Gobierno acude a la OEA; 14 países apoyan auditoría
Un grupo de 14 países miembros abogó por una salida pacífica a la crisis y llamó a las partes enfrentadas a cesar la violencia
DENUNCIA. El canciller Diego Pary, durante su intervención ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Foto: El Deber El canciller Diego Pary denunció ayer ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que en el país hay "un golpe de estado en camino" y que "hoy y mañana" (por ayer y hoy) serán "decisivos". El jefe de la diplomacia boliviana acusó al presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Fernándo Camacho, y al candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, de estar detrás de ese movimiento conspirativo.
En una sesión extraordinaria, solicitada por la misión boliviana, Pary mostró ante los embajadores de los países miembros del organismo una serie de videos en los que se ve, entre otras cosas, a Camacho llamando a la desobediencia civil, dándole al presidente Evo Morales un plazo de 48 horas para que renuncie y anunciando que se tomarán decisiones mucho más duras si no lo hace.
"En la presentación, han podido observar las acciones impulsadas por el movimiento cívico, a la cabeza del señor Camacho, que tiene el propósito de derrocar al Gobierno constitucional de Bolivia", denunció el Canciller.
"La agresión selectiva de la ciudadanía y a las fuerzas de seguridad, el llamamiento de levantarse a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional y, finalmente, la conminatoria, bajo amenaza, al Presidente, de dejar el Gobierno en 48 horas,son claras evidencias de que hay un golpe de Estado en camino, llevándonos al caos y al enfrentamiento entre bolivianos y bolivianos", agregó.
Pary sostuvo que las denuncias sobre el supuesto fraude electoral, la demanda de una segunda vuelta electoral y, después, la de la anulación de las elecciones solo fueron "falsos argumentos para manipular y distraer la atención" de la población.
"Sus verdaderas intenciones fueron y son la toma del Gobierno a través de un golpe de Estado, impulsado por los sectores radicales del movimiento cívico y del mal llamado consejo de defensa de la democracia (refiréndose al Conade)", insistió el Canciller, al asegurar que no hubo fraude electoral y que las elecciones del 20 de octubre fueron transparentes.
"Los líderes cívicos y el candidato perdedor de las últimas elecciones, Carlos Mesa, a la cabeza de Fernando Camacho, líder cívico, han decidido (optar por) la vía violenta y por la fuerza, en una clara actitud sediciosa y anticonstitucional", denunció Pary.
Además, dijo que las acciones violentas que promueven los opositores, que están dirigidas contra las personas que no están de acuerdo, tienen un carácter racista y fascista.
"La voz de un pueblo corre el riesgo de ser silenciada ante el surgimiento de hordas fascistas incrustadas en las organizaciones cívicas, que expresan su odio contra todo aquel que no comulga de hecho, imponiendo medidas de hecho de forma violenta y abusiva. Esos grupos no se ruborizan al admitir que imitan el método de Pablo Escobar (el narcotraficante colombiano), de elaborar listas de aquellos que consideran traidores", denunció el Canciller.
APOYO A LA AUDITORÍA
Tras la intervención de Pary, 14 países miembros de la OEA (Brasil, Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela) emitieron una declaración conjunta, en la que abogaron por una salida pacífica a la crisis y respaldaron la auditoría que lleva adelante el organismo a las elecciones del 20 de octubre.
En esa línea, pidieron "al Gobierno boliviano, a los partidos políticos, a las autoridades electorales y a todos los actores sociales que colaboren plenamente con la OEA y a que garanticen la seguridad, transparencia y credibilidad del proceso", según la declaración en cuestión.
También llamaron tanto al Gobierno como a "todos los participantes en la contienda electoral" a que "respeten y honren la voluntad democrática del pueblo boliviano" y a que "cese de la violencia".
Los países firmantes resolvieron, en ese marco, "apoyar al trabajo profesional y técnico realizado por el equipo de la MOE-OEA y al equipo de la OEA que continúa trabajando para fortalecer el proceso electoral en Bolivia" y "la realización de un análisis de integridad electoral por parte de la OEA en Bolivia, según lo establecido en el acuerdo de integridad electoral suscrito entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos y asumiendo de buena fe las obligaciones contenidas en el mismo", según la declaración.