La molestia que puede traer complicaciones
La sensación que los pacientes describen como ardor o quemazón en el pecho, o retrogusto entre ácido y amargo, como si la comida volviera a la boca, los médicos la identifican como reflujo gastroesofágico (ERGE)
La sensación que los pacientes describen como ardor o quemazón en el pecho, o retrogusto entre ácido y amargo, como si la comida volviera a la boca, los médicos la identifican como reflujo gastroesofágico (ERGE), cuyos casos van en aumento en el mundo como también sus complicaciones; por esos estos cuadros requieren ser tratados a tiempo pero también de la especial atención y esfuerzo de los doctores, para generar conciencia en la población que no debe dejar pasar por alto esta molestia y más bien, acudir al médico.
La doctora Sandra Canseco, formada en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca y especializada como gastroenteróloga en la UBA de Buenos Aires, define el ERGE como el “contenido gástrico que refluye al esófago y lo irrita, generando síntomas molestos esofágicos y extraesofágicos que abarcan la cavidad oral, laringe y pulmones”.
Canseco diferencia el reflujo no erosivo (ERNE), del Erosivo (ERE), precisando que en el primero aparecen síntomas, pero sin laceraciones en la cavidad, en cambio la ERE tiene síntomas y erosiones que se pueden ver con la endoscopia, que es el método más usado en la actualidad para poder llegar a un diagnóstico certero.
La endoscopía no tiene por qué ser traumática. Se aplica una sedación que es una inducción al sueño, con rápida recuperación” Dra. Sandra Canseco
¿Pocos casos en Bolivia?
La prevalencia o el número de personas que tienen reflujo es de 10-20% en Occidente, 12-30% en Latinoamérica y apenas 2-5% en Bolivia, según las estadísticas.
Canseco cree que el bajo porcentaje en Bolivia, se debe a que las personas con estas molestias, no asisten al médico como sucede en otros países.
Argentina, junto a EEUU, Reino Unido, Turquía y Suecia, tiene las prevalencias más altas del mundo, según los últimos estudios comparativos. De hecho, un 43% de los pacientes que van al consultorio de atención primaria, sufren de esofagitis por reflujo, incidencia que está creciendo en las últimas décadas.
Complicaciones
Una de las complicaciones del reflujo es el estrechamiento del diámetro del esófago que provoca dificultad para el paso de los alimentos hacia el estómago, conocido como estenosis esofágica.
El Esófago de Barrett es la degeneración de células del esófago, sin llegar a ser cáncer, en cambio el adenocarcinoma del esófago, es cáncer de esófago.
Síntomas
Los síntomas son ardor en el pecho (pirosis), regurgitación, dolor en el pecho que no tiene relación con una patología cardiológica previamente descartada. También los síntomas pueden incluir palpitaciones (una especie de aleteos), tos crónica, asma y laringitis.
Un porcentaje alto de pacientes, 38%, tienen el estómago inflamado y flatulencias (dispepsia), dolor en el abdomen (epigastralgia), se sacian rápidamente comiendo poco y además dicen que tienen náuseas y eructos.
Un 43% de los pacientes que van al consultorio de atención primaria, sufren de esofagitis por reflujo, incidencia que va creciendo en las últimas décadas” Dra. Sandra Canseco
Endoscopía y diagnóstico
Además de tomar en cuenta los síntomas, es importante realizar una endoscopia. Este examen ya no es traumático como en el pasado y actualmente se aplica una sedación suave al paciente, de rápida recuperación.
La endoscopia permite visualizar la esofagitis erosiva en sus distintos grados de severidad según la clasificación de Los Ángeles, como así también la estenosis péptica y el esófago de Barrett.
En algunos centros médicos de Bolivia todavía se usa el esofagograma baritado que es una especie de radiografía de video que se hace mientras el paciente ingiere un líquido de contraste. Este método está en desuso por su baja sensibilidad para detectar esofagitis
Tratamientos
De acuerdo a cada caso, el especialista prescribe antiácidos, bloqueadores o inhibidores de ácido gástrico (IBP). “Estos últimos están asociados a mayores tasas de resolución de esofagitis y menores tasas de recaída en comparación a los anti-h2”, dice la doctora Sandra Emma Canseco.
De igual manera enfatiza que en los pacientes con reflujo no erosivo, los IBP demostraron superioridad por lo que se han convertido en el tratamiento de primera línea, para la ERGE.
También existe un tratamiento quirúrgico, llamado funduplicatura laparoscópica que puede evaluar y corregir las anomalías en la válvula del tracto digestivo que, por el reflujo, funciona deficientemente.