Informe eleva a más de 40.000 los fallecidos por las protestas en Irán
Activistas y defensores de derechos humanos aseguran que la mayoría de las víctimas serían civiles, muchos de ellos manifestantes o personas alcanzadas por los operativos de seguridad desplegados por el régimen
El Centro Internacional de Derechos Humanos en Irán (ICHR) alertó que unas 43.000 personas habrían fallecido en apenas 20 días como consecuencia de la represión de las protestas que sacuden al país, una cifra que, de confirmarse, evidenciaría una escalada de violencia sin precedentes.
De acuerdo con la organización, el balance equivale a más de 2.000 muertes por día y cerca de 90 víctimas cada hora.
La entidad sostuvo que detrás de estas estadísticas existen miles de familias devastadas y comunidades sometidas a un clima permanente de temor e incertidumbre.
Activistas y defensores de derechos humanos aseguran que la mayoría de las víctimas serían civiles, muchos de ellos manifestantes o personas alcanzadas por los operativos de seguridad desplegados por las fuerzas estatales.
Las protestas en Irán se intensificaron tras una serie de episodios que desataron una ola de indignación social, vinculados a reclamos por libertades civiles, derechos de las mujeres, condiciones económicas y rechazo al control ejercido por las autoridades.
Las movilizaciones, inicialmente localizadas, se extendieron rápidamente a diversas ciudades del país y han sido respondidas con un fuerte despliegue policial y militar.
Ante este panorama, la preocupación internacional va en aumento. Organizaciones humanitarias y de derechos humanos demandan una verificación independiente de los hechos, el cese inmediato de la represión, la protección de la población civil y el respeto irrestricto a la vida y a los derechos fundamentales en Irán.
Informes extraoficiales
Otro informe publicado por la revista TIME, que cita a dos funcionarios de alto rango del Ministerio de Salud de Irán, señala que hasta 30.000 personas podrían haber muerto en enfrentamientos callejeros únicamente durante los días 8 y 9 de enero.
Los funcionarios agregan que la escala de la matanza fue tal que “abrumó la capacidad del Estado para disponer de los muertos”. Según los testimonios recabados, las existencias de bolsas para cadáveres se agotaron rápidamente, lo que obligó a las autoridades a sustituir las ambulancias por semirremolques de 18 ruedas para el traslado de los cuerpos.
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (Hrana), con sede en Estados Unidos, informó que hasta el sábado había confirmado 5.459 muertes y se encontraba investigando otros 17.031 casos.
Sin embargo, los datos filtrados desde el seno del propio Ministerio de Salud sugieren que incluso estas estimaciones externas podrían quedarse cortas.
El balance del régimen
Entretanto, el primer balance oficial de víctimas publicado la pasada semana por el régimen iraní indica que al menos 3.117 personas murieron en las protestas.
Del balance total de víctimas, 2.427 son civiles y efectivos de las fuerzas de seguridad, informó la Fundación de Veteranos y Mártires de Irán en un comunicado emitido el pasado 21 de enero.