OEA inicia auditoría en medio de rechazo
Cívicos y Conade desconfían del estudio que revisa el cómputo electoral del 20 de octubre
CONFERENCIA. El canciller Diego Pary (c) junto con representantes de la comitiva de la OEA, Arturo Espinoza(izq.) y Gonzalo Koncke. Foto: APG La auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) que busca aclarar si existió fraude en las elecciones que dieron por vencedor al presidente Evo Morales, coincidió ayer con un fuerte rechazo ciudadano y llamados a la calma por parte del Gobierno.
Hay que "empezar a pacificar Bolivia", proclamó Morales, en una esperada comparecencia en la sede de Gobierno, donde llamó tanto a sus afines a levantar los bloqueos en las carreteras como a los opositores a que cesen los paros ciudadanos de protesta contra él.
"No nos enfrentemos entre bolivianos", insistió después de que la noche anterior fallecieran dos personas en Montero desde el estallido de violencia tras las elecciones del 20 de octubre.
Morales comparecía ante la prensa poco después de que cerca de su despacho, en la sede de la Cancillería, se presentaran los primeros técnicos de la OEA llegados al país para auditar las elecciones y ver si existe el fraude a favor del Movimiento Al Socialismo (MAS) que denuncian pobladores en las calles y la oposición.
Abogados, estadísticos, informáticos y así hasta una treintena de especialistas, se encargarán durante unos 12 días de chequear el cómputo de votos que hizo el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el cual le dio la victoria a Morales con el 47,07% de votos, frente al 36,51% que obtuvo Carlos Mesa, su principal contendor, de la alianza Comunidad Ciudadana (CC).
Mesa tampoco reconoce la auditoría por estar pactada entre Gobierno y OEA sin haber dado voz a quienes denuncian el fraude.
OEA Y MESA
Y precisamente sobre este tema, ayer hubo un cruce de declaraciones por la posición de Mesa respecto de la auditoría. La Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), mediante un comunicado de prensa, afirmó que Mesa expresó su acuerdo con los puntos que abordará la auditoría: "la verificación de cómputos, incluyendo actas, papeletas, votos; la verificación del proceso, lo cual incluye, entre otros, aspectos informáticos; el componente estadístico y de proyecciones, así como el componente de cadena de custodia de las urnas".
Reveló que se habló por teléfono con Mesa sobre estos puntos a tomarse en cuenta en la auditoría integral. "Estos puntos fueron expresados en conversación telefónica con el ex Presidente Carlos Mesa, quien había expresado su acuerdo respecto a los mismos", versa la nota de prensa de la OEA difundida ayer.
Un día antes, Mesa señaló que con Comunidad Ciudadana no aceptan la auditoría, puesto que se había pactado unilateralmente entre el Gobierno y la OEA, sin tomar en cuenta sus condiciones.
Comunidad Ciudadana rechazó la versión de la OEA. Su vocera Paola Cortez ratificó que rechazan definitivamente la auditoría pactada entre el Gobierno y la OEA, acuerdo que le daría la espalda al país y las organizaciones políticas.
"Las denuncias de la gente, la población y los estudios y análisis que develan este fraude electoral no van a ser tomados por la auditoría que han pactado el MAS y la OEA. Entonces nosotros estamos rechazando esta auditoría definitivamente", indicó Cortez al portal Urgentebo.
El ministro de Comunicación, Manuel Canelas, afirmó que la auditoría "no es unilateral", y reiteró la invitación a Mesa para que presente sus condiciones.
"Lógicamente no se animan a desmentir a la OEA porque saben, seguramente, que es verdad que hubo esa conversación telefónica", señaló Canelas.
"Exhortamos a Comunidad Ciudadana a que, manteniendo sus diferencias, se avenga a este camino sensato, objetivo, neutral, imparcial. Si creen que faltan algunas cosas, que nos las hagan saber", insistió.
A su vez, el ministro de Justicia, Héctor Arce, lamentó la posición de Mesa, respecto a un supuesto fraude y aseguró que "no quiere una auditoría al conteo de votos porque sabe los resultados".
RECHAZO DE CÍVICOS
Al final de la jornada de ayer, en varias de las principales ciudades del país se celebraron cabildos o concentraciones, en las que se rechazó el desarrollo de la auditoría de la OEA. Los movimientos cívicos y la oposición dejaron de pedir una segunda vuelta entre Morales y Mesa, para reafirmar en estos cabildos que se anulen las elecciones, renuncie el jefe de Estado y se convoquen nuevos comicios.
