Diversos medios de comunicación y analistas económicos han señalado que la balanza comercial energética a partir del abril de este año es deficitaria. Quiere decir que las importaciones de diésel y gasolina son mayores que las exportaciones del gas natural. Bolivia de potencia gasífera se ha convertido en una simple importadora de petróleo. En efecto, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hasta julio del año del Señor 2022, exportaba 1,479 millones de dólares en gas natural y compraba de afuera el valor de 2,274 millones de verdes en diésel y gasolina. El tamaño del agujero era de 795 millones de dólares.
Por supuesto, estos resultados, a los simples mortales, nos ha producido un soponcio. Refleja algo que hemos estado denunciando: El gas está haciendo gas. Ya lo había dicho el expresidente Morales. Se acabó el preste. Tenemos que aprender a vivir sin las tisidas de la Pachamama. Pero como no hay peor ciego que el que no quiere oír, los jerarcas del YPFB han decidido entrar de lleno a Master Chef y cocinar un delicioso ají de fideo corbatita con perejil virgen con los datitos del sector, pero quieren presentar este platito criollo, como un penne a la puttanesca con romero siciliano. La alta gerencia de la empresa estatal sostiene que las exportaciones de hidrocarburos deben incluir el gas licuado de petróleo (GLP) y la urea. Esa sería la forma correcta de medir nuestras ventas de hidrocarburos al exterior. En ese caso, Bolivia tendría un superávit en hidrocarburos de 142 millones de verdes. Para estos tiempos que estamos raspando la olla parece una fortuna. ¡Uff, qué alivio!, dirán algunos. Pero cabe recordar que en el 2014 teníamos un superávit de 5,500 millones de dólares. En ambos casos, los precios del gas natural eran elevados. Así que el problema son las cantidades.
La plutocracia del YPFB decidió de un plumazo borrar la metodología del INE, que separa la exportación de gas natural como materia prima y coloca el GLP y Urea como productos manufacturados. De hecho, el gobierno ha presumido, en los últimos meses, que esta sería una prueba de los éxitos de la substitución de importaciones y la añorada industrialización. Al parecer la nomenclatura de la empresa estatal ha decidido opacar una de las joyas de la corona del proceso de cambio y considera a la Urea y al GLP materia prima. Así se ayuda a hacer la vaquita con las exportaciones de hidrocarburos.
Sospecho que quieren mostrar buena letra y de alguna manera disimular que el gas está haciendo gas. Los mal pensados dirán que son malabarismos estadísticos como coartada para cubrir el asesinato de la gallina de los huevos de oro, YPFB.
En otras circunstancias, esta no sería más que una travesura estadística, de un alumno en los primeros años de economía, que busque el plauso fácil del profesor despistado. Pero en el medio de una crisis, que se caracteriza por una enorme escasez de gas tanto para exportación como consumo interno, la picardía estudiantil se convierte en un hecho de preocupación. En especial, ahora que la otrora potencia gasífera y la poderosa empresa estatal decide racionar y cortar gas natural para el sector industrial boliviano.
Sería muy interesante que nos expliquen por qué las exportaciones de gas natural, que estaban en el 2014, en 6,595 millones de dólares han bajado a 2,269 millones de dólares, en el 2021, siendo que los precios en ambos periodos eran similares. ¿Por qué la producción de gas natural por día bajó de 60 millones de metros cúbicos (MMCD) en el 2014, a algo como 42 millones de MMCD en la actualidad? ¿Ya no funciona la sagrada nacionalización? ¿Los golpistas se llevaron todo el gas en garrafas? ¿Se enojó la Pachamama que guardó sus gases? ¿No será que la mala gestión de la empresa estatal mató a la gallina de los huevos de oro? ¿Y están simple como que, YPFB se aplazó en temas de exploración?
En el ámbito político se usan trampitas o chicanas legales para elegir el Defensor del Pueblo y en el área económica e hidrocarburos se torturan los datos para mostrar resultados positivos en la balanza comercial energética. Lo primero que deberían hacer es ponerse de acuerdo entre el INE y YPFB. Al final, la urea es ¿materia prima o producto industrializado? Bueno, en el país de la revolución, las estadísticas son como los trajes de baño, siempre ocultan lo esencial y pueden servir a dios y al diablo.
El hecho evidente es que el gas se está haciendo gas en manos del MAS. Y bueno. ¿Qué hacer frente a esto? Alguna gente me reclama que solo hablo de la problemática. Pues ahí le va parte de solucionatica en modo tweet: Cambio urgente de la Ley de Hidrocarburos para fomentar la exploración en nuevos campos gasíferos y una profunda reforma institucional que realmente nacionalice la empresa, con un shock de capital humano competente boliviano, rescatándola de los grupos corporativos y políticos que la controlan.