Lo que debes saber antes de la anestesia
Resolviendo las dudas comunes de los pacientes que deben realizarse una cirugía que requiere anestesia y genera muchas preguntas
La preparación prequirúrgica de un paciente que será operado, es muy importante la cual se realiza con varias especialidades además del cirujano de cabecera, entre estas evaluaciones está la valoración preanestésica, que ha ido teniendo cambios en cuanto al momento de realizarse, el lugar y el rol del anestesiólogo en la preparación de la cirugía. Desde conocer al paciente antes de ingresar al quirófano, actualmente se trata de hacerlo en consultorios de especialidad, e incluso con evaluaciones domiciliarias. Es importante que el anestesiólogo sepa también el motivo de la operación.
En cuanto al tiempo que se ocupa en la evaluación, puede abarcar desde una hora antes a días previos con el objetivo de que el paciente llegue al quirófano para su cirugía programada, en las mejores condiciones posibles para aumentar su seguridad y disminuir posibles complicaciones.
Este protocolo permite además una mejor planificación del intraoperatorio y brinda mayores opciones en el postoperatorio, en el tratamiento del dolor agudo, confort e incluso para acelerar el alta, consensuadas con el equipo quirúrgico y con el paciente.
Cada persona es única
Como cada ser humano es irrepetible, aunque hay protocolos y directrices generales, la evaluación e información que recibe el paciente en la consulta preanestésica está individualizada, por lo tanto, hay recomendaciones que salen de la evaluación de pacientes que van a someterse a una cirugía electiva, como una colecistectomía, o una operación cesárea y, de pacientes que presentan como patologías coexistentes, como hipertensión arterial o diabetes mellitus.
¿Qué debo hacer conocer en mi evaluación preanestésica?
• ALERGIAS. A medicamentos u otras sustancias porque algunos medicamentos utilizados en el preoperatorio (antibióticos, inductores, relajantes musculares, analgésicos) pueden producir reacciones alérgicas de diferente magnitud, llegando a casos graves como reacciones anafilácticas.
• REACCIONES ADVERSAS. A medicamentos, o mareos, desmayos, erupción cutánea.
• MEDICACIÓN. Se le preguntará acerca de los medicamentos que toma regularmente, analgésicos, medicamentos para dormir, para tratar la presión arterial alta, la diabetes, problemas respiratorios. Debe dar el nombre, dosis y horarios en que los toma.
• CIRUGÍAS PREVIAS. O procedimientos anestésicos y si hubo alguna complicación o particularidad de la que haya sido advertido, como problemas para realizar la anestesia, reacciones adversas a los medicamentos recibidos, complicaciones tardías, dolor de cabeza, lugares de aplicación de anestésicos o antecedentes de vía aérea difícil (dificultad para la intubación traqueal en la anestesia general).
• ENFERMEDADES DE BASE. Además del motivo de la cirugía programada, hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedades tiroideas, enfermedades de pulmón, riñones, hígado, dolor de cabeza crónico, antecedentes de traumatismos craneales, desmayos, convulsiones.
• HÁBITOS. Saber si fuma, si consume alcohol y otras sustancias, si masca coca, y si consume medicina alternativa como suplementos alimenticios, infusiones de yerbas, saber su tipo de dieta y hábitos alimenticios.
Enfermedad de base y anestesia
Tener una enfermedad de base bajo control antes de la cirugía es de vital importancia para el éxito del procedimiento y la recuperación del paciente, por el contrario, una enfermedad de base mal controlada o sin tratamiento puede resultar en mayores complicaciones, más días de internación o incluso un desenlace fatal.
Alimentación antes de la cirugía
Existen directrices respecto al tiempo de ayuno antes del procedimiento anestésico quirúrgico que están diseñados para pacientes de constitución regular, y que tiene diferencias de acuerdo al grupo etario al que pertenece el paciente. La importancia de los alimentos consumidos antes de la cirugía se determina porque el estómago debe contener una mínima cantidad de sustancias para evitar que este contenido pueda ser regurgitado por el paciente anestesiado e ingrese al tracto respiratorio y los pulmones, que conlleve complicaciones.
¿Y si tengo la presión alt a?
