Restaurantes en Sucre reportan una caída del 80% de su clientela
Con las reservas canceladas, hay incertidumbre y temor de lo que pueda ocurrir
CONSECUENCIAS. Restaurantes en Sucre no reciben la clientela habitual desde que comenzaron los bloqueos. Foto: Inteligencia Artificial El repunte de la cocina chuquisaqueña ha encontrado un duro freno en los bloqueos que persistirá pese al cuarto intermedio.
Sin insumos ni certezas, restaurantes en Sucre que habitualmente lucían llenos o con una afluencia regular, atendieron estos días pocas mesas, a veces ninguna.
Más allá de la cocina tradicional, reconocida por los picantes, hay gastrónomos que han apostado a una cocina de autor y la capital ya tiene restaurantes con reconocimientos internacionales.
En las redes sociales, cada vez más internautas señalan a Sucre como la ciudad donde mejor se come en Bolivia –aunque ello siempre genera debate– y no hay turista extranjero que no visite el Mercado Central, pero la demanda comenzó a caer cuando a principios de mayo comenzaron las protestas de la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), sindicatos campesinos y juntas vecinales de El Alto, buscando la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Estamos haciendo recién el levantamiento de la data, pero (la caída de los comensales) es de más del 80% porque no tenemos el ingreso de turistas y los clientes habituales no salen. Nos quedan unos precontratos que teníamos con entidades, corporaciones, pero realmente la clientela del día a día ya no la tenemos y la del turista tampoco”, señala Federico Guardia, parte de la Asociación de Chefs Bolivia filial Chuquisaca y Embajador Especial de Turismo Gastronómico.
Apunta que las autoridades todavía no se comunicaron con ellos para ofrecerles apoyo.
“Lo que nosotros pedimos es claridad, decisiones, para finalmente no quebrar”, manifiesta.
Pese al levantamiento paulatino de los bloqueos, las amenazas persisten.
Guardia calcula que solo en el sector formal están en riesgo más de 2.000 empleos directos en Sucre.
En la asociación todavía ningún afiliado ha tomado la decisión de cerrar; no porque la situación no esté difícil, sino porque la incertidumbre es tal que no saben cómo actuar. Cerrar también implica costos.
Al margen de la asociación, hay restaurantes que sí ya tomaron una determinación en ese sentido debido a la falta de insumos y a la baja afluencia de gente.
Así lo revela Juan Pablo Gumiel, propietario y gerente de Nativa, que ingresó en 2024 a la guía internacional “50 Best Discovery”.
“Por lo menos unos seis, siete restaurantes de amigos que yo sé que ya han tenido que cerrar parcialmente, algunos definitivamente (...) A nivel gastronómico nos afecta un montón a todos los dueños de restaurantes, de pensiones, hasta de kioscos. Ya está muy, muy difícil seguir remando de esta manera”, lamenta.
Nativa tiene dos restaurantes hermanos: Tierra y Mayo.
En Nativa y Tierra, el 90% de clientes son del exterior y el 10%, gente local y del interior. La presencia de turistas extranjeros está en cero y el 10% restante se muestra reticente a gastar su dinero, si lo tiene. En Mayo, la afluencia ha caído de un 70 a 80%.
Con este panorama, ningún empresario del rubro se animará a nuevas aperturas que habían supuesto generación de empleo para algunos jóvenes formados en el rubro.
“Hay miedo de que aquí a un tiempo nuevamente puede pasar lo mismo (...) Están dejando una huella bien expuesta a todo lo que puede pasar, una herida expuesta que no se sabe cuándo va a curarse”, dice Gumiel.
POSTERGACIONES
- La Ruta del Ají, que debía activarse, volvió a postergarse por efecto de los bloqueos.
- Está en duda el festival “Un mundo de sabores”, previsto para el 3 de julio.
“HOYO NEGRO”
Federico Guardia
EL SOLAR - ACHB-CH
¿Cómo nos vamos a recuperar? ¿Cuáles van a ser las políticas para incentivar a nuestro sector? No solamente estamos perdiendo, sino estamos empezando a crear un hoyo negro en nuestra economía” .
CANCELACIONES
Juan Pablo Gumiel
PROYECTO NATIVA
Al reactivarse, que pasen los bloqueos, no se va a activar inmediatamente todo el flujo, eso va a durar meses (...) Teníamos un montón de reservas; todas, absolutamente todas, han sido canceladas”.