De Portachuelo a Europa: Nicolás Ortiz Antelo, un apóstol de la Medicina

Erwin Banegas Quiroga 10/10/2021
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Las últimas generaciones de la medicina, generalmente viven al margen de la historia de esta ciencia, más viven de la vorágine de la “especialidad”. En todo caso el profesional, de cualquier actividad, cuando más aprende a ver atrás, más podrá ver adelante.

La historia nacional, tan poca conocida, es rica en acontecimientos y personajes que en gran medida son los cimientos de la nacionalidad.a

Una de esas figuras que dieron tanto a la medicina, en sus 56 años de vida profesional, fue el Dr. Nicolás Ortiz Antelo, nacido en mi bello pueblo y rincón tropical de Portachuelo en 1857, donde transcurrió su infancia y adolescencia, bajo aquel sol ardiente que le encendieron en su sangre el fuego del patriotismo acrisolado. Fue a  Sucre a estudiar Medicina, graduándose el 13 de diciembre de 1881, casándose más tarde con Clemencia Pacheco, hija del presidente Gregorio Pacheco Revilla, de cuyo matrimonio nacería Nicolás Ortiz Pacheco, poeta de inolvidable recuerdo y gran ironía. Más el Dr. Ortiz viaja a EUROPA visitando las universidades de Madrid, Berlín, Londres y París, donde fue discípulo del maestro Charcort. En 1987 tomó parte en la expedición Thoaur, que recorrió el Chaco, descubriendo dos variedades de coleópteros, a los que el Presidente de la Academia Francesa de Medicina el profesor Blanchard les dio el nombre de “Pirófuru y Naupactus Ortisis” en honor al descubridor. En esa misma expedición realizó la descripción epidemiológica de una enfermedad a la que le dio el nombre de “Fiebre Icteroide” y que años más tarde, al identificarse el vector, se la llamó Fiebre Amarilla. El Dr. Ortiz se había adelantado en muchos años a la identificación de esta enfermedad.

Más tarde organiza en la Facultad de Medicina la cátedra obstetricia siendo, como fundador del “Instituto Medico Sucre”, centenaria institución que aún sobrevive en el país, como la más antigua en el campo médico. Fue presidente Honorario del Octavo Congreso de Medicina en Río de Janeiro en 1918. En 1920, fue designado Rector de la Universidad de San Francisco Xavier, en 1922 en una ceremonia apoteósica fue consagrado como “Gran Maestro de la Juventud Boliviana”, por acuerdo de todas las Universidades del país, homenaje hasta ahora, único en su género, como reconocimiento a la labor humanitaria y humana de este distinguido galeno. Sería también Decano de Medicina, distinguido como miembro correspondiente de numerosas instituciones científicas extranjeras y miembro honorario de casi todas las del país.

Esta figura médica deberá servir de inspiración a las nuevas generaciones profesionales, para recordar que el ejercicio de la medicina conlleva muchos otros comportamientos, sobre todo el cultivo de la ética y moral, del humanismo que da la cultura y sobre todo de la atención humana, que lleva tanto consuelo, esperanza y fe.

A pesar del tiempo transcurrido, la figura de este médico, deberá presidir el comportamiento de las nuevas generaciones. Muchas veces estamos tan hartos del espíritu del saber y pobres del bien del espíritu. Felizmente la historia nacional encierra hitos que aún alumbran la vida de nuestra sociedad.  

 

* Es pedagogo

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