No es la primera vez que comentamos de la transición energética ni será la última. Es un modelo de gestión que avanza lentamente y paso a paso.
La región de América Latina y el Caribe (ALC) vive un momento clave en materia energética: la transición avanza de forma sostenida y no se ha estancado, aunque su ritmo es más lento que el potencial regional y el promedio global.
Una verdad que siempre repetimos: no dejará de utilizarse el petróleo, sino que incrementará el mix de uso de fuentes sostenibles para la economía. La generación que deje de usar el petróleo no es la nuestra, será una próxima.
Nuclear, gas, petróleo y generación eléctrica renovable (solar, hidro y eólica) son la clave para tener un mix que permita alimentar la creciente demanda eléctrica/energía en el mundo que crece en desarrollo y especialmente en IA inteligencia artificial.
La matriz eléctrica ya es una de las más limpias del mundo, con un fuerte impulso de las renovables variables (hidro, solar y eólica), pero persisten barreras estructurales como infraestructura obsoleta, financiamiento insuficiente y políticas desarticuladas.
Algunos elementos a tomar en cuenta: en 2025: a) La capacidad de generación renovable creció un 7% respecto a 2024; b) El 68% de la nueva capacidad instalada fue renovable (principalmente eólica y solar, que representaron el 61% de las adiciones); c) La generación con eólica y solar aumentó un 19%; y d) El 67% de la electricidad disponible en la región proviene de fuentes limpias (Cf: índice de renovabilidad que alcanzó picos mensuales del 65-70%).
Según el Índice de Transición Energética (ETI, WEF 2025), Latinoamérica ocupa el 3er puesto mundial en rendimiento del sistema energético (gracias a su sostenibilidad: +10,3 % sobre el promedio global), pero necesita mejorar su infraestructura, inversiones, regulación y proyectos estratégicos para la transición.
Adicionalmente se debe considerar que: se deben ajustar y mejorar sistemas de transmisión, para evitar/reducir pérdidas en redes (13,5%); adicionalmente continuar investigación tecnológica que permita un almacenamiento eléctrico eficiente en baterías.
IRENA destaca que –como ejemplo–Sudamérica ya supera el 80% renovable en electricidad y podría llegar al 98,5 % en 2050.
A la par de la transición energética viene la electrificación que avanza estimulado a mayor acceso (acceso ~97%), y siguiendo ese mismo estudio el gas natural se consolida como combustible de transición y respaldo firme para las renovables variables, mientras se reduce el uso de carbón y petróleo en generación.
Una noticia que debe alegrar a países gasíferos de la región (Argentina, Bolivia) es que el gas natural representa ~20-25% de la generación eléctrica y ~27% de la oferta primaria de energía; pero obviamente debe ser un desafío para tener legislación moderna atractiva de inversión privada y retirar al estatismo/socialismo de la cadena gasífera/eléctrica.
Según IRENA (para Sudamérica), la generación eléctrica vía renovables podría suministrar casi el 100% de la electricidad en 2050, con +1,1% adicional de crecimiento del PIB anual, +12 millones de empleos en el sector energético y reducción de emisiones >75%; pero con Inversión privada requerida que ronda: ~500.000 millones USD/año hasta 2050.
Las oportunidades para la transición energética tienen que ver, adicionalmente, con:
a) lograr –con inversión privada– en liderazgo en minerales críticos (litio, cobre) para baterías y renovables;
b) Potencial de negocios en industrias de hidrógeno verde, biocombustibles y exportaciones limpias;
c) Electrificación masiva (transporte, industria, edificios) y movilidad eléctrica (con alta penetración actual en vehículos ligeros 2022-2025).
Para ello, incentivar regulación amable para la inversión para sectores clave:
a) Infraestructura (redes, almacenamiento, interconexiones regionales);
b) Financiamiento de banca privada y estatal a proyectos de generación eléctrica sostenible;
c) Políticas estables internamente en los países y coordinación regional.
Hay avances y el camino todavía es largo. La transición energética es un modelo de gestión de la energía para seguir alimentando la economía.
* X: @BorisSGomezU