Los rostros de la historia, en un paseo por el papel moneda
Los billetes se cambiaron según el contexto histórico del país, las necesidades, los gustos e inclusive caprichos de gobernantes
La moneda boliviana fue creada hace 32 años, y antes de ser emitida oficialmente por el Estado, su imagen era variable según el banco a donde pertenecía y de acuerdo con las necesidades y el contexto socioeconómico e histórico del país. Actualmente, el papel moneda atraviesa por un cambio progresivo con la inclusión de la primera familia de billetes del Estado Plurinacional de Bolivia. La Sociedad Numismática de Bolivia, permitió a CORREO DEL SUR, en su visita a Cochabamba, un repaso por la historia.
Los billetes circularon por necesidad. La Sociedad Numismática recuerda que al descubrirse en Sudamérica grandes reservorios de plata y por la necesidad de enviar el metal a España y al mismo tiempo pagar a las autoridades por sus servicios, se crean las macuquinas, monedas de antaño acuñadas de manera rústica en la Casa Nacional de la Moneda de Potosí.
Con la Independencia de Bolivia las monedas continuaron circulando. Ya durante la presidencia de Mariano Melgarejo empezó a emitirse el papel moneda, comentan los miembros de la Sociedad.
“La moneda ha ido evolucionando y cambiando de acuerdo a ciertos momentos históricos y en algunos casos a los caprichos de la autoridad de Gobierno. Por ejemplo, cuando Mariano Melgarejo entra al Gobierno saca los famosos melgarejos que fue más por su ego porque la moneda era como la actual de 1 boliviano, 20 centavos, 10 centavos…”, sostienen.
Melgarejo mandó a acuñar el “peso Melgarejo”, moneda feble con 400 granos de peso, tras la victoria de Viacha en 1866.
A partir de 1869 se crean los bancos privados con el permiso del Gobierno de turno a diferentes personas o industrias, como el Banco Francisco Argandoña en Sucre. En su momento fueron ocho las entidades bancarias que tenían sus propios billetes que para ponerlos en circulación, detallaban al Estado cuánto de dinero deseaban emitir.
Tenía que existir un encaje legal y viendo la cantidad de monto que tenía el banco el Estado le autorizaba a emitir un porcentaje de ese millón para que el billete tuviera un respaldo que en esa época era en oro o plata de acuerdo con el momento histórico en el que se estaba emitiendo, patrón oro o patrón plata, es decir, un billete podía ser cambiado por los metales en los bancos.
El negocio bancario privado culminó con la formación del Banco de la Nación Boliviana en 1911 durante la presidencia de José Gutiérrez Guerra, y más adelante, en 1928, con la fundación del Banco Central de Bolivia. El entonces Presidente dio la oportunidad de que los billetes que poseían fuesen canjeados por los nuevos.
¿CÓMO SE VEÍA
EL PAPEL MONEDA?
Los miembros de la Sociedad Numismática de Bolivia sostienen que los billetes de antaño no mostraban personajes principales como Simón Bolívar u otros como los que el gobierno de turno presenta desde abril de este año, con la inclusión de caudillos indígenas principalmente, la flora, fauna y paisajes naturales de Bolivia; aunque no todos son aceptados al 100% por la población, su circulación es cada vez más frecuente.
Para llegar a este punto es necesario mantener la mirada en el pasado. Los diseños de los billetes de bancos privados mostraban imágenes representativas de actividades propias de la época, ningún conocido.
Los aficionados de la numismática comentan que algunos billetes tenían elementos importantes, como el billete de 1 boliviano del Banco Nacional de Bolivia, emitido en el Litoral, que mostraba el Cerro Rico de Potosí, con un indígena y una llama. En el de 5 bolivianos de introdujo la explotación minera, el cóndor y una mujer, en otros cortes menores, aparece un escudo antiguo de Bolivia, un querubín o el dios Hermes, por ejemplificar. Los primeros siempre fueron de esta manera, aseguran.
En los cortes de Banco Mercantil, de propiedad de uno de los barones del estaño, Simón Patiño, aparecían sus hijas. En el Banco Francisco Argandoña, uno de los bancos efímeros, pero “con unos billetes muy hermosos”, asegura la Sociedad, se ve la efigie del propio Príncipe de La Glorieta, su esposa Clotilde Urioste y sus hijas adoptivas. “Era decisión de cada banco. Ya con el Banco de la Nación se cambian”, reiteran los coleccionistas.
