Encuentran en Sucre una réplica original de la Santa Faz de Jesús
Datos históricos respaldan la autenticidad de la reliquia que está en Santa Teresa
Descubren en Sucre una de las tres primeras réplicas del cuadro original de la Santa Faz o Rostro Santo de Jesucristo que actualmente se encuentra custodiado en la Basílica de San Pedro del Vaticano, en Roma, Italia; pero, ¿cómo llegó a la capital?
De acuerdo con la explicación del padre Bernardo Gantier, delegado de la Comisión de Arte Sacro y Patrimonio del Arzobispado de Sucre, en el mundo existen reliquias de primer y segundo grado: las de primer grado son partes físicas del santo (como huesos, sangre, cabello), consideradas las más valiosas. Las de segundo grado son objetos que el santo utilizó o poseyó en vida, como ropa, libros o instrumentos personales.
En la Catedral Metropolitana de la capital se guardan vestigios de primer grado como el cráneo del papa San Clemente o Clemente I, conocido como el cuarto Papa. También se tiene restos óseos de la mártir Santa Áquila y de San Sebastián.
Pero también se cuenta con reliquias de segundo grado como una manga de San Francisco Solano y un calco original de la Sábana Santa de Turín, es decir, una tela que se puso directamente sobre la Sábana Santa y la copió tal cual.
En ese sentido, Gantier señaló que la copia de la Santa Faz encontrada en la capital viene a ser un objeto de segundo orden.
HISTORIA
Gantier contó a CORREO DEL SUR que actualmente en una de las columnas de la Basílica de San Pedro de Roma (Vaticano) se conserva la Santa Faz de la Verónica, “que se supone que es el verdadero rostro de Jesús”.
Dijo que según estudios arqueológicos, esta es la faz o rostro de Cristo copiada de la verdadera faz de la Sábana Santa que actualmente se conserva en Turín. “Es decir, tienen una imagen copiada con los mismos rasgos de Jesús, o la ‘vera icon’ que significa la verdadera imagen de Jesús. Esta copia es muy antigua, que proviene de los siglos VII u VIII”, precisó.
El Sacerdote explicó que antiguamente en Roma se tenía prohibido hacer copias de aquella imagen, pero con la autorización del papa Paulo V (1605 y 1621) se elaboraron tres copias idénticas, las cuales fueron enviadas a las tres mayores “Majestades de Europa”: “la Reina Dª Margarita de Austria, otro al Emperador que entonces era de Alemania, y el tercero al Rey Cristianísimo de Francia”, de acuerdo al fragmento histórico citado por Gantier.
“La historia que hemos podido recabar, dice que el Papa (Paulo) en cierta época mandó a su pintor a hacer tres copias: una la mandó al emperador Maximiliano de Austria, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, y la otra copia la mandó a la reina Margarita de Austria, esposa del rey de España, Felipe III”, indicó.
Detalló que de estos cuadros, se sabe el paradero de dos, los cuales fueron a parar a las manos de la reina Margarita, ya que aparte del que recibió del Papa, también su hermano Maximiliano le envió el suyo.
“Dicen que una de estas dos copias, (la reina) la mandó al Convento de las Clarisas de Lima, que ahí debe estar o no sabemos, pero la copia de su hermano la heredó una criada suya que luego entró de monja a un convento de las hermanas Capuchinas de Madrid donde la dejó”, mencionó Gantier.
¿CÓMO LLEGO A SUCRE?
La historia narra que en ese convento se encontraba de capellán un sacerdote de origen chileno, Antonio Herrera y Toledo, que luego fue nombrado racionero de la Catedral de La Plata, hoy Sucre, por ello tuvo que viajar desde Madrid hasta la hoy capital de Bolivia.
Antes de embarcar, el eclesiástico ordenó a las monjas del Convento de las hermanas Capuchinas de Madrid mandar a hacer una copia de ese cuadro de la Santa Faz para traerla a América; sin embargo, al momento de empaquetar hubo un error y empaquetaron el cuadro original.
“Resulta que empaquetaron la original, la que en principio pertenecía al Emperador (Maximiliano) y la copia que hicieron hacer ahí en el convento, la tenían las monjas. El capellán avisó a ellas, pero le dijeron ‘es cosa de Dios, que se vaya a América con usted’”, relató Gantier. Dijo que cuando Antonio Herrera y Toledo estaba llegando de Lima (Perú) a La Plata (hoy Sucre), se encontró con el padre Ignacio de Arbieto, que en ese entonces era el rector de los colegios jesuitas de La Plata, a quien le entregó la reliquia de la Santa Faz para la cofradía de los indios del colegio de jesuitas.
“Hasta ahí la historia, hasta ahí los documentos que hemos encontrado. Pero yo dentro de mi cabeza decía: dónde ha ido a parar una reliquia tan importante, y viendo las cosas que tienen las hermanas Carmelitas Descalzas de Santa Teresa, ahí lo habían tenido. El marco es igual al de la reliquia que hay en Roma, la de La Verónica de San Pedro de Roma, que antes estaba en la iglesia de San Silvestre”, reveló Gantier.
¿CUÁNDO FUE DESCUBIERTA?
El Sacerdote precisó que los documentos históricos de este cuadro de la Santa Faz que llegó a La Plata, hoy Sucre, los encontró hace aproximadamente 15 años, pero no se sabía dónde estaba, ya que en 1767 los jesuitas fueron expulsados por el rey de España, Carlos III, y sus pertenencias quedaron confiscadas.
Apuntó que en sus diferentes visitas al Convento de Santa Teresa lo había visto el cuadro en una parte superior, pero creía que se trataba de otras réplicas importantes que fueron hechas en posteriores siglos.
“El viernes pasado (27 de marzo) hemos hecho bajar el cuadro porque estaba muy alto, y hemos podido ver que coincide con todos los datos, las características y los rasgos históricos”, aseguró.
Expresó que en el convento también se tiene otra copia original de la Santa Faz, pero ya más moderna.
Andrea Collazos, responsable de la Red de Museos de la Iglesia Católica de Sucre, aseveró que en estos repositorios se guardan objetos que todavía están en investigación, por lo que resaltó la importancia de su conservación.
“Tenemos un gran patrimonio y estamos aun investigando qué reliquias hay como en este caso la historia de la Santa Faz que se conserva en el Museo del Convento de Santa Teresa”, certificó.
CRÁNEO DE PAPA
En el museo de la Catedral Metropolitana de Sucre se guardan varias reliquias de primer orden, entre elles se encuentra una parte del cráneo del cuarto Papa, San Clemente I.
Gantier
El padre Bernardo Gantier es un destacado sacerdote jesuita boliviano, reconocido como “Hijo Predilecto de la Ciudad” de Sucre en 2018 por su vasta trayectoria educativa, social y cultural. Además es experto en historia de la Iglesia y arte sacro, es conocido por sus aportes sobre la Virgen de Guadalupe y la Revolución de 1809.