La industria farmacéutica y la incertidumbre económica
En la ciudad de Santa Cruz de la Sierra se realizó el Foro La Bolivia que queremos, organizado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco)
En la ciudad de Santa Cruz de la Sierra se realizó el Foro La Bolivia que queremos, organizado por la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco), al que fuimos convocados diferentes actores de la economía para dialogar sobre las condiciones y circunstancias en las que nos desenvolvemos hoy, en estos tiempos de incertidumbre económica.
En mi calidad de representante de la industria número uno del sector farmacéutico en Bolivia, participé en el evento, refiriéndome a esas condiciones y circunstancias complejas en las que nos toca desenvolvernos hoy; enfatizando el esfuerzo e innovación como sector, para seguir avanzando en nuestro propósito de llegar a la población con medicamentos de calidad certificada en beneficio de la salud.
Actualmente nos encontramos en un escenario de incertidumbre económica por los índices macroeconómicos y microeconómicos inestables que impactan en la toma de decisiones corporativas. Por ejemplo, la escasez de dólares para la adquisición de materias primas e insumos de proveedores del exterior, ha incrementado la comisión a la transferencia bancaria, lo que financieramente nos lleva a cambiar lo que se trataba como gasto financiero a ser parte del costo del producto o servicio, que tendría que incidir directamente en el precio.
Por otra parte, los coletazos de la pandemia se siguen sintiendo en el mundo, afectando sobre todo a las economías empresariales. En nuestro caso, en el abastecimiento de materias primas cuya cadena de suministros, aún está en recuperación.
Se suma en Bolivia tenemos el contrabando de fármacos, por lo que más que preocuparnos debemos ocuparnos, porque nos afecta a muchas empresas. Al no contar con un sistema de control garantizado, entran al país productos de manera ilegal que son un peligro latente para la salud de la población.
La falta de infraestructura logística adecuada, dificulta también la distribución de productos en territorio nacional e incrementa nuestros costos y competitividad.
En el Foro “La Bolivia que queremos” la recuperación de la confianza de las empresas extranjeras, fue un tema sobre el que se planteó mejorar el clima de negocios, reduciendo la burocracia en los trámites y atacando la corrupción promoviendo la transparencia en la ejecución de normas y leyes.
Afirmamos que se debe mejorar nuestra valoración de riesgo país, con los parámetros que eso implica, y sugerimos una relación público – privada sólida, para uniformar criterios que mejoren las condiciones de negocios y bienestar, multiplicando las buenas prácticas.
De la misma forma, planteamos la necesidad de promover alianzas empresariales y medidas, como incentivos fiscales, simplificación de procedimientos, costos y tiempos en el registro de empresas, mayor protección de los derechos de propiedad intelectual y seguridad jurídica. Se trata de trabajar todos por la sostenibilidad de los negocios en beneficio de la salud de las y los bolivianos.
En ese contexto de crisis, apostamos a la eficiencia, innovación y resiliencia.
Esa es la situación de la industria del medicamento en Bolivia y el rema en estos tiempos de incertidumbre económica, es el compromiso de seguir trabajando por el país que queremos, desde una empresa con propósito y visión corporativa, comprometidos con la eficiencia, innovación y la resiliencia, que busca trascender para el bienestar de los bolivianos, con una gestión de triple impacto en lo social, ambiental y de gobernanza.
Por María Reneé Centellas, BAGO