Proyecto apuesta por perfeccionar la producción de peces en Sucre
Productores revelan que en la capital no hay un proveedor de alimento para los alevines
LA SITUACIÓN EN EL MUNDO
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el promedio de consumo mundial per cápita de pescado es de 16 kilogramos por año; sin embargo, el de América Latina y el Caribe es de solo 9 kilos.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció que la carne de pescado es una buena fuente de proteínas, vitaminas y minerales; además, protege el corazón y previene la artritis gracias a su alto contenido de grasa Omega-3. Por ello, recomienda consumir, como mínimo, 12 kilos al año.
LA SITUACIÓN EN BOLIVIA
Según el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras y la Institución Pública Desconcentrada de Pesca y Acuicultura – IPD PACU, Bolivia es uno de los países con menor consumo de pescado en Latinoamérica.
El consumo per cápita asciende a 2,61 kilogramos por habitante al año.
LA PRODUCCIÓN EN SUCRE
René Arancibia, gerente del Proyecto Mejoramiento Piscícola en los distritos 6, 7 y 8 del municipio de Sucre, dependiente de la Secretaría Municipal de Desarrollo Económico, explica a PANORAMA que en la capital la piscicultura empezó a desarrollarse en 2014.
Las primeras experiencias se realizaron en estanques excavados por el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre (GAMS), precisamente, en el marco de una serie de acciones tendientes a fomentar la piscicultura.
Actualmente, esta iniciativa se despliega mayormente en el nivel de pequeña escala de subsistencia; se avanzó muy poco en una escala comercial, de mayor inversión y esfuerzo.
Arancibia reconoce que aún no se logra alcanzar los niveles de crecimiento y éxito que ya se tiene en otros departamentos como La Paz, Santa Cruz, Cochabamba o Tarija.
“Estas unidades productivas practican la piscicultura bajo procesos y métodos no tecnificados, conocimiento empírico y no aprovechamiento del alto potencial productivo y competitivo que la piscicultura del municipio pudiese tener en el panorama local”, explica.
La SMDE del GAMS, en el marco de la reactivación económica del municipio cuando aún no se ha superado la pandemia del coronavirus, viene apoyando a las unidades productivas de este sector con asistencia técnica, equipamiento y protección para mejorar sus resultados.
Asimismo, busca promocionar la actividad con la finalidad de mejorar los canales de comercialización. “A través del Proyecto Mejoramiento Piscícola se realizó la adecuación de los estanques y se dotará de alevines y alimento balanceado”, explica Arancibia.
A decir de Miguel Pestaña, director de Desarrollo Productivo y Empresarial del GAMS, de un tiempo a esta parte el Distrito 7 se ha caracterizado por ser uno de los mayores productores de peces en Sucre.
Pero, según su criterio, lo que está faltando para mejorar la producción es el intercambio de experiencias de los productores con sus pares del Chapare, donde se producen peces a gran escala.
“Es necesario que vayan para que aprendan cómo se hace el manejo, los alevines que usan. Por ahora estamos escasos de recurso económicos, pero estamos incorporando en el Plan Operativo Anual de 2022”, anuncia Pestañas.
Testimonios
“Cuido siete estanques”
“Cuido siete estanques, me ocupo de cuidar y alimentar a los peces dos veces al día y de deshierbar las orillas de los estanques”
Valeriano Ramos
“Los patos silvestres”
“Un problema que pasó fue la presencia de patos silvestres que llegaban a sus estanques para comerse a los alevines, generándome una gran pérdida”.
José Barja Padilla
“Yo compro alevines”
“Yo compro alevines, son peces de corta edad y pequeño tamaño que se utilizan para repoblar estanques y ríos de Cochabamba y Santa Cruz”.
Guillermo Reyna
Alevines de Cochabamba y Santa Cruz
Guillermo Reyna es un beneficiario de la comunidad San Francisco de Quiñal, Centralía del Chaco del Distrito 7 de Sucre. Hace seis años comenzó con la producción piscícola; ahora tiene dos estanques en los que produce tres variedades: pacú, carpa y tilapia.
Explica a PANORAMA que compra alevines (pez de corta edad y pequeño tamaño, que es utilizado para repoblar estanques y ríos) de Cochabamba y Santa Cruz.
Si se alimenta a los alevines dos veces cada día, pueden estar listos para la venta en ocho meses. Cada ejemplar pesa entre 1 kilo y 1,3 kilogramos. Se comercializa a Bs 30 el kilo y el plato de pescado se vende al mismo precio: Bs 30.
El problema que tiene Reyna es que carece de un terreno grande. “Si tuviera dos hectáreas habría diez pozas, entonces vería las ganancias. Esto no solo beneficia a la comunidad sino al municipio de Sucre porque hay oferta de pescado, que tanta falta hace para mejorar la nutrición”, comenta.
