Jefes militares de OTAN destacan su unidad y aguardan detalles sobre potencial misión en Groenlandia
Se conoció en la noche del miércoles que había un acuerdo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, sobre un “marco” para reforzar la seguridad de Groenlandia
Los jefes de la Defensa de la OTAN destacaron este jueves la unidad de la Alianza en el ámbito militar al margen de los debates políticos y declararon que esperan directrices sobre una potencial misión en Groenlandia.
“Nuestra sesión de esta semana se ha centrado por completo en lo que se supone que deben centrarse los líderes militares, que es garantizar la defensa y la disuasión del área euroatlántica. Y en eso estamos unidos. Seguimos siendo fuertes en eso”, afirmó el comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, en una rueda de prensa al término de una reunión periódica de dos días del Comité Militar de la OTAN.
Grynkewich dejó claro que los militares son “conscientes de los debates políticos que se están produciendo”, pero aseguró que “nunca han tenido una dimensión militar que nos haya afectado, por lo que seguimos siendo fuertes, seguimos estando unidos y seguimos estando preparados”.
Por su parte, el presidente de Comité Militar de la OTAN, almirante Giuseppe Cavo Dragone, coincidió en que la reunión entre los líderes militares aliados de más alto rango transcurrió “sin incidentes”.
“También hablamos del Ártico, por supuesto, una región de importancia estratégica para la OTAN, donde ya tenemos previstos ejercicios militares y actividades de entrenamiento para los próximos meses”, comentó.
No obstante, ya que solo se conoció en la noche del miércoles que había un acuerdo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, sobre un “marco” para reforzar la seguridad de Groenlandia, territorio autónomo dependiente de otro aliado, Dinamarca, los jefes de la Defensa de la OTAN no entraron todavía en esa materia.
“Aún no hemos hecho ningún plan”, confirmó Grynkewich, quien agregó que no han recibido “ninguna orientación política para ponernos en marcha”.
“Por supuesto, estamos al tanto de los debates al respecto y, por lo tanto, estamos reflexionando sobre cómo nos organizaríamos para ello. Aún no hemos comenzado a planificar, pero estamos preparados”, indicó.
Explicó que el mando de las fuerzas conjuntas de la OTAN en Norfolk (Virginia, EE. UU.) se ocupa de la región conformada por los países nórdicos y el Ártico, y que estaría “muy bien posicionado para seguir ocupándose de las cuestiones relacionadas con el Ártico”.
“Independientemente de si hay una operación o no, en todos los sectores y áreas de responsabilidad, tenemos un enfoque de 360 grados ante la amenaza”, recordó, y añadió que la Alianza continuará llevando a cabo sus operaciones previstas en el Ártico mientras esperan “las directrices políticas para cualquier mejora específica al respecto”.
El Comandante Supremo Aliado de Transformación (SACT), almirante Pierre Vandier, afirmó que, con el cambio climático, el acceso a la zona “ha cambiado, por lo que la apertura de las rutas marítimas plantea otra cuestión y el control de esta zona es muy importante para la OTAN, para los países que mantienen una disuasión continua en el mar, porque el acceso a la zona va a cambiar”.
“Hay que tener en cuenta las cuestiones espaciales y balísticas, que son la amenaza global a la que nos enfrentamos”, dijo Vandier, quien pidió “tener una mejor visión de lo que está sucediendo desde el espacio”, para lo que vio necesario “trabajar en cuestiones técnicas con nuevas tecnologías en este entorno específico”.
En opinión del SACEUR, “uno de los cambios más preocupantes en la situación de seguridad ha sido la creciente colaboración entre Rusia y China en el Ártico”, tanto en el ámbito marítimo, con un aumento de las patrullas conjuntas, como en el aéreo, con patrullas conjuntas de bombarderos de largo alcance.
“La actividad que están llevando a cabo juntos está aumentando sin duda alguna, al igual que lo hacen nuestros competidores o nuestros posibles adversarios. Es algo a lo que debemos prestar atención”, apostilló.
Grynkewich recordó que la OTAN ya había previsto, a largo plazo, instalar nuevos sensores y capacidades de detección, así como continuar sus maniobras en la zona en los próximos meses.
“Quisiera decir a los mil millones de ciudadanos de toda la Alianza, incluidos los de Groenlandia, que nuestro compromiso colectivo con el artículo 5 (de defensa colectiva) sigue siendo inquebrantable”, subrayó el general estadounidense.