Los pacientes con hipertensión arterial habitualmente toman entre uno y tres medicamentos para controlarla, estos de varios tipos, los más usados en nuestro medio son, el Losartán (ARA II), el enalapril (IECA) hidroclorotiazida o furosemida que son diuréticos, atenolol (β Bloqueante) y amlodipino (bloqueantes de los canales de calcio), dependiendo de la gravedad del cuadro. Casi todos ellos se continúan tomando el día de la cirugía, excepto cuando se recomienda discontinuar los ARA II, IECA y Diuréticos de asa, o furosemida el día de la cirugía por la posibilidad de que se presente una disminución de la presión arterial. Éstos se administrarán temprano en el postoperatorio según el estado del paciente.
¿Y si soy diabético?
Las personas con diabetes, dependiendo de la severidad, reciben tratamiento con hipoglicemiantes orales y en casos severos insulina subcutánea o endovenosa. El tiempo de ayuno es más estricto y aun así la posibilidad de “estómago lleno”, es mayor. La cirugía de un paciente diabético debería programarse a primera hora de la mañana, para evitar variaciones grandes de glucosa en sangre por ayuno prolongado o por no recibir los medicamentos que toma habitualmente.
Siendo la diabetes una enfermedad crónica con muchas complicaciones, una valoración cardiológica exhaustiva, de la movilidad de las extremidades y el cuello, y una buena hidratación, son muy importantes.
Medicamentos orales como la Metformina deben suspenderse entre 24 a 48 horas antes de la cirugía. Se reanuda 48 a 72 horas después, si la evolución es favorable. En el caso de sulfonilureas como la glibenclamida o glipizida deben dejar de tomarse y se reanudan cuando el paciente nuevamente pueda ingerir alimentos. En estos casos se pasa un esquema de tratamiento con insulina ajustándolo para disminuir las dosis de las horas previas a la operación o pasando a un esquema endovenoso con controles frecuentes de la glucemia en el perioperatorio.
¿Y si estoy embarazada?
Sucede con pacientes programadas para una operación cesárea o embarazadas programadas para una cirugía no obstétrica. Para la cesárea, el tipo de anestesia a es una anestesia regional, raquídea o peridural. A ellas se les recomienda el ayuno, de 6 u 8 horas. Es necesario saber si en los controles prenatales se detectó problemas propios de la gestación, como enfermedad hipertensiva del embarazo. Se mantendrá medicación prescrita y una evaluación fetal reciente.
Para una cirugía no obstétrica, como una colecistectomía, se valorará el tiempo de gestación, existiendo mayor riesgo de teratogénesis (alteración del feto) en el primer trimestre, o de un aborto espontáneo derivado de los medicamentos anestésicos, o un trabajo de parto pretérmino. Se debe evaluar cuidadosamente el plan de analgesia, pues muchos son contraindicados durante el embarazo para la salud fetal.
El ASA
El resultado de la evaluación preanestésica se expresa como una clasificación del estado físico del paciente, universalmente conocido como estado físico ASA, que no es lo mismo que el riesgo quirúrgico, aunque se ha visto correlación. El riesgo quirúrgico, en nuestro medio, se determina por la clasificación que hace un cardiólogo y se utiliza la escala de Goldman de riesgo de complicaciones cardiológicas en el intraoperatorio, que sirve al anestesiólogo para determinar si la monitorización transoperatoria del paciente debe estar a cargo del anestesiólogo solamente o si es necesario el apoyo de un cardiólogo.
PARA SABER
Es posible que el anestesiólogo solicite más estudios o valoraciones por otras especialidades por seguridad del paciente y para disminuir complicaciones y eventos adversos durante la cirugía y en el postoperatorio.
MEDICAR ANTES
Dependiendo del resultado de la evaluación preanestésica, muchas veces será necesario que se prescriban medicamentos para acelerar el vaciamiento gástrico, como ansiolíticos, antiarrítmicos o antihipertensivos, antes de la operación.
NOTA IMPORTANTE: Los pacientes con obesidad, embarazadas, pacientes con digestión sea más lenta, como diabéticos con gastroparesia, enfermedad de reflujo gastroesofágico, disfagia, que son considerados pacientes con posible “estómago lleno”, en ellos, se debe adicionalmente indicar medicamentos que aceleran el vaciamiento del estómago y que disminuyen la acidez propia de los jugos gástricos.
*El Dr. Gustavo Orsolini Velásquez, Dr. Lucio Fernando Melgar García, Dr. Agustín Querejazu Torrico, son médicos anestesiólogos de la Sociedad Boliviana de Anestesiología Reanimación y Dolor Filial Chuquisaca del Colegio Médico de Chuquisaca