Murillo en su soledad

LA NOTICIA DE PERFIL 16/07/2015
PUBLICITE AQUÍ

Al verme cabizbajo y meditabundo, se acercó mi entusiasta colaboradora periodística y entregándome una tea alegró mi día lanzando el grito “¡¡¡La tea que dejo encendida nadie la podrá apagar!!!”, frase que repetida por una cochabambina consiguió el mágico efecto de disipar mi tristeza, mucho más si a continuación me abrazó con fuerza y estampó un casto beso en la frente acompañada de estas palabras: “¡Felicidades, compadrituy chucuta, porque hoy es la fiesta de todos los paceños y de todos los cochabambinos que vivimos en esta bendita tierra!”

Las entusiastas palabras de mi Pariente Espiritual hicieron desaparecer mi amargura y empuñando la tea que ella me ofreció le dije alegremente: “Celebraremos esta fiesta paceña como los chucutas lo hicimos siempre, de acuerdo con nuestras costumbres y tradiciones”.

Dije a mi compañera cholita que iniciaríamos nuestro itinerario paceñista depositando una ofrenda floral ante el monumento a Don Pedro Domingo Murillo como en antaño lo hacían todos los colegios y escuelas de La Paz, además de otras instituciones cívicas, sociales y deportivas. Dos hermosos ramos de flores llevamos Macacha y yo hasta la Plaza Murillo, aunque en una de las esquinas, agentes de seguridad quisieron detener nuestro paso con la siguiente explicación: “Por órdenes superiores, nadie puede ingresar a la Plaza Murillo”. O sea que el monumento a nuestro héroe paceño, jefe de la revolución del 16 de Julio de 1809, se hallaba triste y solo pues nadie podía depositar unas flores en recuerdo de su hazaña que contribuyó a la libertad de los pueblos de América.

Pero los guardianes de la Plaza Murillo no contaron con la imaginación y la valentía de la cochala, quien muy oronda les mostró su credencial de periodista acreditada ante el Palacio de Gobierno, pudiendo ella y yo ingresar a la Plaza Murillo y depositar nuestras flores ante el monumento a Don Pedro, a quien en Estados Unidos y Cochabamba le llaman Peter Sunday Little Wall.

Al anochecer asistimos al tradicional Desfile de Teas, aunque no asistiremos al Desfile Cívico porque no pertenecemos a ningún ministerio ni entidad estatal porque mi comadrita es rica y yo soy su compadre preferido por haberla convertido en periodista, respetando siempre la memoria de Don Nemesio a quien su viuda guarda fidelidad per sécula seculorum, amén.

Para concluir, déjenme decir apreciados lectores: “¡¡¡Viva La Paz y Cochabamba, Gloria a Don Pedro Domingo Murillo!!! ¡¡¡Abajo todos los yatiris que acompañaron a Evo Morales a celebrar este 16 de Julio en Buenos Aires y Río de Janeiro!!!”

Compartir:
Más artículos del autor


Lo más leido

1
2
3
4
5
1
2
3
4
5
Suplementos


    ECOS


    Péndulo Político


    Mi Doctor