Las autoridades de Sucre, por generaciones, se han esforzado por demostrar que las áreas verdes no les son de importancia, pues ni siquiera han mantenido la re-arborización adecuada en la Plaza 25 de Mayo y en el Parque Bolívar, únicos atractivos de esa naturaleza.
Algunos árboles de gran copa que se encuentran aisladamente en la ciudad, plantados por antiguas generaciones, son destrozados cotidianamente. El día miércoles 1 de febrero, trabajadores de CESSA, quitaron a machete la mitad de un bello gomero en la Avenida Germán Mendoza, en la esquina Antofagasta. Los gomeros son árboles ornamentales de hoja perenne que dan gran sombra año redondo.
CESSA se caracteriza por realizar su trabajo al menor costo, sin medir el enorme daño que causa al ornato público. Prueba de ello, son: la instalación de sus puestos de transformación en plazas, el colocado de medidores en fachadas y el salvaje corte de árboles que realiza para el paso de sus conductores.
Nótese, sin embargo, que esta no es la única empresa de servicios que, sin que nadie reaccione, atenta contra el área patrimonial y, en general, contra toda la ciudad. Se debe cambiar el método de lectura de consumo, porque el actual deteriora la imagen de la ciudad con los medidores de energía eléctrica y de gas natural, que dan pésimo aspecto a las fachadas de casas y edificios. Las aceras, la mayoría intransitables por la calidad de los vaciados, se caracterizan por los huecos llenos de basura y otros de medidores de agua y llaves de paso, dificultando el buen caminar.
La destrucción de árboles en muchos países es considerado un acto criminal, con consecuencias punitivas importantes. En nuestro medio, esos actos vandálicos pasan desapercibidos, pues nos hemos acostumbrado a la plaza seca, con mucha losa, cemento y casi ninguna vegetación.
Estas apreciaciones, son compartidas por profesionales que condenan la disonancia cognoscitiva de los malos funcionarios públicos que, en la vida profesional, toman decisiones para hacer lo contrario de lo que se les enseñó en los centros de educación superior, donde la protección del medio ambiente es tema obligatorio de estudio y concientización.
Sería bien que las autoridades municipales y de la Cooperativa Eléctrica, actúen para que se deje de ahorrar centavos en la lectura para facturación de los servicios que prestan y que castigan tan severamente la imagen urbana, aceptando las sugerencias y alternativas de solución profesionales que obliguen a modernizar los procesos lo que, probablemente, puede inclusive traducirse en ahorros importantes.