Áñez defiende candidatura y promete campaña limpia
La mandataria apenas retoca su gabinete ministerial con tres cambios; Cárdenas asume en Educación y anticipa cambios
Al defender su decisión de postular a la presidencia en las Elecciones Generales de mayo, la presidenta Jeanine Áñez respondió ayer a las críticas que no bajan de tono y ensayó un intento de aplacar los cuestionamientos, anunciando que hará campaña fuera del trabajo y los fines de semana.
Así, por primera vez, emprendió la defensa de su postulación, al ajustar mínimamente su gabinete de ministros con el argumento de continuar encarando la gestión gubernamental al margen de la campaña electoral.
Áñez se refirió por primera vez de forma directa a la polémica que levantó el anuncio de su candidatura, en un acto en el Palacio Quemado en La Paz en el que ratificó a 17 de sus 20 ministros.
Dedicó una buena parte de su discurso a justificar su candidatura, argumentando entre otras cosas que "no existe ninguna prohibición" constitucional que le impida postular a la Presidencia "ejerciéndola al mismo tiempo".
"Ese derecho está plenamente protegido en nuestra Constitución, así que voy a ser candidata y ejercer la Presidencia al mismo tiempo sin cometer ningún acto inconstitucional", sostuvo.
La mandataria reiteró que tomó la decisión después de hacer "todos los esfuerzos para unir a los actores políticos en una sola alianza" contra el partido del expresidente Evo Morales, el MAS, obteniendo como respuesta la "dispersión" en distintas candidaturas.
"Me juego mi futuro por el futuro de todos los bolivianos. Por eso estoy como candidata, para poner a Bolivia por encima de cualquier interés individual", aseguró.
RÉPLICAS Y PROMESAS
Áñez sostuvo que no le afectan las críticas de políticos que "sienten" que su presencia "está dañando sus propias proyecciones personales y reaccionaron con odio y enojo", porque su "batalla no es contra ellos".
"Olvidaré todas las ofensas y nuevamente les extiendo mi mano para intentar hasta el último día construir una gran alianza democrática y ganadora que les devuelva a los bolivianos vivir sin temor", manifestó y confesó que las que sí le dolieron fueron críticas de quienes le acusaron de "haber faltado" a su palabra, a lo que replicó que no va a "defraudar" a nadie.
Ella había repetido que solo estaría en el poder hasta que salga un nuevo Gobierno tras las elecciones de mayo.
También aseguró entender las inquietudes de quienes temen que haya un "manejo discrecional de los bienes del Estado" a su favor, inquietudes que se fundan en los "temores del pasado", en alusión a la gestión de Morales.
"Venimos de un proceso de 14 años en los cuales el dictador no solamente usaba todos los bienes del Estado para favorecer su candidatura, sino que obligaba a sus funcionarios a vestirse de masistas –de su partido– y participar en sus concentraciones", indicó.
Por ello, prometió que su candidatura "estará completamente separada" del Estado, que hará campaña "en horarios que no son de trabajo y durante los fines de semana".
Áñez advirtió que serán "drásticamente" sancionados los funcionarios que desoigan esa disposición e incluso anunció un decreto para prohibir ciertas acciones durante el proceso electoral.
El Gobierno anunció anoche que diseña un Decreto Supremo para regular el uso de bienes del Estado en época electoral.
CAMBIOS EN GABINETE
Áñez había pedido el domingo la renuncia de sus ministros, poco después de que dimitiera la titular de Comunicación, Roxana Lizárraga, con duras críticas a su decisión de presentarse a las elecciones del 3 de mayo.
La renuncia en bloque se hizo efectiva ayer, horas antes del acto en el Palacio Quemado, en el que finalmente 17 de los 20 ministros fueron ratificados y solo hubo tres cambios.
"Este ajuste en el gabinete era necesario para estar absolutamente segura de que todos los miembros del equipo de colaboradores están comprometidos con una gestión honesta y transparente para bien de todos los bolivianos", declaró.
Uno de los cambios se dio en el Ministerio de Desarrollo Rural, donde Mario Ordoñez fue reemplazado por la hasta ayer diputada Eliane Capobianco (UD), mientras que el cargo que dejó vacante Lizárraga fue ocupado por la periodista Isabel Fernández.
El cambio más significativo se produjo en la cartera de Educación, a la que entró el exvicepresidente y excandidato presidencial Víctor Hugo Cárdenas, en lugar de Virginia Patty.
Áñez aseguró sentirse "honrada" de que Cárdenas aceptase ser su ministro y destacó que es "uno de los educadores más capaces que tiene Bolivia".
La mandataria sostuvo que ratificó "con mucho orgullo" a casi todo su gabinete, tras conversar con cada autoridad y asegurarse de que su prioridad "continuará siendo trabajar para la tranquilidad y la estabilidad de todos los bolivianos".
Además de Áñez, están anunciadas las candidaturas de Luis Arce (MAS); el exlíder cívico Luis Fernando Camacho (Creemos), y los expresidentes Carlos Mesa (CC) y Jorge Quiroga (Libre 21), entre otros.
Son candidaturas que deberán hacerse oficiales los próximos 2 y 3 de febrero con la correspondiente inscripción ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Anuncio de Cárdenas
Tras jurar como nuevo ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas planteó la modificación de la Ley Avelino Siñani para que la educación formal y no formal, desde el nivel inicial hasta el superior, pueda ser un espacio de libertad de desarrollo de pensamiento crítico.
"Continuaremos las acciones positivas que encararon anteriores gobiernos, corregiremos algunos problemas y trabajaremos en la preparación de los términos de un sereno balance de los 13 años de aplicación de la Ley Avelino Siñani y otras normas", dijo al indicar que se reunirá con varios sectores "en el marco de un diálogo fructífero y centrado en los temas educativos y pedagógicos".
Áñez, enfática
Jeanine Áñez
Presidenta de Bolivia
"Voy a ser presidenta y candidata al mismo tiempo sin cometer ningún acto inconstitucional".
El MAS pide que Copa asuma las riendas del Estado e impugnará candidatura de Áñez
Si la presidenta Jeanine Áñez oficializa su candidatura ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el Movimiento Al Socialismo (MAS) impugnará para que la actual presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa, tome el mando del país, después del 4 de febrero.
"Ella no fue elegida Presidenta, no ha sido electa por votos para que sea Presidenta electa, por lo tanto, a ella no se le exime el no renunciar. Si ella quiere ser candidata tiene que renunciar como Presidenta en transición", manifestó el diputado Henrry Cabrera.
Advirtió que el MAS acudirá al TSE y al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) para que Áñez dimita de su cargo de Presidenta transitoria y pueda continuar con su candidatura. "El 4 de febrero Eva Copa tendría que estar asumiendo la Presidencia si la señora Jeanine Áñez se inscribe como candidata", aseveró Cabrera.
Copa apeló a la ética de Áñez para que no cometa el error de ser juez y parte en el proceso electoral, consideró que, para mantener la paz en el país, debe elegir entre ser candidata o continuar con la presidencia en transición.
“No puedes hacer lo que siempre reprochabas”, le dijo.
Por su parte, el senador de Unidad Demócrata (UD), Carlos Pablo Klinsky, manifestó que no teme a las advertencias de impugnación del MAS, porque la candidatura del Áñez está amparada en la Constitución, dijo.
"Lo que pasa, es que los masistas todavía no se acostumbran a que esos órganos tengan independencia. Ya no son el apéndice del Poder Ejecutivo, ahora tienen toda la libertad de poder ver todas las leyes como corresponde y aplicarle conforme a nuestro ordenamiento jurídico", finalizó.