Israel trata de enfrentar una iniciativa de boicot

Comienza a tomar cuerpo una iniciativa internacional promovida por Palestina para aislar económica y comercialmente a ese país

DENUNCIA. El primer ministro israelí dijo que su país está siendo objeto de una campaña internacional. DENUNCIA. El primer ministro israelí dijo que su país está siendo objeto de una campaña internacional.

Jerusalén/EFE
Mundo / 04/06/2015 05:35

Israel siente cada día más los efectos de la iniciativa Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) al país, promovida por los palestinos y que ayer llevó a la celebración de una reunión de emergencia en la Kneset (Parlamento) para tratar lo que ya se considera una "amenaza estratégica".

El intento palestino, que resultó fallido, de expulsar la semana pasada a Israel de la FIFA puso sobre el tapete un tema que hasta hace mucho las autoridades del país ninguneaban: la paulatina extensión de los llamamientos al boicot y la creciente comparación con la Sudáfrica del "apartheid" (segregación racial).

"Esto es antisemitismo bajo disfraz y con los mismos síntomas", opinó la ministra israelí de Justicia, Ayelet Shaked, que criticó en la cámara la "campaña de deslegitimación contra Israel que está teniendo lugar" y llamó a "hacer pagar por el boicot" a las organizaciones que lo promuevan, informa el digital Ynet.

Shaked señaló que en 2012 la Asamblea General de la ONU aprobó "veintidós resoluciones contra Israel, comparadas con cuatro contra el resto de países del mundo", lo que tachó de "campaña de mentiras y amenazas".

El ministro sin cartera Ofir Akunis advirtió de que "los más despreciables actos de la historia humana empezaron con boicot contra los judíos"  La sesión se convirtió en una lluvia de acusaciones, con la derecha culpando a los izquierdistas de dar rienda al boicot y la izquierda atribuyendo el aumento de las críticas internacionales a las políticas del Ejecutivo de Benjamín Netanyahu para con los palestinos.

"Los que trabajan a favor de este boicot son miembros del Gobierno de Benjamin Netanyahu, que imponen la separación en los autobuses y difunden vídeos de árabes yendo en masa (a votar, como advirtió el primer ministro durante la campaña electoral)", acusó la diputada del pacifista Meretz, Zehava Galón, que llamó "victimistas" a Shaked y Akunis.

La también diputada de Meretz Michal Rozin señaló que "la forma de acabar con el creciente boicot contra Israel no es la 'hasbará' (diplomacia pública), sino poner fin a la ocupación".

La semana pasada el presidente israelí, Reuvén Rivlin, se reunió con representantes del mundo académico y elevó lo que hasta hace no mucho apenas era una preocupación al rango de "amenaza estratégica".

El Sindicato Nacional de Estudiantes del Reino Unido aprobó en votación adherirse oficialmente a la campaña de boicot y el propio Netanyahu acusó a esos alumnos de "boicotear a Israel, pero no al Estado Islámico. Eso dice todo lo que hace falta saber del movimiento BDS".

El extitular israelí de Exteriores Avigdor Lieberman fue aún más duro y calificó la decisión estudiantil de "hipocresía y rendición a los dictados del islam radical".

Nahman Shai, diputada de Unión Sionista y una de las impulsoras del debate especial, señaló al diario "Yediot Aharonot" que rechaza "firmemente la idea de castigar a Israel a través de un boicot o sanciones" e instó a "encontrar una solución diplomática porque dejarlo estar supondrá un mayor deterioro".

Etiquetas:
  • Israel
  • boicot
  • Compartir:

    También le puede interesar


    Lo más leido

    1
    2
    3
    4
    5
    1
    2
    3
    4
    5
    Suplementos


      ECOS


      Péndulo Político


      Mi Doctor