Balance de cuatro años y desafíos del Colegio Médico de Chuquisaca en un nuevo escenario político
Franco Calvimontes concluye su gestión como Presidente del Colegio Médico de Chuquisaca, destacando avances institucionales, presencia nacional y la apertura del Gobierno al diálogo con el sector salud.
El presidente saliente del Colegio Médico de Chuquisaca, Dr. Franco Calvimontes, concluyó su segunda gestión consecutiva de cuatro años al frente de la institución, entregando el mando al nuevo directorio presidido por el Dr. Hipólito Germain Ramírez. Con este motivo, ofreció una entrevista en MI DOCTOR Radio para evaluar avances, experiencias y los desafíos que enfrentará el cuerpo médico en el Departamento y en Bolivia en los próximos años.
MI DOCTOR – ¿Deja usted al Colegio Médico de Chuquisaca diferente a como lo encontró cuatro años atrás?
FRANCO CALVIMONTES (FC) — Hemos podido avanzar en varios aspectos. A lo largo de estos años compartimos esfuerzos con diferentes médicos del Directorio, con quienes hemos sobrellevado lo positivo y lo negativo. En conclusión, nos vamos contentos con la “misión cumplida”. No lo digo solo yo, sino todos los miembros del Directorio, quienes han puesto tiempo y esfuerzo en temas administrativos, gremiales, institucionales y científicos dentro de las atribuciones del Colegio Médico.
MI DOCTOR – Su gestión se caracterizó por la creación y la innovación. ¿En qué actividades se evidencia esto?
FC — En el ámbito administrativo, podemos decir con orgullo que la creación de los cuatro colegios regionales es el hito más importante de nuestra gestión. Hablamos de los Cintis, del Chaco Chuquisaqueño con sede en Monteagudo, del Colegio Regional Padilla y del Colegio Regional Chuquisaca Norte con sede en Yamparáez. Era una demanda pendiente con los médicos de provincia y logramos concretarla en los dos primeros años.
Hoy vemos frutos importantes: organización de eventos científicos, defensa gremial y la reversión de despidos y movimientos de personal injustificados. También recuperaron espacios simbólicos, como el festejo del Día del Médico, que antes no realizaban y generaba sensación de abandono.
MI DOCTOR – Usted se postuló a la presidencia del Colegio Médico de Bolivia. ¿Cómo vivió esa experiencia?
FC — La decisión surgió de una Asamblea Departamental, que nos encomendó romper la hegemonía de cargos nacionales concentrados en el eje. Compitimos en la elección realizada en el Congreso Nacional de Oruro. Tal vez nos faltó experiencia, compitiendo con un colegio de gran estructura como Santa Cruz, con apoyo técnico y económico para recorrer el país. Obtuvimos el apoyo de Potosí y fuimos circunstancialmente opositores de Santa Cruz. Hicimos escuchar nuestra voz y cumplimos el mandato de nuestra Asamblea. Para nosotros, primero está el Colegio Médico de Bolivia. El actual presidente nacional, Dr. Wilfredo Anzoátegui, es un buen amigo y líder, y Chuquisaca respalda su gestión.
MI DOCTOR – ¿Cómo evaluaría el diálogo con el anterior Gobierno y qué expectativas hay con el actual?
FC — El acceso al diálogo con el anterior Gobierno fue prácticamente nulo; escuchamos “oídos sordos”. Se nos cerraron puertas en más de una ocasión. En cambio, iniciamos la gestión del nuevo Gobierno (de Rodrigo Paz Pereira) con una invitación de la Ministra de Salud, Marcela Tatiana Flores Zambrana, comprometiendo mesas técnicas en cuatro ejes de trabajo. El Colegio Médico de Bolivia participa con expectativas y esperanza, en cumplimiento de la normativa que obliga al Estado a coordinar con las instituciones de salud.
MI DOCTOR – ¿Qué temas se trataron en el Consejo Médico Nacional realizado en Sucre?
FC — Coincidiendo con la posesión del nuevo Directorio Departamental, logramos que el Consejo Médico Nacional vuelva a Sucre tras cuatro años. Se presentó un informe sobre las mesas técnicas denominadas “Diálogo por la estabilidad y el bienestar de las familias bolivianas”. Además, se debatió la restricción del Gobierno Nacional a los recursos municipales destinados a salud, ante lo cual el Colegio presentó una propuesta. También se abordó el tema de la residencia médica, que tendrá una postura nacional para evitar la repetición de conflictos pasados.
MI DOCTOR – ¿Qué iniciativas deberán retomarse con el nuevo directorio?
FC — La armonía institucional y el trabajo conjunto con sindicatos y entidades representativas fue clave. Solo unidos podemos beneficiar al sector. También cuidamos la transparencia electoral, entendiendo que la unidad, el respeto y la ética son fundamentales. El nuevo Directorio debe preservar el funcionamiento administrativo de los colegios regionales y la salud económica del Colegio Médico de Chuquisaca.
MI DOCTOR – ¿Cuáles son los desafíos para la nueva directiva dentro del cuerpo colegiado nacional?
FC — Nuestro anhelo es crecer. En infraestructura, existen aspiraciones de contar con centros recreativos y de esparcimiento como otros colegios del país, aunque están limitados por el aspecto económico. También se debe insistir en reivindicaciones como la institucionalización de cargos y la incorporación del sector salud a la Ley General del Trabajo. No renunciaremos a esa demanda: no somos tratados como el resto de los trabajadores pese a nuestro rol estratégico.
MI DOCTOR – ¿Cómo continuará usted colaborando con el sector salud?
FC — Soy un médico que se pone la camiseta por el sector. Soy institucionalista y defenderé al Colegio Médico de Chuquisaca desde donde toque, ya sea como ejecutivo o desde las bases. Retomaré también anhelos personales que quedaron postergados.
MI DOCTOR – ¿Cuál es su opinión sobre el suplemento MI DOCTOR impreso y su versión radial?
FC — Solo palabras de agradecimiento. Tuvimos apertura y coordinación con Correo del Sur y el suplemento MI DOCTOR, que ha sido importante para publicar experiencias científico-médicas de profesionales y sociedades del Departamento. Agradezco a quienes participaron e invito a continuar publicando y proyectándonos a la comunidad. También agradecemos la cobertura institucional.
Hipólito Germain Ramírez Muñoz
Discurso de Posesión
El nuevo presidente del Colegio Médico de Chuquisaca, Dr. Hipólito Ramírez, recordó la lucha de los “mandiles blancos” contra la penalización del acto médico promovido por el gobierno del MAS durante la gestión del entonces vicepresidente Álvaro García Linera. Señaló que aquella resistencia, acompañada por la población, no solo logró la eliminación del artículo 20 del Código Penal, sino que derivó en la caída del propio Código.
Destacó el rol del médico boliviano durante la pandemia y el sacrificio de quienes entregaron su vida por salvar a otros. Además, afirmó que “la estabilidad laboral es un derecho por el que se luchará desde la institución”.