Toxicología y el desafío de las drogas en Bolivia
Entrevista con la bioquímica y farmacéutica Rosa Céspedes Gorena, del Laboratorio Central, especializada en Toxicología para la detección de sustancias tóxicas en el organismo y sus efectos adversos
En la actualidad, la toxicología es una ciencia para la salud pública, ya que permite detectar sustancias tanto terapéuticas como ilícitas en el organismo. La Bioquímica y Farmacéutica, especializada en Toxicología, Rosa Céspedes Gorena, Gerente del Laboratorio Central de Sucre, destaca que el abuso de sustancias terapéuticas, que deberían ser consumidas estrictamente según las indicaciones médicas, puede causar graves problemas de salud y hasta ser usadas en intentos suicidas. Esta especialización en toxicología, explica, fue impulsada por Germán Garrón, entonces jefe del Servicio Departamental de Salud (SEDES) en Chuquisaca. “Nos ha impulsado ante la necesidad de contar en la ciudad con un laboratorio especializado en Toxicología, especialidad que obtuve en la Universidad Católica de Chile”, comenta Céspedes.
A nivel mundial, las drogas recreacionales están generando daños severos en las personas y su entorno. Céspedes menciona el ejemplo de Filadelfia, conocida por algunos como “la ciudad de los zombies”, un lugar donde personas adictas a las drogas viven en condiciones deplorables. “Es lamentable ver a personas sumidas en las drogas, así se trate del hijo de su peor enemigo, duele mucho”, comenta. Además, advierte que en Sucre y en Bolivia, drogas como el crack y las anfetaminas, anteriormente poco conocidas, están comenzando a circular junto con la marihuana y la cocaína, creando un impacto devastador en los individuos y sus familias. “Aparte de producir todos los inconvenientes, aunque dejen de consumir, estas sustancias dejan secuelas de por vida”, señala Céspedes. Este contexto ilustra un drama que afecta tanto a las familias como a la sociedad en general.
Para Céspedes, no existe droga inocua. Aunque algunos sostienen que la marihuana es relativamente inofensiva, ella aclara que “ni la marihuana ni ninguna droga, por más simple que sea, es inocua”. Según la especialista, si bien se reconoce que la marihuana tiene usos terapéuticos en casos específicos, como el tratamiento de cáncer o depresión severa, sigue siendo una droga que puede iniciar un camino de adicción. En su posgrado, Céspedes descubrió que incluso una sola experiencia con la marihuana puede “despertar un gusto o adicción dormida”. Ella misma explica: “Pensaba que si alguien consume droga una vez lo deja, pero por lo general, es un gatillo que se activa y se vuelven adictos”.
El consumo de drogas también está influenciado por la ansiedad y la depresión, factores psicológicos que, según Céspedes, son detonantes de muchas adicciones. A pesar de la abundante información sobre los riesgos de las drogas, el consumo sigue siendo un problema persistente. “No entiendo al humano, a pesar de darle información, de decirle que lleve una vida sana, no entienden, los chicos no entienden”, reflexiona. Además, subraya que el comercio de drogas beneficia a los traficantes mientras afecta negativamente a las familias y a la sociedad en su conjunto.
Céspedes también ve la necesidad de contar en Bolivia con un laboratorio de toxicología de referencia nacional, donde se puedan reportar casos de intoxicaciones y generar estadísticas que permitan entender mejor la magnitud del problema. Para ella, la prevención y la educación son esenciales, y hace un llamado claro: “Es mejor decir NO y prevenir. No se crean la mentira de que la marihuana es buena; ni siquiera una aspirina, si se la toma con abuso, es buena”.
Este llamado de Céspedes nos recuerda la importancia de la toxicología y el rol de la sociedad en la prevención del consumo de drogas, tanto terapéuticas como ilícitas, para garantizar la salud de los individuos y sus comunidades.
“Ni la marihuana ni ninguna droga, por más simple que sea, es inocua y puede iniciar un camino de adicción. Aprendí en esta especialidad que cuando se prueba una sola vez, puede despertar algo que estaba dormido”.
PARA SABER
LA TOXICOLOGIA
La especialidad de toxicología en un laboratorio de análisis clínico se centra en la detección, identificación y cuantificación de sustancias tóxicas en el organismo, abarcando tanto compuestos terapéuticos como drogas ilícitas. Los toxicólogos analizan muestras biológicas, como sangre, orina o tejidos, para evaluar la exposición a agentes tóxicos y su impacto en la salud. Esta especialidad es crucial para el diagnóstico de envenenamientos, sobredosis, y monitoreo de tratamientos farmacológicos, en casos de abuso de sustancias y en evaluaciones ocupacionales.