A la memoria de doña Juana Azurduy de Padilla (*)

Sucre/CORREO DEL SUR 12/07/2022
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Naciste en Chuquisaca un 12 de julio

Desde temprana edad

Quedaste en la orfandad

Pasando tu tierna infancia

Al lado de unos tíos

Y asilada en los conventos

Caminando por la vida

Sola, huérfana y desamparada

Una niñez muy triste

La que tú viviste.

 

Juana Azurduy emerges de las entrañas 

Del noble y bendito suelo que te vio nacer

Es Chuquisaca – Sucre – Bolivia

La patria que profundamente amaste

Y que por ella y su libertad 

Tú misma vida la ofrendaste.

Luchaste junto a tu esposo Manuel Asencio Padilla,

Jaime de Zudáñez, Bernardo Monteagudo 

Y muchísimos otros patriotas.

 

Flamea al viento tu cabellera 

Como patriótica bandera

Juana a caballo galopando va

Seguida por tropel de montoneros

Por los caminos de la Pachamama 

Olor a tierra mojada

Con aroma de jazmines.

 

Empuñando tu espada gloriosa

Con la mano diestra en alto

Abriendo por los senderos

La ruta de doña Juana

Ruta de revolución, ruta de la libertad,

Dios te hizo ángel en esta tierra 

Te dio legiones de arcángeles

Para luchar contra la tiranía y la opresión.

Doña Juana Azurduy de Padilla 

Libertadora de América

Tu nombre es el sol que ilumina 

Nuestra soberana nación boliviana

Y a Sucre – Chuquisaca, tu entrañable tierra natal.

 

Fuiste esposa, madre, heroína

La guerrilla inmortal

Eres patria emblema de patriotismo

Sacrosanta bandera de libertad

Eres la brújula, el faro de luz 

Tu espada vencedora brilló

En la gesta libertaria

Irradiando al continente americano

La luz radiante de la libertad.

 

Mil veces bendita seas

Juana Azurduy de Padilla

Lo ofrendaste todo por la patria:

Hijos, esposo y tu vida misma 

En aras de libertad 

Por tu audacia y valentía fuiste nombrada

Con el grado de teniente coronel

Resultaste herida en combate

Luchaste hasta el final 

Del proceso de la independencia

Simón Bolívar te ascendió a coronel

Otorgándote una pensión por cinco años.

 

El tiempo transcurrió inexorablemente

Y de tu existencia llegó el ocaso

Pasando tus últimos días 

De pobreza franciscana en tu morada

Sola, triste, enferma y abandonada

Con tu corazón desgarrado de dolor

¿Será que a nuestros mayores de entonces

Les invadió la ingratitud y el olvido?

 

Tu espíritu sintió profunda tristeza 

Cuando exhalaste el último suspiro

En tu deceso, tus funerales

Y a tu postrer adiós…. Nadie te acompañó

Fue tu última morada una fosa común 

Al pie de un árbol de molle

Qué injustas fueron la vida y la muerte contigo

Ni una sola corona llegó a tu fría tumba.

 

Virgencita de Guadalupe, patrona de Chuquisaca

Perdona nuestras ofensas y errores

Y a ti Juana, madre del alma nuestra

Hoy reverentes Bolivia y América

Rendimos ofrendas en tu honor

Expresiones de amor y gratitud

Donde tu espada y tus restos están 

En la sagrada Casa de la Libertad.

 

Vivirás para siempre

En nuestra mente y nuestros corazones

Inmortal guerrillera

Para perpetuas memorias

¡Gloria a ti, Juana Azurduy de Padilla!

¡Gloria!

 

* CORREO DEL SUR publica este poema en atención a la costumbre de recordar a Juana Azurduy de Padilla cada 12 de julio, pese a que varios historiadores demostraron, con documentos, que en esta fecha no nació la guerrillera sino una homónima.

 

Profa. Ruth Valdez A. / David Vidovic R.

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