Los mil y un escollos de las plantas de oxígeno en Sucre y Potosí para producir
Cada una con sus particularidades, no terminan de arrancar y son necesarias
El oxígeno es el medicamento más importante para los pacientes con casos graves y críticos de covid-19. En meses pasados el país sufrió escasez de este insumo clave para combatir la pandemia. Ahora, Sucre y Potosí tienen la esperanza de contar permanentemente con este producto medicinal para encarar otras olas, pero todavía hay problemas por superar…
La crisis de oxígeno empujó a las autoridades de salud, tanto nacionales como departamentales, a implementar plantas de oxígeno en la mayoría de los departamentos para encarar el coronavirus que se cobró la vida de miles de personas enlutando a las familias bolivianas.
En el caso de Sucre la esperanza está puesta en la planta procesadora de oxígeno del hospital Santa Bárbara y en el Potosí, en la planta de oxígeno de Karachipampa.
EL SANTA BÁRBARA
La planta procesadora del hospital Santa Bárbara producirá ese insumo medicinal con una pureza del 99,3% y su capacidad de producción será de 240 tanques de oxígeno por día.
Después de pasar por una serie de vicisitudes, desde 2016, finalmente esta unidad (que estuvo abandonada durante todo este tiempo) se inauguró el viernes con la presencia del ministro de Salud, Jeyson Auza, entre otras autoridades de Gobierno, departamentales y municipales, generando gran expectativa entre la población.
Sin embargo, justo cuando se celebraba el acto, cayó una lluvia corta con granizada en la capital, lo que produjo que el agua se filtre desde el techo sobre uno de los equipos de la planta de oxígeno. Esto generó una chispa en un motor.
Por seguridad, para que no se quemen los equipos, se ordenó apagarlos. “Estaba previsto que el sábado (por ayer) ya distribuiríamos el oxígeno entre los pacientes del hospital Santa Bárbara. Si el daño no es grande mañana mismo (sábado), lo pondremos en funcionamiento”, adelantó Sandro Gareca, nuevo director del Santa Bárbara, en una entrevista con CORREO DEL SUR. Esta edición fue cerrada la noche del viernes.
La planta generadora de oxígeno se encuentra instalada en el interior de ese nosocomio, al lado del servicio de Pediatría. En pasados días recibió la certificación estándar de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed), requisito sin el cual no podía entrar en funcionamiento.
240 TANQUES EN 24 HORAS
En el acto de inauguración el ministro Auza aseguró que la planta de oxígeno es capaz de producir 240 tanques de oxígeno en 24 horas.
Por su parte, Gareca, quien asumió en el cargo esta semana, explicó que una vez que se encienda, la planta, que funciona a motores y pistones con energía eléctrica, no puede parar. Hay que esperar 48 horas para que caliente.
“El oxígeno tiene una pureza del 99,3%. La producción será de 120 a 198 botellones por día en 24 horas. Envasaremos botellones de diferentes medidas, entre pequeños, medianos y grandes”, detalló.
El producto se usará primero para satisfacer los requerimientos de ese sanatorio, que en estos días es de 50 o 60 botellones por día, pero cuando la demanda de consumo fue mayor, durante la pandemia, llegaron hasta 110 botellones. “El consumo era exagerado y le generaba un gran gasto al hospital”, recordó Gareca.
OXÍGENO GRATIS
Una vez cubierta la demanda del Santa Bárbara se proveerá a los demás hospitales que dependen del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Chuquisaca, a los que se entregará el oxígeno medicinal de forma gratuita, según un convenio.
“Con 150 botellones se satisface toda la demanda de Sucre y las provincias. Hemos trabajado para que la planta sea entregada en las condiciones que queremos”, dijo el Director del Santa Bárbara.
Si el producto sobra se comercializará a otras instituciones que quieren comprar oxígeno. Harán un estudio de mercado para definir los precios para la venta, anunció también el galeno. Incluso están pensando distribuir en Potosí y Tarija, pero, primero deben satisfacer las necesidades de Chuquisaca.
Según Gareca, por el momento no se puede precisar cuánto de personal trabajará en la planta. No obstante, indicó que se necesitan varios técnicos, ingenieros, distribuidores, personal de mantenimiento y chofer.
“Buscaremos un lugar de almacenamiento porque la capacidad de producción total es de casi 200 balones o botellones por día, pero el consumo actual de los hospitales no llega a esa cantidad. Pero primero queremos entregar en buenas condiciones la planta de oxígeno y después veremos la comercialización y distribución a otros hospitales”, explicó.
El director del Sedes, Juan José Fernández, recordó que el proveedor de oxígeno del Santa Bárbara era la empresa privada Oxipur, ubicada en la zona de La Calancha.
Asimismo, mencionó que en mayo de este año la Gobernación de Chuquisaca, la Alcaldía de Sucre y la Universidad San Francisco Xavier acordaron sumar esfuerzos e hicieron un convenio para poner en funcionamiento la planta del hospital Santa Bárbara.
