El 21-F

EDITORIAL Editorial Correo del Sur 21/02/2022
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Esta es una fecha que el MAS no quiere recordar. El domingo 21 de febrero de 2016, Bolivia acudió a un referéndum, que no debió realizarse, para que la ciudadanía responda si estaba de acuerdo o no con modificar un solo artículo de la Constitución Política del Estado (CPE), el 168.

Este artículo es el que señala que “el periodo de mandato de la Presidenta o del Presidente y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos por una sola vez de manera continua”.

Como se sabe, cuando se convocó al referéndum, los entonces presidente y vicepresidente, Evo Morales y Álvaro García Linera, ya estaban desempeñando su segundo mandato continuo que, incluso, era el tercero si no se toma en cuenta la interpretación que se hizo de un reinicio jurídico por la vigencia de la nueva Constitución.

En ese entonces, ya no había argumento. Con trampas y todo, Evo y Álvaro cumplían su segundo mandato y, si se aplicaba la CPE, ya no debían volver a candidatear. Pero lo último que se le cruzaba por la cabeza a Morales era cumplir la Constitución. Él quería seguir gobernando y, por ello, el artículo 168 era un obstáculo. Apoyándose en sus contundentes victorias electorales anteriores, estaba seguro que, si iba a un referéndum, lo ganaría sin problemas, así que convocó a uno modificatorio de reforma de ese solo artículo constitucional.

Repetimos: en la práctica jurídica, no debió llamarse a un referéndum, porque no habían transcurrido diez años de la promulgación de la nueva CPE, pero a Evo le importaba un pepino: la urgencia era modificar el 168, así que se llamó nomás a la consulta popular.

El referéndum de 2016 costó 26,9 millones de bolivianos. La pregunta que se hizo, obviamente direccionada, fue “¿Usted está de acuerdo con la reforma del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que la presidenta o presidente y la vicepresidenta o vicepresidente del Estado puedan ser reelectas o reelectos dos veces de manera continua? - Por disposición transitoria de la Ley de Reforma Parcial a la Constitución Política del Estado, se considera como primera reelección el periodo 2015-2020 y la segunda reelección el 2020-2025”. Los resultados, históricos, le dieron el 51,5 por ciento al NO y el 48,7 % al SÍ. 

Pese a la claridad del mensaje del electorado, Evo Morales decidió no respetar la voluntad popular. Una vez más, encontró una forma de torcer los resultados hacia sus intereses y dijo que el artículo 168 no se tocaría; es decir, seguiría con esa redacción, pero tanto él como García volvieron a postular. En otras palabras, violaron la Constitución Política del Estado.

La denominada “re-re-re” postulación de Morales y García Linera fue inconstitucional y, por consiguiente, ilegal, lo que les dio a las elecciones nacionales siguientes un carácter de nulidad. Fue un quiebre de la institucionalidad democrática, lo que —salvando el detalle de que el parlamento siguió funcionando— fácilmente podría llamarse, también, “golpe de Estado”, pero eso es algo que el MAS jamás admitirá.

Entonces, aunque esta fecha no quiera ser recordada por el partido en función de Gobierno, que intenta posicionar el discurso de un “golpe de Estado”, que no fue tal, en 2019, la verdad es que el referéndum sí se realizó y mostró qué era lo que quería o, mejor, no quería la población votante de Bolivia: que Evo y Álvaro se vuelvan a postular.

Que esos dos personajes hayan pasado por alto la voluntad popular, que hayan hundido al país en la desinstitucionalización y lo hayan conducido a la crisis de octubre/noviembre de 2019 son, apenas, algunas de las razones por las que el 21-F es importante: porque ha desenmascarado a dos individuos que, hasta entonces, querían hacernos creer que respetaban el Estado de Derecho.

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