Fake news, Messi y la politización del micrófono: La crisis de rigor que expuso a Luzu TV
La fake news sobre la muerte del padre de Messi trascendió el error para abrir un debate sobre ética y rigor profesional. Al mismo tiempo, el episodio desnudó la preocupante politización del deporte como una herramienta para defender posturas. El presidente Javier Milei se pronunció al respecto.
La polémica entre las fake new, el deporte y la politización se apodera de los medios Foto: Composición Correo del Sur La falsa primicia sobre la muerte de Jorge Messi en Luzu TV no solo expone la crisis de rigor en el streaming, sino también el persistente intento de sectores de ideologías principalmente de izquierda por ajustar cuentas ideológicas con el capitán argentino.
Cuando la ligereza y la inmediatez golpean las fibras de la vida privada de personajes públicos como es el caso de un ídolo popular, el “error” se transforma en un síntoma de degradación profesional. Lo ocurrido en el canal de streaming Luzu TV, bajo la conducción de la actriz Florencia Peña, cruzó un límite ético que reabrió un debate profundo sobre la credibilidad de los nuevos formatos comunicacionales y la insulsa necesidad de politizar cualquier esfera de la vida pública.
Durante la emisión en vivo del programa El Show del Verano, Peña interrumpió la transmisión para anunciar el supuesto fallecimiento de Jorge Messi, padre del astro del fútbol mundial. La información, que ya circulaba de forma delicada debido a su estado de salud real, fue lanzada al aire sin filtro de verificación ni rigor periodístico por parte de la conductora y su equipo de producción.
La respuesta de la familia Messi fue inmediata y a través de un comunicado oficial, desmintieron la fake news y se mostraropn indignados por lo ocurrido. “La familia quiere expresar su profundo malestar por la falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos con la que algunas personas han tratado una situación estrictamente privada y familiar”, publicaron.
La gravedad de la negligencia obligó a Nicolás Occhiato, fundador de Luzu TV, a pedir disculpas públicas y a desvincular a los productores responsables del atropello informativo, provocando la renuncia de Peña del espacio.
La militancia del resentimiento
Más allá de la negligencia profesional que daña la reputación de los nuevos medios de streaming, el episodio destapó una vertiente más densa e incómoda sobre la utilización ideológica de las figuras públicas y la politización del deporte por parte de ciertos sectores.
Florencia Peña, quien nunca ocultó su militancia y afinidad con el peronismo, el kirchnerismo y las narrativas de izquierda en Argentina, arrastra un historial de cuestionamientos hacia Lionel Messi que hoy tiñen de sospecha su falta de cuidado informativo.
Desde esos mismos sectores se criticó al capitán argentino por motivos insólitos, como haber compartido un evento formal de su actual club, el Inter Miami, en el que coincidió con el presidente estadounidense Donald Trump. Que Messi sonriera o se fotografiara en el marco de sus obligaciones profesionales bastó para recibir muchas críticas de varios actores afines de la izquierda moderna.
Ese mismo sector es el que nunca le perdonó a Messi ni a la Selección Nacional su rechazo a llevar la Copa del Mundo del 2022 al balcón de la Casa Rosada para evitar ser utilizados como trofeo político por Alberto Fernández y Cristina Fernández.
La propia Peña llegó a manifestar públicamente su “admiración” por el futbolista francés Kylian Mbappé, no por su despliegue en la cancha, sino por sus declaraciones políticas alineadas con el progresismo europeo.
Javier Milei se sumó al debate
El escándalo escaló rápidamente a las esferas institucionales. El presidente Javier Milei no dejó pasar la oportunidad para arremeter contra lo que considera los excesos y la impunidad de ciertos sectores de la comunicación, utilizando el caso como un ejemplo del declive del periodismo militante.
“Cuando uno cree que ya lo ha visto todo por parte de los medios de comunicación, determinados personajes se ocupan de recordarnos que siempre se puede caer más bajo”, lanzó el mandatario a través de un comunicado en redes sociales.
Milei apuntó contra el trasfondo del asunto y el uso de herramientas públicas para vulnerar la privacidad de las personas sin consecuencias. “Las aberrantes e inescrupulosas declaraciones sin chequear de Florencia Peña nos recuerdan la impunidad con la que algunos individuos creen que pueden operar por el simple hecho de tener un micrófono o una pluma en la mano”.
Si bien el presidente reconoció la rápida reacción de Luzu TV al señalar que “al menos el canal tuvo la decencia de rectificar la información y echar a este personaje”, la intervención presidencial termina por cerrar un círculo vicioso. La ligereza de una conductora con agenda política propia terminó alimentando el discurso de la confrontación.
Lo sucedido con la falsa muerte de Jorge Messi ahora puso sobre la mesa la discusión sobre los nuevos medios de comunicación, concebidos bajo la frescura y el entretenimiento, los cuales no están exentos de la responsabilidad civil y ética que exige el manejo de la información.
Pero, sobre todo, demuestra el agotamiento de una narrativa que pretende medir de forma reduccionista e intolerante la batalla entre izquierda y la derecha.