Denunciaron que la auditoría es un mero intento del Gobierno para mermar el descontento en las calles, que ayer continuó con violencia en las calles de La Paz.
Por su parte y a nombre del Consejo Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), el exdefensor del Pueblo Rolando Villena, también rechazó, más temprano, los instrumentos jurídicos de la OEA. "La auditoría que se está promoviendo por la OEA no fue objeto de consulta, creemos que es un plan que pretende dar legalidad a este fraude que se ha montado de la manera más escandalosa", expresó Villena al resaltar que el estudio debió haber auditado todo el proceso electoral para tener transparencia y fidelidad de los resultados. Aclaró que esta medida no fue consultada con los comités cívicos de las nueve regiones del país ni a la ciudadanía y expuso su duda de que el organismo internacional realice un trabajo limpio e imparcial.
OEA ANUNCIA TRABAJO TÉCNICO E IMPARCIAL
"Estaremos haciendo sin duda un trabajo eminentemente técnico y profesional de integridad electoral", aseguró el coordinador del equipo técnico de auditoría de la OEA, Arturo Espinoza Silis, durante una conferencia de prensa.
Precisó que el informe de la auditoría se entregará al secretario general de la OEA, Luis Almagro, el cual en su momento también será público.
El jefe de gabinete de Almagro, Gonzalo Koncke, especificó que el trabajo se basará en la verificación de cómputos, del proceso electoral y del componente de cadena de custodia de las urnas.
El canciller Diego Pary expresó que espera que la auditoría defina y aclare todas las dudas sobre el proceso electoral.
Los especialistas esperan que el análisis de integridad electoral y la auditoría del cómputo oficial puedan completarse en 12 días.
La Secretaría General de la OEA estableció la posibilidad de que el equipo auditor pueda reunirse con otros sectores políticos y de la sociedad civil para recibir denuncias e información.
"Cuando todos los especialistas estén desplegados, se hará un llamado a partidos políticos, academia y sociedad civil para que entreguen la información y denuncias que consideren deben ser analizadas por los auditores", señaló en un comunicado.
Postura de la CEB
La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) sugirió una auditoría integral que incluya todas las etapas del proceso electoral y no solo el recuento final de los votos, para buscar una salida pacífica a la crisis. "Consideramos que una auditoría, realizada en condiciones adecuadas, o sea, una auditoría integral del proceso electoral, pactada y vinculante, podría sentar las bases para un acuerdo y colaborar a la pacificación del país", señala el comunicado de la CEB, que además llamó a la pacificación.
Evo pide una tregua por la auditoría, las almas y el fútbol
El presidente Evo Morales instó ayer a sus seguidores y a la oposición a que cese la violencia, para calmar la tensión en el país en espera de que la OEA investigue las denuncias de fraude electoral.
Pidió que "se haga una auditoría, que se revise si hubo fraude o no" y enfatizó que es necesario "hacer respetar los resultados del Tribunal Supremo Electoral", que le dieron como vencedor.
"La mentira no es parte de la cultura del movimiento indígena y originario, pensar que Evo montaría un fraude es algo que no entiendo, solo queremos que se respeten las normas, que hagan respetar las normas", recalcó.
"No tenemos nada que ocultar", aseveró, para mostrarse abierto a que "vengan de donde quieran para verificar si hubo fraude o no".
El Mandatario recordó que su Gobierno acordó la auditoría con la OEA y además invitó a México, Paraguay y España a participar, "y ojalá pueda sumarse Naciones Unidas".
"No nos enfrentemos entre bolivianos", dijo en medio de un país convulsionado.
Asimismo, reclamó al Ministerio Público que investigue "caiga quien caiga" estos episodios de violencia, que se prolongan desde el día después de las elecciones.
El Presidente afirmó que los opositores y movimientos cívicos que no aceptan su victoria ya anticiparon "mucho más antes de las elecciones" que iban a desconocer el resultado, por lo que consideró que todo está "planificado" para insistir en un "fraude, fraude, fraude".
"No tengo ningún miedo porque nunca montamos fraude", insistió, para concluir asegurando que le duele "que entre hermanos bolivianos estemos enfrentados".
En su pedido de tregua hubo una frase que le reprocharon líderes y ciudadanos.
"Ya desde mañana empieza una fiesta religiosa. Cómo con bloqueo, paro, enfrentados, vamos a esperar a nuestras almas (...) También he recibido algunas llamadas y quejas públicas de los equipos de fútbol, dos semanas sin partidos de fútbol. Somos futboleros, entiendan, y todos debemos entender que hay sobra de razones para dar cuarto intermedio”, afirmó, desatando el enojo en redes sociales.