Una tradición que da regalos, ilusión y esperanza
Fiesta de Reyes, un reencuentro con el prójimo cargado de muestras de cariño para los niños
La fiesta de los Reyes Magos se adentró en los corazones chuquisaqueños, convirtiéndose en una de las más esperadas por la población en el inicio de año. Las angostas calles de Sucre por donde pasa la procesión, se llenan de niños que por un momento se olvidan de lo malo y se unen a la celebración regalando sonrisas y algarabía a todos los presentes y a cambio reciben dulces y obsequios en los que no pueden faltar los tradicionales buñuelos, mientras los grupos de danza bailan detrás de las carrozas al son de los chuntunquis.
Esta popular celebración data en la capital de hace más de 20 años y es encabezada por la parroquia de San Francisco. “Los jóvenes voluntarios de nuestra parroquia se dedican a recolectar dulces, galletas y juguetes y hacen una procesión el 6 de enero entregando alegría a todos los niños de la ciudad en la entrada de Reyes”, comenta Fray Ronald Armijo, sacerdote de la parroquia San Francisco.
Si bien la tradición empezó en los 90, hace cuatro años se creó el grupo "Reyes" que está integrada por alrededor de 80 jóvenes.
Los voluntarios trabajan durante toda la gestión llevando esperanza a los diferentes albergues de niños, asilos de ancianos, albergues de mascotas e instituciones que trabajan con personas con discapacidad, entre otras actividades para el beneficio de los más necesitados.
En esta fiesta, el trabajo se incrementa, por lo que el compromiso es mayor. "Ellos van a algunas instituciones en busca de colaboración, llegan a los mercados pidiendo cosas para compartir con todos los niños sin distinción alguna en esta entrada de Reyes", manifiesta Fray Armijo.
La procesión nace en la Capilla de San Sebastián (calle Junín) y recorre algunas arterias del centro histórico hasta culminar en la parroquia de San Francisco.
En la jornada "mágica", las campanas de las parroquias e iglesias repican desde muy temprano. La población católica acostumbra a asistir en familia a la celebración de las eucaristías desde las 7:00 hasta la 19:30.
Los devotos llevan en brazos sus imágenes del Niño Jesús, que "escucha" la misa en un día donde el calendario católico marca la visita de los Reyes Magos: Gaspar, Melchor y Baltazar al recién nacido Jesús en un establo a las orillas de Belén.
Luego los piadosos se trasladan a sus domicilios particulares para seguir con la fiesta, invitan a los presentes buñuelos y chocolate, mientras los niños adoran al Niño Jesús al ritmo de los chuntunquis.
"Debemos recuperar las fiestas navideñas, ahora la gente lo ve como algo consumista. Los medios de comunicación hablan de la Navidad y muestran a Papá Noel, los regalos y los árboles, robándonos el verdadero sentido de la Navidad, no confundamos el nacimiento de nuestro salvador. Este gran acontecimiento cambió la historia del mundo con la llegada del hijo de Dios, por lo que no reemplacemos a Jesús por el Papá Noel", insiste el sacerdote.
Joel Medina, miembro del grupo Reyes, coincide con esas palabras de fray Armijo. "Tenemos que volver a revalorizar la importancia de nuestro niño Jesús, muchos distorsionaron el verdadero significado de la navidad con algunas cosas que no tienen nada que ver", sostuvo.
Por su parte Wilson Caballero, otro voluntario hace un llamado para que la gente aporte para los más necesitados. "Que la gente nos apoye porque los niños nos esperan en los albergues hasta en la cárcel donde nosotros llegamos. Ayúdennos, todo es para ellos y el Niño Jesús llenará sus hogares de bendición", dijo.
"Que la gente nos apoye porque los niños nos esperan en los albergues hasta en la cárcel donde nosotros llegamos. Ayúdennos, todo es para ellos y el Niño Jesús llenará sus hogares de bendición”.
Wilson Caballero, Voluntario