Más países pretenden levantar vallas
Letonia y Estonia planean levantar vallas en sus fronteras orientales con Rusia, proyectos diseñados para reforzar la seguridad de la región báltica que contribuirán también a controlar los flujos de refugiados...
Letonia y Estonia planean levantar vallas en sus fronteras orientales con Rusia, proyectos diseñados para reforzar la seguridad de la región báltica que contribuirán también a controlar los flujos de refugiados que intenten usar esa vía para entrar en el espacio Schengen.
Los planes se aprobaron antes de que la crisis de los refugiados en Europa adquiriera su actual dimensión.
Letonia proyecta limpiar un área de doce metros de ancho y levantar una valla de 2,7 metros de altura a lo largo de 92 de sus 276 kilómetros de frontera con Rusia, una zona con densa vegetación, bosques y pantanos que dificultan las patrullas de vigilancia y que facilitaron a los traficantes locales de ambos lados ayudar en cruces ilegales de la frontera.
La iniciativa, con un coste de 21 millones de euros, no es una reacción a la preocupación de que los refugiados bloqueados en el sur de Europa puedan intentar entrar en la UE a través de Rusia, pero ayudará en el control de esos flujos si ocurren, admitió Daiga Holma, una portavoz del ministro letón de Interior, Rihards Kozlovskis.
También Estonia comenzó a reforzar su frontera con Rusia, aunque todavía está a la espera de que la Duma apruebe el tratado de demarcación suscrito por los dos países.
Según los medios locales, el proyecto estonio está vinculado al temor a una eventual agresión rusa.