Entrada de ‘Tata Santiago’ fortalece la fe y devoción
Un total de 24 agrupaciones participaron de la IV versión en la zona de Lajastambo
Con una masiva participación de comunidades, juntas vecinales, agrupaciones folclóricas y autoridades municipales, este sábado se desarrolló en la zona de Lajastambo la IV Entrada Intercultural y Religiosa en honor al Señor Tata Santiago, una festividad que reafirmó su crecimiento como una de las principales expresiones de fe e identidad en Sucre.
La celebración comenzó con una misa autóctona en honor al Señor Tata Santiago, oficiada también en idioma quechua, para luego dar paso a la entrada folclórica que recorrió la avenida Héroes de la Independencia, desde el frontis de la Facultad Técnica Superior en Ciencias Policiales (Fatecipol) hasta el Mercado de Lajastambo, donde concluyó con presentaciones artísticas y musicales.
El diputado Santiago Ticona, impulsor de esta actividad, destacó que esta cuarta versión marca un hito para la festividad, debido al respaldo institucional logrado tras la aprobación de la ley municipal que la declaró patrimonio cultural del municipio.
La autoridad también valoró la realización de la misa autóctona y la participación de juntas vecinales y comunidades que presentaron danzas tradicionales como las Mariposas, los Potolos y otras expresiones culturales de la región.
“Año que pasa esto va creciendo y se va consolidando. También se ve el movimiento económico que genera y el espacio que brinda para mostrar nuestra identidad cultural y la fe al Señor Tata Santiago", señaló Ticona.
Por su parte, el director municipal de Cultura, Gabriel Salinas, calificó la jornada como tranquila y destacó el entusiasmo de los vecinos de Lajastambo, quienes acompañaron masivamente la celebración.
“Ha sido una jornada que se ha desarrollado con bastante calma. La participación del barrio ha sido muy importante; hubo muchas familias, personas mayores y comerciantes acompañando esta fiesta”, manifestó.
Salinas informó que finalmente participaron 24 agrupaciones folclóricas, las cuales presentaron danzas tradicionales como los Potolos, los T'utas, entre otras representaciones que, según indicó, forman parte de las culturas vivas del municipio de Sucre.
“Es una fiesta que todavía tiene que impulsarse más. Este es el cuarto año que se realiza y ahora ya forma parte de las actividades oficiales del municipio gracias a la ley municipal aprobada el año pasado”, sostuvo.
De su lado, el presidente del comité organizador, Javier Campero, informó que una de las principales novedades de esta versión fue la incorporación de una escultura del Señor Tata Santiago, elaborada en la ciudad de La Paz por el reconocido artista Edy Valdez, imagen que presidió los actos religiosos y culturales desarrollados durante la jornada.
La actividad también contó con la presencia de concejales de Sucre, quienes acompañaron el recorrido y expresaron su reconocimiento a los organizadores y participantes por mantener viva una tradición que fortalece la fe, la identidad cultural y la integración de las comunidades.
La historia en Max Toledo
La fe y la devoción al Señor de Santiago continúan como el eje de una tradición familiar de generación en generación. Así lo expresó María Rosario Choque, quien recibió este año la festividad en el barrio Max Toledo y recordó que la imagen llegó a su hogar a través de una historia que se remonta a varias décadas.
Según relató, su madre fue criada por Francisca Bejarano y Nicolás Cruz. Fue precisamente Francisca quien resguardó la imagen del Señor de Santiago tras ser rescatada del río, antes de que pasara al cuidado definitivo de la familia.
María Rosario explicó que asumió la responsabilidad de la imagen en 2010, motivada por una promesa realizada por la salud de su madre, Justina Calvimontes Romero, quien había sido desahuciada por los médicos.
“Pedí por la salud de mi madre y, por esa devoción, me agarré al Señor. Mi mamá vivió muchos años más después de haber sido desahuciada", recordó. Sin embargo, ese mismo año en que recibió la imagen, su madre falleció, hecho que fortaleció aún más su compromiso de mantener viva la tradición. Desde entonces, la festividad se celebra de manera ininterrumpida con la participación de toda la familia. María Rosario destacó que son cinco hermanos, además de una hermana que reside en Santa Cruz, quienes cada año renuevan su fe y agradecimiento.
Como parte de las actividades, durante todos los fines de semana de julio se realizan veladas organizadas por cada uno de los hermanos.