Atractivo turístico y gastronómico
El Distrito 7 se perfila muy bien como un atractivo turístico. Además de los balnearios, la gente se está acostumbrando a dirigirse a ese sector del municipio de Sucre, los fines de semana, para degustar el sabroso pescado que allí se produce. Algunos productores, a la manera del lago Titicaca, permiten escoger el pez de su preferencia, lo cazan y luego lo llevan directo a la parrilla.
Algunos problemas
• Precaria y limitada infraestructura productiva.
• No hay medidas adecuadas de aprovisionamiento de alevines y alimentación balanceada.
• Manejo inadecuado de la calidad del agua.
• Inadecuada gestión de riesgos y adaptación.
• Pocos productores con fines comerciales.
• El pescado se comercializa en condiciones asépticas inadecuadas.
• Hay dificultad en los procesos de transporte y logística.
• No hay cadenas de frío y sistemas de conservación.
• No se cuenta con un mercado para la comercialización de peces.
El proyecto beneficia a siete comunidades
PANORAMA se trasladó hasta la comunidad San Francisco de Quiñal, de la Centralía del Chaco del Distrito 7 de Sucre, junto con el ingeniero en Acuicultura, especialista en peces tropicales, Rolando Villca, técnico de Mejoramiento Piscícola de la SMDE, para ver in situ cómo se desarrolla la actividad piscícola.
El sector del Chaco está a 40 kilómetros de Sucre y, en vehículo propio, hasta allí se llega en 45 minutos.
El proyecto se desarrolla en siete comunidades productoras de los distritos 7 y 8 de Sucre, donde más de medio centenar de comunarios se dedican a la cría de peces para la venta, en Punilla, Villa Vista, Janak K’uchu, Lecopaya, Coyuli, Melonarcito y Chaco Quiñal.
Las dos últimas comunidades mencionadas son las más grandes y donde se advierte una mayor producción de estanques y peces.
“Cada año van implementando más estanques, ya que tienen buena rentabilidad y el mercado es seguro; entonces, la gente ve esos detalles y aumenta las pozas. Cada productor tiene entre una, dos y tres pozas máximo”, detalla Villca.
EL MERCADO
El especialista explica que los peces (su crecimiento, su desarrollo) dependen de la alimentación que reciben. Están listos para la venta entre los ocho y nueve meses de vida. “Si no se los saca en ese tiempo, hay más inversión y menos ganancia”, dice el profesional.
Los mercados de estos productos de agua dulce son el Distrito 7 y, en general, todo el municipio de Sucre. Sin embargo, la producción es insuficiente: no satisface la demanda.
Según el experto, se hace un cultivo intensivo, pero para mejorar y aumentar la producción falta tecnificación, oxigenación del agua y más estanques. Comenta que el objetivo es expandir la producción en los tres distritos rurales: 6, 7 y 8.
EL PROCESO
Los estanques tienen una dimensión de 1.000 metros cuadrados. Según las normas de producción, debe haber un pez por cada metro, pero, en este caso, hay dos o tres. Villa lo explica “por la cantidad de agua de buena calidad que hay por ese sector”.
Para la cosecha, los peces son extraídos de los estanques mediante el “malleado”, que consiste en extender una red de extremo a extremo del estanque e ir arrastrando la malla con mucho cuidado de una orilla a la otra.
Los peces quedan dentro y al final se escogen los más grandes para la venta; los demás son devueltos al estanque. Villca asegura que la malla no les hace daño.
Una medida que protege a los alevines de las aves depredadoras, como el pato cuervo y las garzas nocturnas y diurnas, es la instalación de mallas antipájaros sobre la superficie de los estanques de agua. “En una zambullida, un pato se puede comer hasta diez alevines”, alerta el entrevistado.
“En Bolivia y en nuestro departamento el consumo de pescado es muy bajo, pese a que es una de las carnes más ricas y saludables. Además, en esta pandemia de coronavirus genera inmunidad en el cuerpo, por eso es importante consumir pescado”, reflexiona después.
Compran alimento balanceado de Tarija
José Barja Padilla, afiliado a la comunidad de San Francisco de Quiñal, se dedica a la cría de peces desde hace dos años. Sin embargo confiesa que en 2020, por la pandemia, no administró adecuadamente su producción.
Ahora, asegura que lo está haciendo correctamente y espera tener una producción positiva.
Un problema que encaró a principios de este año fue la presencia de patos silvestres que llegaban a sus estanques para comerse a los alevines, lo cual le generó pérdidas económicas.
Otra dificultad que afronta es la falta de alimento para los alevines. Dice que en Sucre no hay un proveedor que pueda abastecerles.
“Necesariamente tenemos que hacer traer de Tarja (en el departamento de Tarija) y nos cuesta; una bolsa de 25 kilos cuesta entre 125 y 135 bolivianos. Yo uso una bolsa por día, es decir 30 bolsas por mes; esto significan Bs 3.700 mensuales, tomando en cuenta a la bolsa de Bs 125”, calcula.
Y añade: “felizmente hay algunos compañeros que tienen contacto con Tarja y nos lo trasladan hasta acá, o caso contario viajamos hasta allá”.