Instan a reflotar proyectos hidroeléctricos regionales
Experto recuerda Alto Pilcomayo; advierte que Chuquisaca no está aprovechando
PILCOMAYO. El estrecho donde se puede levantar la represa de Alto Pilcomayo. Foto: Captura de pantalla Sucre y Chuquisaca tienen potencial hidroeléctrico más allá de El Carrizal. En esa línea, instituciones públicas podrían apuntalar, por ejemplo, el proyecto Alto Pilcomayo, entre otros identificados desde hace algunos años.
Así lo sostiene el experto en hidrocarburos y energías Fernando Rodríguez, a propósito del renovado interés en el proyecto hidroeléctrico El Carrizal y la nueva Ley de Electricidad y Energías Renovables, cuya presentación prevista para este miércoles fue suspendida hasta nuevo aviso por el Gobierno para la atención de “temas urgentes de la coyuntura nacional”.
“Tenemos otros proyectos. Fancesa podía de una manera muy interesante participar junto a la Universidad, la Gobernación y los municipios en un proyecto que se llama Alto Pilcomayo, que está en Talula, a 22 kilómetros de Sucre. Es un proyecto de apenas 60 megas que sería como anillo al dedo para la provisión de energía eléctrica a la fábrica de cemento, a Sucre y aparte Potosí”, explicó en Correo del Sur Radio.
Recordó que Alto Pilcomayo debió haberse ejecutado junto a Corani, Santa Isabel y San Jacinto, pero cayó en el olvido.
Contaba con un prediseño y factibilidad económica que requerirían actualización, apuntó.
Data aproximadamente de 1967; la prefactibilidad, realizada por la misión japonesa, determinó un costo inicial de 18 millones de dólares, aunque actualizado podría superar los 100 millones, calcula Rodríguez.
También citó Icla y otros proyectos que se ubican aguas abajo de El Carrizal, con más de 600 megas, por la zona del río que va hacia Camiri.
“Tenemos varios proyectos en Chuquisaca y no los estamos aprovechando. Chuquisaca y Sucre en particular no tienen ni una sola represa, ni siquiera para agua potable”, lamentó.
Llamó a tomar decisiones concretas en los próximos tres años que serán claves para la transición energética, de la mano de otras áreas como turismo, riego y producción.
Chuquisaca tiene potencial entre las dos cuencas: la Del Plata con Alto Pilcomayo, Icla y El Carrizal. y en la cuenca del Amazonas, con más de ocho proyectos hidroeléctricos situados en límites con Cochabamba y Santa Cruz, el más famoso probablemente Rositas.
SOBRE LA LEY
Para Fernando Rodríguez, cualquier ley debería contener incentivos claros, seguridad jurídica, una solución al agotamiento progresivo de las reservas del gas natural y un impacto positivo en inversiones que permita avanzar a una transición energética, ante la falta de recursos estatales.
Esperan aprobación de la ley de El Carrizal en mayo
El proyecto de ley del proyecto hidroeléctrico El Carrizal sigue en comisiones del Senado, donde se realizan complementaciones en consulta con las brigadas parlamentarias de Tarija y Potosí, los dos departamentos implicados; sin embargo, se confirma que la aprobación en la Cámara Alta se dará durante la sesión en Sucre, en homenaje al Primer Grito Libertario del 25 de Mayo.
Así lo informó a Correo del Sur Radio el presidente del Comité Cívico de Chuquisaca, Cliver Pérez, al ratificar además que la inspección a Culpina, en los Cintis, donde se pretende emplazar el proyecto, está confirmada para este sábado 9 de mayo tras una primera postergación a solicitud de la Brigada Parlamentaria de Tarija.
A la consulta de si el diálogo nacional convocado por el presidente Rodrigo Paz podría volver a diferir la cita, por la participación de las autoridades, dijo que no recibieron ninguna comunicación al respecto, por lo que los planes se mantienen.
Remarcó que ante la preocupación de las comunidades, insistirán en una socialización de los alcances e impactos por parte de la Empresa Nacional de Electricidad.
Con 3.030 metros de altura en el Cañón de Pilaya, El Carrizal tendrá una capacidad de 1.842,8 gigavatios, cubriendo parte de la demanda eléctrica de Bolivia y generando impactos económicos de $us 233 millones al año para el país, $us 54 millones para Tarija –además de favorecer 90.000 hectáreas de riego– y $us 230,8 millones para Chuquisaca.