Navidad: cuidemos la salud mental y la alimentación
La Navidad es sinónimo de alegría, reuniones familiares y abundancia en la mesa. Sin embargo, también puede convertirse en una fuente de estrés y excesos que afectan tanto nuestra salud física como mental
Los almuerzos o cenas navideñas suelen constituirse en una sobrecarga de comida, mucha de ella ultraprocesada, abundante en calorías, grasas y azúcares que pueden afectar la salud física; pero también la Navidad es para muchos un desafío porque se convierte en el catalizador de las relaciones, de las pérdidas ya sea por causa de un fallecimiento o ausencia de seres queridos, que pueden detonar tristezas, heridas de abandono y otras emociones que tienen una connotación en la salud mental.
Por ello, es importante encontrar un equilibrio que nos permita disfrutar de las festividades sin comprometer nuestra salud y bienestar. Con un poco de planificación y atención a nuestras necesidades físicas y emocionales, podemos vivir las fiestas de fin de año de manera plena, disfrutando de cada momento sin comprometer nuestra salud corporal ni física. En este tiempo de dar y recibir, regalarte bienestar es el mejor obsequio que puedes ofrecerte a ti mismo.
CUIDA TU ALIMENTACIÓN
1. Equilibra sabor y salud
Esto no significa que debamos renunciar a disfrutar de los platos típicos, sino que es posible hacerlo de manera consciente. Aplica el mindful eating que consiste en prestar atención al acto de comer y a las sensaciones, pensamientos, emociones y conductas que se experimentan antes, durante y después de la comida. Esta práctica ayuda a establecer una relación saludable con la comida, sin culpa, ansiedad o estrés, y disfrutarla plenamente.
2. Planifica el menú y actividades
Saber que se va a cocinar en casa e involucrar a los miembros de la familia en la preparación de los alimentos, con tiempo, puede resultar en una comida exitosa con la participación de toda la familia.
3. Modera las porciones
En lugar de llenar el plato con grandes cantidades, opta por servirte pequeñas porciones de cada platillo. Así podrás probar todo sin caer en excesos.
4. Aumenta los vegetales
Ya se trate de ensaladas crudas o cocidas, inclúyelas en tu menú.
Además de nutrirte te ayudarán a saciar el hambre de forma saludable.
5. Hidrátate
A menudo confundimos la sed con el hambre, lo que nos lleva a comer más de lo necesario. Mantente hidratado bebiendo agua durante el día y alterna las bebidas alcohólicas con agua durante las reuniones.
6. Cuidado con los postres
Nada más irresistible que los postres navideños, que tienen un alto nivel calórico. No se trata de dejarlos de lado, todo lo contrario, disfrútalos, pero con moderación. Si te toca a ti hacer el poster, incluye alternativas saludables como frutos secos o aquellos preparados con menos azúcar o que incluyan la alternativa de la estevia.
7. Escucha a tu cuerpo
Es importante que estés atento a las señales de saciedad. No comas por compromiso o solo porque hay comida disponible.
8. Manejo del estrés y la ansiedad en Navidad
Las fiestas también traen consigo una serie de retos emocionales, desde las compras de última hora, organizar la reunión familiar, visitar a los padres, convocar a los hijos, elegir el menú, reuniones familiares tensas o la nostalgia de no tener a los seres queridos que ya no están, pueden afectar tu salud mental. Estas algunas estrategias que te ayudarán a lidiar con lo que toca:
Hacer una lista de tareas, establecer tu presupuesto para regalos y alimentos, pedir apoyo de la familia en la organización, te ayudará a evitar el estrés financiero y por falta de tiempo.
· Practica la gratitud
Para tener una actitud más serena y optimista Enfocarte en los aspectos positivos de la temporada, como el tiempo con tus seres queridos, puede ayudarte a mantener.
· Descansa
No tienes que hacerlo todo tú ni estar presente en todas las reuniones familiares o invitaciones o actividades navideñas de tu comunidad. Aprende a decir “no” y prioriza las actividades que realmente disfrutes.
· Ejercita tu cuerpo
El ejercicio no solo ayuda a contrarrestar los excesos de las comidas, sino que también reduce el estrés y mejora el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas.
· Busca apoyo si lo necesitas
Si la tristeza o la ansiedad te abruman, no dudes en hablar con un amigo, familiar o profesional de la salud mental.