Embajador ante la OEA pide elección incluyente
El representante ante el organismo internacional afirma que el Gobierno de Jeanine Áñez es producto de un "vacío de poder".
PARTICIPACIÓN. El embajador de Bolivia ante la OEA, Jaime Aparicio Otero, destacó la "pacificación" del país tras la crisis. Foto: ABI El embajador de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Jaime Aparicio, consideró ayer que el futuro de Bolivia tiene que ser unas elecciones incluyentes, en las que participen todos los sectores de la sociedad, a partir de una combinación de criterios políticos y legales.
"El futuro de Bolivia tiene que ser unas elecciones incluyentes, que participen todos y combinando estos criterios políticos y legales estamos entrando a una situación razonable", indicó a Bolivia Tv.
En ese sentido, vio como atinada la decisión de permitir al Movimiento Al Socialismo (MAS) participar en las elecciones del próximo 3 de mayo, a pesar que de sus líderes estén implicados en los hechos de fraude electoral de octubre de 2019.
A su juicio, quitarle al MAS su sigla, como piden algunos sectores de la sociedad por ser parte del fraude electoral de octubre de 2019, solo alimentaría el argumento de que se quiere excluir a una parte de la población de los próximos comicios del 3 de mayo.
"La razón política es que, quitarle al MAS su sigla podría alimentar toda la narrativa que hay acá y en el exterior de que se los está excluyendo del proceso electoral y, por tanto, tiene un contenido racista", dijo.
Aparicio también hizo declaraciones sobre la crisis política de octubre y noviembre pasado y las acusaciones de algunos países sobre un supuesto golpe de Estado.
"Esto del golpe fue porque con mucha habilidad todo este aparato, que tiene 50 años... Este aparato de control de las ideas y de manejo de los temas culturales y de los símbolos políticos fue muy bien orquestado y apropiado por la revolución cubana y le sirvió mucho para contrarrestar la crisis económica, los bloqueos y ellos desarrollaron este aparato de penetración en los medios de comunicación, universidades, ONG, en organismos internacionales, etc., y eso se ha ido adaptando a las nuevas circunstancias", declaró al diario Página Siete.
Agregó que el presidente Evo Morales "renuncia y huye del país", y que a raíz de ello se produjo un "vacío de poder".
"Viene la sucesión constitucional y la narrativa externa se limita a esos tres, cuatro días, en los que hubo todos los temas de Sacaba, Senkata, el miedo en la población, etc", apuntó.
Aparicio también destacó que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, alertó en una de sus intervenciones que en Bolivia no hubo un golpe de Estado y se refirió al fraude electoral alertado por técnicos del organismo.
"Almagro fue el único que dijo con una claridad meridiana: Hubo un golpe de Estado en Bolivia, es cierto, y lo dio Evo Morales cuando hizo ese fraude".
El diplomático también aseguró que las versiones sobre golpe de estado y violencia racista "se están cayendo por su propio peso".
"Cuando uno ve cómo se ha pacificado el país ya es difícil creer esas versiones", aseveró.
También defendió la actuación del diplomático uruguayo tanto antes de la crisis como después, al ser consultado sobre su primera etapa en la que parecía cercano a Morales.
"A veces pasan cosas con nosotros como con el suceso de España, que se subestima a Bolivia, porque hemos sido un país que no ha estado en las noticias muchos años. Yo creo que con este fervor electoral que había en la OEA (dijeron) bueno, tratemos de calmar las cosas con Bolivia, pero salió mal eso, porque no le sirvió a Morales, pero en un asunto tan esencial como era este de la elección, Almagro no sólo actuó correctamente, sino que se reivindicó", concluyó Aparicio.