Barack Obama cumple 55 años con una alta aceptación popular
El Mandatario pasará sus últimas vacaciones en una pequeña isla en Massachussets
CUMPLEAÑOS. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante una reunión en el Pentágono, Washington El 55 cumpleaños fue el último que el 44 presidente de Estados Unidos, Barack Obama, celebró en la Casa Blanca. Y aunque no hubo festejos públicos, de sus compatriotas recibió un gran regalo en forma de encuesta de la CNN: a tres meses de las elecciones de las que saldrá su sucesor, la aprobación a su gestión se sitúa en la mayor cota de su segundo mandato.
"La mayoría silenciosa de los americanos cree que el presidente Obama está haciendo un buen trabajo", certificó el diario "The Washington Post".
El Presidente norteamericano ha ganado impulso tras la convención que el Partido Demócrata celebró la semana pasada en Filadelfia para nominar oficialmente como candidata a la Casa Blanca a su ex secretaria de Estado Hillary Clinton.
Tras la del Partido Republicano, celebrada unos días antes, la popularidad del Mandatario retrocedió al 50 por ciento, pero ahora vuelve a estar en el 54 por ciento, según la encuesta difundida por CNN/ORC, coincidiendo con su cumpleaños.
Los demócratas confían en que este impulso ayude a Clinton frente a Donald Trump, contra el que Obama arremetió esta semana con inusitada dureza para lo que son habitualmente sus formas tras la polémica por las ofensivas palabras del multimillonario a la familia de un soldado musulmán muerto en Irak.
"No está capacitado para ser Presidente", dijo simplemente. Las declaraciones del magnate sobre una teoría de la conspiración para evitar su victoria en los comicios del 8 noviembre las calificó de "ridículas" en una rueda de prensa en el Pentágono.
Comparándola con la de otros jefes de Estado que como él estuvieron dos mandatos en la Casa Blanca, su popularidad se sitúa en los niveles del republicano Ronald Reagan en 1988, pero queda claramente por debajo de la cota del 57 por ciento que Bill Clinton, el marido de Hillary, tenía en el año 2000, antes de dejar el cargo.
Su ex secretaria de Estado, la primera mujer en la historia de Estados Unidos en competir por la Casa Blanca, fue el jueves una de las primeras personas en felicitar por su cumpleaños al Mandatario, al menos públicamente: "Feliz cumpleaños, @POTUS", escribió tanto en su cuenta de Twitter en inglés como en la que tiene en español, acompañada de una foto de los dos riendo.
Pero aunque se la adelantó Hillary Clinton, fue Michelle Obama la autora del mensaje más especial que recibió el Presidente en su 55 aniversario. Toda una declaración de amor y romanticismo que rápidamente recogieron los medios estadounidenses y retuitearon decenas de miles de internautas.
"55 años y esa sonrisa sigue emocionándome a diario. Feliz cumpleaños, Barack. Te amo". Acompañando su mensaje, la primera dama colgó en la red social una fotografía de ambos vestidos de gala en la que se ve a Obama de frente, sonriendo a su mujer, mientras ella, de espaldas, le hace un gesto cariñoso en la barbilla.
Obama nació el 4 de agosto de 1961. El de hoy es el octavo cumpleaños que celebra en la Casa Blanca.
El candidato demócrata a vicepresidente, el senador Tim Kaine, alabó su gestión a lo largo de este tiempo en su felicitación en Twitter: "Feliz cumpleaños a un viejo amigo y gran presidente", escribió el compañero de fórmula de Hillary Clinton, que acompañó sus palabras con una fotografía de ambos abrazándose.
El actual segundo de Obama en el Ejecutivo, el vicepresidente Joe Biden, dejó bien clara la amistad que une a ambos: "¡Feliz 55, Barack! Un hermano para mí, un mejor amigo para siempre".
Biden, al contrario que los demás, no colgó una imagen de los dos juntos, sino la fotografía de dos pulseras trenzadas, cada una con el nombre de uno de ellos.
Barack Obama ha pasado todas sus vacaciones estivales como presidente de Estados Unidos en Martha's Vineyard, la pequeña isla de Massachusetts situada frente a las costas de Nueva Inglaterra en la que, sobre todo, se dedica a jugar al golf.
Desde que llegó a la Casa Blanca en 2009, sólo en una ocasión faltó a su cita de verano con la exclusiva isla de playas salvajes y casas victorianas. Fue en 2012, cuando decidió concentrarse en la campaña para su reelección y dejó el descanso estival en segundo plano.