Opticentro consolida un hito sin precedentes en salud visual
La empresa ahora emplea un sistema de vanguardia que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia
Ante los desafíos constantes en salud visual, Opticentro consolida un hito sin precedentes: la operación ininterrumpida de su Laboratorio Digital, el más avanzado del país y un indiscutible referente de innovación regional.
“Hoy en día, nuestros ojos enfrentan desafíos constantes y agresivos: jornadas interminables frente a pantallas digitales, exposición prolongada a la luz artificial y las altas exigencias propias de nuestro entorno natural”, sostiene el director general de la cadena óptica, Luis Puente Abuawad, quien considera que elevar la salud visual de los bolivianos al más alto estándar internacional requiere mucho más que tecnología de punta y exige una infraestructura de precisión milimétrica que respalde cada necesidad de las personas.
Asimismo, el ejecutivo subraya que la visión corporativa de la empresa siempre fue ir mucho más allá de la simple entrega de un lente.
“Con nuestro laboratorio digital de estándar internacional, garantizamos que las necesidades de las personas se traduzcan, sin margen de error, en una solución verdaderamente personalizada. Es una inversión directa en la calidad de vida y en el mantenimiento de la salud visual a largo plazo de los bolivianos”.
PRECISIÓN NANOMÉTRICA
Según Puente, la innovación central en este moderno centro radica en su absoluta capacidad para minimizar al máximo el margen de error. “Todo el meticuloso proceso inicia con un avanzado cálculo digital personalizado que interpreta la prescripción médica y establece los parámetros exactos”, afirma.
Explica que es en esta fase crucial de ingeniería, destaca la integración de la tecnología alemana Rodenstock, pionera y líder indiscutible en tecnología digital de alta precisión a nivel mundial.
Mediante esta maquinaria automatizada, cada lente es procesada a medida, respondiendo exclusivamente a las necesidades correctivas de visión de cada persona. “Atrás quedaron las soluciones estándar; hoy, este nivel de exactitud, seguido de un pulido impecable, garantiza una transparencia total que sienta las bases para una corrección perfecta, adaptada al milímetro y diseñada para brindar un alivio real y duradero”, asevera el ejecutivo.
PREVENCIÓN INTEGRAL
Puente también dice que entendiendo que la salud visual requiere una defensa activa frente a las agresiones del entorno moderno, el laboratorio de Opticentro va mucho más allá de la graduación básica. “Antes de aplicar cualquier recubrimiento, cada lente se somete a un riguroso proceso de limpieza por ultrasonido. A diferencia de los métodos de lavado tradicional o fricción mecánica —que pueden dejar residuos oleosos en los bordes o correr el riesgo de generar microarañazos en la superficie—, la tecnología ultrasónica garantiza una purificación absoluta y sin contacto físico”, asegura.
Además, este sistema de vanguardia utiliza ondas sonoras de alta frecuencia que viajan a través de una solución especializada, generando millones de burbujas microscópicas que implosionan suavemente contra la superficie del lente. Esta acción desprendiendo grasas, polvo y contaminantes a nivel molecular, alcanzando áreas donde ninguna herramienta manual podría llegar. Solo tras asegurar que la superficie está libre hasta de la más mínima impureza, se aplican los tratamientos sobre el lente.
En esta fase de protección de alto nivel se incorpora Stop Age, un escudo diseñado científicamente para frenar el envejecimiento ocular prematuro. Este tratamiento de vanguardia ofrece una barrera integral e indispensable al brindar protección simultánea contra la luz azul de las pantallas, la luz infrarroja y los nocivos rayos ultravioleta que impactan nuestros ojos a diario. A su vez, para quienes requieren el máximo cuidado en exteriores, se aplica la tecnología SunRx. Estos lentes polarizados especializados reducen drásticamente los deslumbramientos nocivos, mejoran los contrastes y garantizan un confort visual absoluto bajo el sol, previniendo el estrés ocular.
“La corrección tradicional ya no es suficiente; hoy la clave es la prevención activa”, añade Puente Abuawad. “Tratamientos especializados como Stop Age son verdaderos escudos protectores que responden a las exigencias de la vida moderna, cuidando la integridad del ojo frente a la sobreexposición digital y solar a la que estamos sometidos todos los días”, añade.
GARANTÍA DE CLASE MUNDIAL
El último eslabón de esta impecable cadena tecnológica es el biselado. Con una precisión robótica inigualable, la lente es cortada con exactitud milimétrica para ajustarse de manera perfecta y segura a la montura elegida. Este paso final respeta escrupulosamente la estética deseada y el centro óptico ideal, un aspecto que resulta fundamental para el éxito del tratamiento y la máxima comodidad del paciente.
Antes de llegar a las manos del usuario, cada trabajo atraviesa un estricto y riguroso control de calidad, donde especialistas verifican que todos los parámetros técnicos y preventivos se cumplan a cabalidad. Con esta imponente infraestructura técnica y su innovación constante, Opticentro reafirma su promesa fundamental con Bolivia: cada lente entregada es una garantía de salud visual personalizada, fabricada bajo los más exigentes estándares de clase mundial para proteger y mejorar radicalmente el día a día de quienes confían en su tecnología.