El experto aclaró que también hay una nueva dinámica vinculada a que muchas personas que viven en las ciudades no han renunciado un 100 por ciento a la vida en el campo. Vale decir que tienen doble domicilio: un periodo viven en la ciudad, otro en el área rural.
Al margen de este fenómeno, la crisis climática, del mismo modo, reactivó la migración hacia el exterior. Países como Chile, Brasil, España, Argentina y Estados Unidos son los principales destinos de los bolivianos.
“De Potosí, de Chuquisaca y, sobre todo, de tierras bajas de Santa Cruz y Beni, muchísima población joven y mayoritariamente mujeres están saliendo especialmente a Chile en un proceso migratorio de orden circular: por dos, tres o cuatro meses”, reveló Hinojosa.
Finalmente, apuntó que para dar solución a esta problemática se debe trabajar en dos niveles: primero, en la visibilización de este tema y, segundo, en la generación de políticas públicas por parte de los gobiernos nacional, departamentales y municipales.
“Hay una crisis alimentaria. A ello, ¿cómo podemos buscar soluciones? La solución no es importar alimentos. La solución pasa por adaptarse y buscar alternativas para los productores”, acotó, por su parte, Leytón.
UNA AGENDA
Martha Leytón, directora de Líder, anticipó que durante estos dos días del Foro se pretende generar una agenda estratégica con propuestas de acciones concretas para dar continuidad al trabajo iniciado por las instituciones de la Red Unitas.