“Según los informes técnicos que se fueron haciendo durante el tiempo de mantenimiento y rehabilitación para su funcionamiento, la planta tendrá una buena capacidad de producción. Esta planta realmente es muy importante para el departamento, todo depende de la parte técnica”, manifestó Fernández.
A cinco años de su entrega, sin haber producido nada hasta ahora y tras dos meses de adecuaciones y pruebas en 2021, la planta generadora de oxígeno medicinal entrará en funcionamiento si es que se logra arreglar el daño que provocó la filtración de agua el viernes.
Se trata de un caso complejo porque, además, está judicializado. Entre otras exautoridades de salud involucradas aparece el actual delegado presidencial en el Consejo Nacional del Bicentenario, Martín Maturano, quien durante el proceso de adjudicación de la planta de oxígeno fungía como director del Sedes.
KARACHIPAMPA
La Planta Metalúrgica de Karachipampa encendió la planta de producción de oxígeno (que no funcionaba desde hace varias décadas) para producir oxígeno medicinal a requerimiento de la Gobernación de Potosí, el Ministerio de Salud y el presidente Luis Arce.
Jorge Igor Quintanilla, gerente general de Karachipampa, explica a PANORAMA que arrancaron con la producción el 3 de junio de 2021 y paralizaron operaciones el 27 de agosto.
En el acto de inauguración el primer mandatario dijo que se garantizaba la producción de 2.000 toneladas de oxígeno líquido para el almacenamiento y distribución, no solo para los hospitales de Potosí sino también para los de Chuquisaca y Tarija.
Quintanilla detalla que pueden producir oxígeno líquido y gaseoso con 99,6% de pureza, porque no utilizan filtros, más bien separan el aire en oxígeno y nitrógeno puros a través del enfriamiento a baja temperatura.
“La planta se ha construido para otorgar oxígeno gaseoso al Horno Kivcet, pero en el caso de que ocurriese alguna falla en la planta, también tiene la forma de fabricar oxígeno líquido con la misma pureza, es decir, 99,6%”, especifica Quintanilla.
Diariamente pueden producir dos toneladas de oxígeno líquido, con los que se llenan 200 botellones, pero, paralelamente a esto, con las dos compresoras de oxígeno que están en pleno proceso de compra podrán colmar otros 200 botellones, es decir 400 en total.
30 TN DE OXÍGENO LÍQUIDO
Durante la tercera ola del coronavirus, cuando había un gran déficit de oxígeno, Karachipampa entregó al Ministerio de Salud 30 toneladas de oxígeno líquido que esa institución hizo embotellar en otras plantas con el fin de distribuir entre los centros de salud de Potosí.
“El oxígeno que producimos no tiene presión, pero podría ir hasta un centro hospitalario si es que se tuviese la línea de aire. Pero por el momento es algo imposible de hacer”, aclara el Gerente General.
En ese periodo en Karachipampa se fabricaron 110 toneladas de oxígeno, empero, la demanda bajó y como no tenían la capacidad de un mayor almacenamiento, se vieron obligados a desecharlo y finalmente pararon la producción.
CUENTA DE BS 400 MIL
La compresora y su motor de 1.500 HP son de gran capacidad, por eso requiere de mucha energía. Por tanto, su costo es muy elevado: asciende a 400 mil bolivianos por mes.
“Es la primera vez que se otorga oxígeno para propósitos medicinales; la planta se instaló para usar en el horno, en los años 80. Ahora que está apagado se está aprovechando para hacer ajustes técnicos de válvulas y sensores”, explica Quintanilla.
Si Karachipampa comercializara el oxígeno líquido y gaseoso, un botellón tendría un costo de entre 100 y 120 bolivianos. En una situación normal, ese es el precio real en el que se vende en el mercado interno boliviano.
“Nosotros lo hicimos por la necesidad de satisfacer la escasez de oxígeno que había. Traían de Perú y Chile. Solo queríamos ayudar, lo hicimos por cuestión humanitaria, no por negocio, no recibimos ni 1 boliviano”, asegura el responsable.
Es decir que la producción de oxígeno fue temporal. Si se requiere que Karachipampa vuelva a producir ese insumo dependerá otra vez de las autoridades regionales y nacionales.
De esta manera se pretende garantizar que Sucre y Potosí tengan todo lo necesario para enfrentar una eventual cuarta ola de contagios de coronavirus.
Plantas de producción de oxígeno PSA
En Potosí hay tres plantas de producción de oxígeno que dependen del Servicio Departamental de Salud (Sedes). Funcionan mediante el sistema de adsorción por cambio de presión (PSA), que se produce cuando los átomos, los iones o las moléculas del aire comprimido se adhieren a la superficie de un adsorbente.
Dos están instaladas en el Centro Covid de la Avenida Sevilla y cada una puede suministrar hasta 30 metros cúbicos. Hhay otra que también funciona con sistema PSA, en el hospital Teresa de Calcuta.
Igualmente, dos empresas privadas proveen de oxígeno medicinal a Potosí: Oxisur y Criogas.
Todas tienen certificación de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed).