¿Qué es El Helicoide? El presunto centro de torturas venezolano que Trump pretende cerrar
El Helicoide, ubicado en Caracas, Venezuela, es un edificio que, desde sus inicios, tuvo un destino muy distinto al que sus arquitectos habían previsto.
El Helicoide, ubicado en Caracas, Venezuela, es un edificio que, desde sus inicios, tuvo un destino muy distinto al que sus arquitectos habían previsto. Concebido en la década de 1950 como un centro comercial y de entretenimiento, El Helicoide evolucionó a lo largo de los años hasta convertirse en uno de los símbolos más oscuros de la represión en Venezuela.
Ahora, tras años de denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que el edificio será clausurado, lo que ha generado una ola de especulaciones y expectativas sobre el futuro de este presunto complejo de tortura.
De centro comercial a prisión
La historia de El Helicoide comienza en 1955, durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, quien impulsó grandes proyectos de infraestructura en Venezuela. Este edificio, con su diseño futurista en forma de espiral, fue inicialmente concebido como un centro comercial de lujo con 320 locales, un cine, un gimnasio, y un helipuerto, entre otras características.
Sin embargo, tras la caída de Pérez Jiménez y la falta de recursos, el proyecto quedó incompleto y se abandonó por años. Durante las siguientes décadas, El Helicoide fue usado para diversos fines, incluyendo como refugio para damnificados por desastres naturales.
No fue hasta 1982, cuando el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), conocido por ser la policía política del régimen chavista, ocupó la estructura. Desde entonces, El Helicoide se habría convertido en un centro de detención y tortura, especialmente a partir de 2014, cuando las protestas contra Nicolás Maduro se intensificaron.
Un centro de torturas denunciado internacionalmente
A lo largo de los años, El Helicoide ha sido señalado por organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, debido a las sistemáticas violaciones que ocurrirían dentro de sus muros. Los relatos de ex presos políticos, como el activista Víctor Navarro, pusieron al descubierto las espantosas condiciones en las que los prisioneros son mantenidos.
Sin luz natural, sin acceso a baños o ventilación adecuada, los detenidos serían sometidos a prácticas de tortura física y psicológica. Víctor Navarro, quien estuvo detenido allí entre 2018 y 2019, relató cómo era común escuchar los gritos de personas siendo golpeadas, electrocutadas y sometidas a abusos físicos y sexuales. Otras personalidades, de acuerdo a medio internacionales, también compartieron sus experiencias de sufrir torturas físicas, amenazas de muerte y situaciones extremas de maltrato.
A pesar de los informes y las denuncias de organismos internacionales, el régimen de Nicolás Maduro negó estas acusaciones, y El Helicoide continuó funcionando como un centro de detención, particularmente para aquellos acusados de ser opositores al gobierno.
Trump y la promesa de cierre
Días atrás tras la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump afirmó en una rueda de prensa que el gobierno de Venezuela, liderado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, había comenzado a cerrar El Helicoide. Según Trump, este centro de torturas, que fue el escenario de miles de violaciones a los derechos humanos, estaba siendo clausurado. El mandatario estadounidense, quien es un crítico de Maduro y su régimen, también calificó a Maduro como “un tipo violento” responsable de la muerte de millones de personas y de las atroces condiciones de vida de los venezolanos bajo su gobierno.
Trump dejó claro que no podía permitirse que existiera una “cámara de tortura” activa en Caracas, lo que apunta a El Helicoide como uno de los centros de represión más emblemáticos del régimen chavista. Aunque estas afirmaciones fueron recibidas con escepticismo por parte de algunos analistas, la noticia generó un gran interés internacional sobre el futuro de este sitio de represión.
La incertidumbre de su futuro
A pesar de los informes de que El Helicoide estaría siendo cerrado, muchos se preguntan qué ocurrirá con este sitio en el futuro. Algunos abogan por su rehabilitación y reconversión en un centro cultural; otros, sin embargo, temen que este tipo de lugares continúe siendo utilizado como un instrumento de control del poder, y que el cierre prometido por Trump no sea más que una medida temporal o simbólica.