Los rostros de los personajes reconocidos empiezan a circular con la aparición de Simón Bolívar en un billete de 1883 del Banco Nacional de Bolivia; se considera como uno de los primeros con un tipo de característica que hoy se mantiene.
Los billetes de la banca privada no eran de circulación nacional, por ello en 1902 salieron los vales. El Estado los puso en circulación con la idea de pagar impuestos, una leyenda lo describe: “Estos vales que podrán representar desde 50 centavos hasta 20 bolivianos, serán admitidos en el pago de todas las oficinas fiscales y aduanas”.
“En realidad desde las monedas –porque en la época colonial tenían la cara del rey de España– trataban siempre de representar un momento económico, social e histórico que se estaba viviendo, eso no ha cambiado porque ahora a través de la historia de nuestros billetes se ven efigies o impresiones de diferentes paisajes, personajes, actividades que ha habido en el país que el Gobierno en ese momento ha tratado de expresarlas a través de los billetes. Ahora ha venido el cambio de diseños y figuras precisamente en línea a lo que el Gobierno piensa del momento socioeconómico histórico que estamos viviendo que es muy apegado al indigenismo y a los héroes nacionales”, explica la Sociedad.
SE CREA EL BANCO
CENTRAL DE BOLIVIA
Con la fundación del Banco Central de Bolivia en 1928 se retiran los billetes de bancos privados y se sobresellan con el nombre del banco estatal, luego se crea su propio papel moneda donde se introduce la imagen de Bolívar, con el Cerro Rico y el escudo de Bolivia; también se introduce a Antonio José de Sucre, y se emiten cortes de hasta Bs 1.000 con diferentes dimensiones.
De acuerdo con la Sociedad Numismática, en 1942 se cambia a una nueva familia donde se alternan las figuras de Sucre y Bolívar, y cuyos cortes comienzan con Bs 5, con la efigie de Bolívar y al reverso el escudo nacional; en el de Bs 10, Sucre y el Cerro Rico y templos religiosos de Potosí; en el billete de Bs 20, Bolívar y los patios de la Casa de la Moneda; en Bs 50, Sucre y una imagen del oriente boliviano; Bs 100, Bolívar y la representación de la agricultura; en el de Bs 1.000, Bolívar y la explotación minera; en el de Bs 5.000, Sucre y al reverso la Puerta del Sol y una llama, y en el de Bs 10.000, Bolívar y la declaración de la Independencia.
En 1945 el Banco Central emite una segunda serie, pero ya no desde Bs 5, sino desde Bs 100, con la fotografía del presidente Gualberto Villarroel y en el reverso la refinería que lleva su nombre; en el billete de Bs 500, el también presidente Germán Bush y la explotación minera, Bs 1.000, el caudillo paceño Pedro Domingo Murillo y la representación de un indígena con el pututu; Bs 5.000, se mantuvo Sucre y la Puerta del Sol, al igual que Bolívar y la declaración de la Independencia en el billete de Bs 10.000.
Después aparecen unos billetes sobresellados con emisión de 1951 y 1952, en los cortes de 1, 5 y 10 bolivianos correspondientes a 1928.
De acuerdo con el Decreto Supremo 6161 del 13 de julio de 1962 se determina llamar al boliviano, peso boliviano y su abreviación fue $b, pero 1 peso valdría 1.000 bolivianos.
Posterior a estos aparecen los que empezaron con la devaluación: en el de 1 peso boliviano ($b) se observaba a un indígena y la agricultura; en el de $b 5, a Gualberto Villarroel y la refinería con su nombre; el de 10, Germán Bush y la ciudad de Potosí; 20, Murillo y la ciudad de La Paz con el cerro Illimani; 50, aparece Sucre y la Puerta del Sol; 100, Bolívar y la declaración de la Independencia.
“Estos en realidad fueron los billetes con los cuales se inició la nefasta devaluación que empieza a perder valor inmediatamente y se empieza a sobresellar algunos billetes, y aparece el primer cheque de gerencia de 5.000 y de 10.000, de 20.000, 500 mil, de 1 millón… aquí la única figura relevante es Hermes y 5 millones. Éstos pierden su valor adquisitivo y se los va sobresellando según ley del 28 de noviembre de 1986”.
Por ejemplo, lo que tenía valor de 10.000 bolivianos se convierte en un centavo; de 50.000 cinco centavos. 100 mil, 10 centavos; 500.000, 50 centavos, el de 1 millón en 1 bolivianos y 5 millones, 5 bolivianos y el de 10.000.000, 10 bolivianos.
Sin embargo, por la superinflación de la época, en 1981 se imprimieron billetes de 500 pesos, con el rostro de Eduardo Abaroa y una imagen de Antofagasta (actual Chile), pero luego se confirmó que no se trataba de esta localidad; en 1982 se introdujo a Juana Azurduy de Padilla y la Casa de la Libertad en el papel moneda de 1.000 pesos; en el de 5.000 al presidente José Ballivián y la unión de un leopardo y cóndor; Andrés de Santa Cruz y el Palacio Legislativo fueron introducidos en el billete de 10.000; y en 1984, circulan los de 50.000 con Gualberto Villarroel y la refinería; y el de 100 mil pesos que muestra a un indígena y la Reforma Agraria.
Durante la presidencia de Víctor Paz Estenssoro con la Ley 901 de 1986 se determina llamar a la moneda “boliviano” y su abreviatura: Bs, sin punto, aparecen los nuevos billetes y se le quitan seis ceros. Se trata de aquellos que continúan en vigencia, salvo el de Bs 2 en que se observaba a Antonio Vaca Diez y palmeras del oriente, y el de Bs 5, con Adela Zamudio y la capilla de la Virgen del Socavón.
La Sociedad Numismática analiza además el que no se haya emitido un nuevo decreto ley para la nueva familia de billetes, pese a la autorización del Banco Central que lo respalda. No obstante es un buen motivo para empezar a buscar o cuidar los diferentes ejemplares de los billetes que, según se anunció, desaparecerán progresivamente.
“La sociedad (está) feliz para seguir coleccionando. La labor es tener la mayor cantidad de especímenes y mayor cantidad de rarezas”, comentaron los miembros.
NUEVOS ROSTROS
La nueva familia de billetes empezó a circular el 10 de abril de este año, con el corte de Bs 10, donde se contemplan las figuras de José Santos Vargas, Apiaguaiki Tüpa y Eustaquio “Moto” Méndez, y las imágenes de la caverna Toro Toro, la isla del Pescado del Salar de Uyuni y un picaflor gigante.
El 3 de julio se presentó el corte de Bs 20, en el que se percibe la representación de la heroína Genoveva Ríos, del caudillo Tomás Katari, del indígena beniano Pedro Ignacio Muiba y el fuerte de Samaypata. En el reverso se encuentran la laguna Bay de Pando, el árbol Toborochi, característico del oriente boliviano, y el caimán negro, que se encuentra en peligro de extinción.
Y desde el 15 de octubre está en vigencia el nuevo Bs 50, en el que se destacan José Manuel Baca "Cañoto"; el caudillo indígena Pablo Zárate Willka y el también indígena Bruno Racua. En la parte posterior se plasmaron al nevado del Sajama, la quinua real y el flamenco rosado, especie en peligro de extinción.
En enero y abril de 2019 se prevé la emisión del corte de Bs 100 y 200, respectivamente.
LA SOCIEDAD NuMISMÁTICA DE BOLIVIA
La Sociedad Numismática de Bolivia fue fundada en Cochabamba el 9 de abril hace diez años, inicialmente con diez socios. En la actualidad cuenta con 25 socios activos dedicados a la numismática y el interés de muchas otras personas, en lo que refiere a monedas, billetes, medallas y otro tipo de valores financieros y bancarios.
Es una institución sin fines de lucro con la misión de recolectar, investigar y promocionar la cultura numismática del país, considerada “muy rica”, por haber tenido la Casa de la Moneda.
El Directorio actual está conformado por Hernán Bermúdez (presidente), Mikhail Gonzáles (vicepresidente), Juan Pablo Mariscal (tesorero), Óscar Salinas (vocal), Javier Bravo (vocal), Jorge Mostajo (past presidente) y Juan Mariscal (ex vicepresidente).